Honda Prelude 1986, sobreviviente sin nombre

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Conservar un Honda Prelude, no es cosa fácil y solo puede hacerse si el auto ha sido de uno toda la vida.   Aunque Honda fabricó su primer automóvil en 1963, realmente se dió a conocer internacionalmente con el Civic, en 1972. El auto entró al mercado justo a inicios de la crisis del petróleo debida a la guerra del Yom Kippur y fue un éxito rotundo debido a que era el más frugal en el mercado estadounidense y uno de los mas económicos en consumo en todo el mundo. Inmediatamente pasó de ser una marca desconocida en el mundo del automóvil a ampliar su portafolio de productos y seis años después, sobre una plataforma modificada del Civic presentaban una versión deportiva llamada Prelude, que sería remodelada por completo en 1983 con la aparición de la segunda generación.

El nuevo Prelude representaba un salto cuántico en términos de diseño para Honda, con un estilo muy años 80, con un frente bajo, luces escondidas, trazos muy rectos y cola trunca. El interior ofrecía confort para dos adultos en los asientos frontales, con un espacio reducido para los que fueran a sentarse en la parte trasera, lo que en esos años se llamaba 2+2. Con un motor de 1.8 litros, sistema CVCC y dos carburadores, ofrecía 110 HP, lo que en ese momento podía considerarse alto para un auto como ese.

En 1985 Honda presentaba un motor de 2.0 litros con doble árbol de levas en cabeza, 4 válvulas por cilindro e inyección electrónica, inicialmente lo estrenaban los Prelude japoneses pero al año siguiente y con 150 HP (136 HP SAE) se ponía a la venta en el resto del mundo. El motor era revolucionario en ese momento y aunque Toyota tenía algo similar, lo ofrecía en versiones para el mercado interno o en modelos con muy baja demanda, por lo que era honda el que popularizaba el motor, espacialmente en su mercado más importante, Estados Unidos. Debido al bajo peso del Prelude de apenas algo más de 1,000 kilos y el caballaje que producía el motor de 16 válvulas, las prestaciones eran interesantes con una velocidad punta de 192 km/h y un 0-100 de 10.6 segundos. Adicionalmente el auto doblaba muy bien y frenaba aun mejor.

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Junto con las prestaciones, Honda ofrecía una serie de elementos de confort de serie, como el aire acondicionado, el power steering, sun roof de vidrio, ventanas eléctricas, radio AM/FM, reloj y cierre central. Algo poco común en esos días, desde el interior se podía abrir la tapa del baúl y la de gasolina. Adicionalmente los asientos estaban tapizados en una tela especial y eran más envolventes, a tono con el espíritu deportivo del auto.

Solo una transmisión manual de 5 velocidades estaba disponible en este auto de tracción delantera, que contaba con unos rines específicos de 14 pulgadas, que escondían frenos de disco en las 4 ruedas y que en años subsecuentes dispondría de ABS.

SIN NOMBRE

Su propietario, ha sido el único dueño del auto, que fue comprado en Agencias Cosmo, el 12 de junio de 1986. Ese mismo día recorrió sus primeros 250 kilómetros, distancia entre la Capital y Santiago, donde reside hasta nuestros días.

El propietario tiene una interesante colección de autos deportivos, todos con nombre de mujer. Aunque este, que fue el que inició la colección no tiene nombre.

El auto es especificaciones europeas y por alguna razón desconocida cuenta con las calcomanías de instrucciones y datos en francés y alemán. Tiene también una combinación de color única ya que la tapicería en azul solo estaba disponible con el Azul Montreal código B35M de la carrocería, color que ha conservado hasta nuestros días. El auto ha recorrido hasta la fecha algo más de 112,000 kilómetros, sin mayores problemas mecánicos, pues aparte de la sustitución de las piezas de desgaste no ha habido ningún trabajo mayor. La mayor dificultad de mantener un auto en este estado es la consecución de repuestos, pues al contrario de lo que ocurre con autos europeos y americanos de esa época, donde en la actualidad hay interés coleccionable y por tanto disponibilidad de repuestos, en el caso del Prelude, el interés es nulo y por tanto conseguir repuestos es una labor titánica de días de búsqueda por Internet en todos los rincones del planeta.

La relación peso potencia de este auto es lo que hizo que fuera usado en muchas carreras. Albrook y Río Hato, fueron escenario de las presentaciones de los Prelude 2.0, con buenos resultados y aunque el propietario de “Sin Nombre” es un gran aficionado a la velocidad no sucumbió a la tentación de llevarlo a la pista, manteniéndolo siempre en condiciones impecables y tratado con respeto y cariño.