CHEVROLET TRAX

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MAS TECNOLOGIA, NUEVO DISEÑO

Desde Peña de Bernal, México

La segunda generación fue presentada hace muy poco en México, con una invitación a ver como se construye en la planta de San Luis Potosí y a realizar un manejo de casi 300 kilómetros entre Peña de Bernal y la Ciudad de México.

Chevrolet ha buscado renovar uno de sus modelos más vendidos en América Latina, para hacerle frente a una competencia cada vez mayor, pues el segmento donde está encuadrado es el de mayor crecimiento a nivel global. Es por ello que han seguido al pie de la letra las sugerencias de los clientes y han mejorado todos los puntos que lo necesitaban, dejando el resto sin tocar.

Desde que el modelo original se presentó hasta ahora, la marca ha cambiado su identidad de diseño, con un frente que ahora es parte del nuevo Trax, que incluye también luces de LED y la doble parrilla frontal, con eso adquiere una nueva identidad, más moderna y masculina.

En la parte mecánica no había quejas, por lo que se ha quedado igual, con un motor de 1.8 litros que entrega 180 HP unido a una transmisión automática de 6 velocidades o a una manual de 5. La relación de transmisión creemos que si ha cambiado, pues ahora sentimos el auto más ágil y con una mejor aceleración.

La renovación del Trax no solo es externa sino mayormente interna, ya que cuenta con un nuevo tablero, que en las versiones más equipadas tiene doble tono, donde la parte clara se puede pedir a tono con la tapicería, con lo que el habitáculo adquiere un aire más juvenil y desenfadado, cuando antes era demasiado serio, especialmente teniendo en cuenta que este tipo de vehículos va destinado a un comprador joven. La instrumentación usa dos relojes superpuestos, donde el principal se destina al velocímetro y a la derecha de este tenemos una pantallita con la computadora de a bordo, que se controla desde el timón. Una gran pantalla domina el centro del tablero e incluye el equipo de sonido con Bluetooth y la cámara de retroceso. Bajo esta los controles del aire acondicionado y dos entradas USB y una salida de 12 voltios.

La versión original tenía buenos acabados, pero ante la llegada de nuevos competidores en Chevrolet han decidido subir el listón, con unos terminados impecables, difíciles de encontrar en un auto de este precio, especialmente en la versión Premier, que incluye tapicería en cuero y 6 bolsas de aire, mientras que la versión básica o Sport tiene tela y solo dos bolsas frontales.

El interior es amplio y atrás tuve la oportunidad de ir en un tramo del viaje, sin que mi cabeza tocara con el techo o mis piernas con el asiento frontal. Aunque el auto esta homologado para cinco pasajeros, atrás el que va al medio, no va cómodo, pues el piso tiene un túnel por el que pasa el escape y la forma del asiento es muy corta. El volumen de maletero es grande y tres personas llevamos cada uno una maleta grande sin problemas.

El centro histórico de Peña de Bernal tiene calles empedradas, lo que nos permitió probar la suspensión en uno de los ambientes más hostiles para la amortiguación, pasando la prueba con una nota alta a pesar de un esquema muy convencional, con McPherson frontales y una barra de torsión trasera. Al ser hecho en México, los ajustes de suspensión son los más apropiados a nuestras carreteras pues las mexicanas son muy parecidas a las nuestras, especialmente las autopistas. Incluso el tráfico con abundancia de camiones también lo hacen similar, pero al contrario de aquí, la velocidad es mucho más alta, por lo que rodamos gran parte de nuestro recorrido en la vecindad de los 140 km/h, con una buena sensación de robustez, con un mínimo de ruidos y con una dirección que da seguridad. A la hora de pasar policías muertos (no tienen idea de lo que se ríen los mexicanos con nuestra versión de lo que ellos llaman topes) la suspensión no se comprime al máximo y no hay una sensación incómoda, ni siquiera sentados atrás.

Como todo auto destinado a los jóvenes, el tema comunicación es importante y en este sentido al Trax no le falta nada, pues puede conectarse rápidamente con cualquier tipo de celular que tengamos y reproducir nuestra música e incluso recibir mensajes de texto. Dos sistemas están incluidos, aunque para Panamá no tienen uso práctico, uno es el navegador y el otro el MyLink, que permite con un botón en el auto, llamar a un call centre de Chevrolet, donde tendremos a nuestra disposición un asistente personal, que nos puede programar la ruta a seguir o hasta darnos una serie de recomendaciones de donde comer. Eso fue lo que pudimos probar, pero según nuestros colegas locales, son prácticamente una secretaria personal.

Debíamos entregar el Trax, al final de nuestro viaje en las oficinas corporativas de General Motors en Ciudad de México, por lo que tuvimos la oportunidad de manejarlo en el caos de tráfico que representa una ciudad de 18 millones de habitantes. el tamaño y la agilidad de su motor, nos permitieron meternos en espacios pequeños y ganarle la salida en los semáforos a la mayoría de autos, así como cambiar de carril con relativa facilidad, para al llegar a nuestro destino estacionarnos en un espacio donde no hubiera cabido un auto de tamaño mayor, con lo que se me hace un auto ideal para nuestro medio, menos complicado que el de México.

Para Panamá tendremos tres opciones de equipamiento: LS, LT y Premier, donde solo en la primera podremos escoger la transmisión manual. Los precios van desde los B./ 18,500 de esa versión a los B./ 22,500 de la versión Premier, en todos casos con el ITBM incluido.