BMW 323i Baur. Convertible de compromiso

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La popularidad de los autos convertibles, desapareció de un tajo a inicios de los años 70, cortesía de las compañías de seguros, que aumentaron drásticamente las primas debido a la poca seguridad que ofrecían este tipo de autos en un accidente, especialmente en caso de un vuelco.

A un mayor costo de fabricación había que sumarle un mayor costo de uso, con lo que prácticamente desaparecieron del mercado americano en un plazo de dos años.

Al ser Estados Unidos el mayor mercado para los convertibles, la mayoría de fabricantes siguieron los pasos de los americanos y descontinuaron sus productos. Otro mercado importante era Alemania, donde a pesar de su clima el convertible es popular, por lo que los fabricantes continuaron ofreciendo algunos modelos abiertos. Otro problema de los convertibles es la flexión a la que se ven sometidos por falta de un techo rígido que evite dicha flexión. Con un chasis separado la flexión era manejable, pero con las plataformas unitarias suponía un grave problema.

Con poco volumen de ventas y una fabricación complicada, la mejor solución de los fabricantes alemanes fue que empresas especializadas en convertibles se encargaran de series de baja producción, una de ellas Baur, había estado haciendo convertibles para BMW desde 1930, por lo que cuando la marca bávara lanzó el Serie 3 (E21) le encargó a ellos la fabricación de una pequeña producción de convertibles.

BMW había  presentado el modelo anterior al E21, el 2002 en versión convertible, pero luego de unos cientos se dieron cuenta de que presentaban fallas estructurales y dejaron de producirlos. Baur resolvió el problema añadiendo una barra central, sobre la que montaba una parte fija metálica, recubierta de lona y una parte trasera de lona que se plegaba. Porsche tenía algo similar en su modelo Targa, por lo que el termino acabó usándose para referirse a este estilo de techos. Como el nombre Targa era propiedad de Porsche, Baur decidió nombrar a su creación como “Top Cabrio” por lo que a partir del E21, la versión hecha por ellos se denominó TC1.

El primer Serie 3, lanzaría a BMW al estrellato, por lo que Baur, acordó fabricar los autos directamente para BMW, quien los vendía con garantía de fábrica. La respuesta del público fue tan buena que terminaron produciendo 4,595 unidades. No todos de la versión más potente del E21, el 323, sino también de versiones más mundanas incluyendo el 316.

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Aunque ha sido catalogado siempre como convertible, el TC1 no es el típico convertible, pues como dijimos antes, solo la parte trasera se retrae, mientras que la parte delantera, se guarda en el baúl, con lo que se reduce enormemente el área de carga. Una vez en modo convertible, los postes quedan fijos, así como el marco de la puerta y la ventana trasera que es fija, al igual que en el modelo normal. Sentados dentro del auto, la sensación para los ocupantes de la fila delantera es de que están en un convertible, mientras que los de la trasera tienen frente a ellos una ancha barra que atraviesa el auto de lado a lado.

Baur empezó ha hacer TC en 1978 y continuó hasta el final de la serie en 1983, para el momento en que el E30 apareció ellos crearon una versión similar a la TC1 para ese nuevo modelo. El E30 superó ampliamente las ventas del E21 y lo mismo ocurrió con la versión TC2 sobre esa plataforma de la que se hicieron 14,426 ejemplares. Finalmente BMW vio el potencial de un convertible y decidió reforzar el chasis, eliminar la barra central y hacer su propio convertible.

 

Conservado, no resturado.

A Panamá llegaron muy pocos Baur TC1, todos con la motorización más grande o 323. Uno de ellos, la unidad 4,247, fue este vendido por Bavarian Motors, en 1982, a Maxi Raymond Harari, quien luego de disfrutarlo por varios años lo entregó como parte de pago por otro BMW. El auto pasó a manos del propietario de Bavarian Motors y tras unos años abandonado en el estacionamiento de la empresa fue vendido a un aficionado a los autos antiguos. Quien le pasó el dato del auto, fue su actual propietario, quien lo vio junto a su BMW un día que fue a recoger su auto luego de un mantenimiento. Luego de que su amigo comprar el auto, le confesó que estaba arrepentido de haberle dicho sobre él, pues el lo hubiera comprado, a lo que le respondieron que lo iba a usar unos meses y luego se lo vendería al mismo precio que lo compró. Así fue y desde ese momento hace casi 20 años es el feliz propietario de este auto, conservando en las mismas condiciones a como salió de la fábrica, incluyendo el interior y el color de la carrocería (que fue repintada hace poco). Cada vez que ha habido necesidad de cambiarle algo, se han comprado piezas originales y esto incluye hasta el sistema de escape, con lo que también el sonido del motor se ha conservado igual.

El motor es el más potente que ofrecía BMW para el E21, con un motor de 6 cilindros en línea, un desplazamiento de 2.3 litros, inyección electrónica K-Jetronic y 141 HP. La transmisión es manual de 5 velocidades y la tracción trasera.