CHEVROLET CAMARO 1970

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AMOR A PRIMERA VISTA

Que mejor manera de recordar los años de juventud, que con el auto de sus sueños.

La respuesta de Chevrolet al Ford Mustang fue el Camaro y desde 1967 han sido duros rivales en el mundo de los “pony cars”. La segunda generación del Camaro fue mejorada en todos los aspectos con respecto a la primera generación, con un vehículo más grande y refinado, más la adición de variantes de altas prestaciones.

Según dice la leyenda, el equipo de diseño de General Motors se inspiró en Ferrari para crear su carrocería, que al contrario de los primeros Camaro, no se ofreció como convertible sino únicamente como coupé. La carrocería es totalmente de acero y podía obtenerse con dos frentes distintos. El Rally Sport se distingue por la parrilla puntiaguda y una defensa incompleta, pues solo tiene las esquinas. En la parte trasera tiene unas lámparas redondas y en el caso de las versiones deportivas un spoiler de tres piezas. Comparada con la del modelo anterior, era más aerodinámica.

El Camaro usa una arquitectura Unibody, aunque no como la de los autos actuales, pues el motor, la transmisión, la dirección y la suspensión frontal van montadas sobre un sub chasis, que se atornilla al resto de la carrocería. Atrás las hojas de muelle, van atornilladas sobre unos rieles que a su vez van soldados a la carrocería.

El interior también era un cambio importante sobre los anteriores Camaro, con un tablero más ancho donde el cuadro de instrumentos era a base de dos grandes relojes y una serie de relojes más pequeños para funciones de control. Al centro de los relojes principales hay el indicador de posición de la transmisión.

Los asientos son bajos, suaves y con poco soporte, pero cómodos para lo que se acostumbraba en esos años. El modelo de 1970 estrenaba los paneles traseros y los de la puerta en una sola pieza de plástico duro, que con el tiempo tendía a descolorarse y a quebrarse al ser expuesto mucho al sol, por lo que es difícil encontrarlos en buen estado como en este ejemplar.

Atrás el túnel de la transmisión permite solo dos plazas, a las que se accede con dificultad, pues van ubicadas en una posición baja y el respaldo del asiento delantero se abate poco.

A pesar de ser un auto grande, el baúl es muy pequeño, pues tiene muy poca altura y encima la llanta de repuesto roba un cuarto del espacio disponible. El vinil que se usaba para proteger el piso, bajo el cual estaba el tanque de gasolina, tiene el diseño original y en el interior de la tapa del baúl aun se conserva la calcomanía con las instrucciones de como cambiar una llanta.

La segunda generación del Camaro, disponía de varias motorizaciones V8. El modelo que les presentamos tiene un 307, un motor que equipaba las versiones menos potentes y que en este caso va unido a una transmisión automática de 3 velocidades, con palanca en el timón.

Es una combinación mecánica, que ya empezaba a sentir la perdida de potencia asociada a las nuevas normas sobre contaminación, que harían que en los siguientes años los V8 perdieran cantidades impresionantes de caballos.

La suspensión es muy común para lo que se acostumbraba en los autos estadounidenses, con brazos en A adelante y un eje trasero con muelles atrás, con lo que su manejo se asemeja bastante a los pick up actuales.

El Camaro que les mostramos fue comprado hace unos 4 años en Estados Unidos e importado a Panamá. Pronto su propietario decidió venderlo, pasando a las manos de su actual propietario, que le cambió muchas partes para devolverlo a su estado original, adaptándolo a una moda muy común en esos años donde las carreras de aceleración eran muy populares, es decir levantado en la parte trasera para poder montar llantas más anchas en esa parte. Para ello era común usar amortiguadores de aire atrás, tal como los que tiene este auto, lo que permitía levantar más o menos el auto, a gusto de su propietario.

Por lo demás, el Camaro se ha mantenido lo más original posible, aunque el motor tiene varias modificaciones internas, también apegadas a la época, lo que se considera dentro de las normas apropiadas en un auto de colección. Esto también aplica para los rines, que son de los 70 y las llantas que usan las letras en relieve blanco, muy de moda en esos años.

Incluso el radio, tiene la apariencia de los que se usaban en esa época, aunque internamente es actual, por lo que puede conectarse al celular o a un USB.

El auto, tiene el color original, tanto en el interior como en la carrocería, tal como prueba la placa de identificación del vehículo, lo que lo convierte en el Camaro de 1970 en mejor estado original que tenemos en Panamá

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