LEXUS ES250

Views: 70

RACIONAL Y EMOCIONAL

Mayor espacio interior y una mejora importante en dinamismo, se combinan con un exterior que no dejará indiferente a nadie.

Con sus nuevos modelos, Lexus ha hecho un cambio de rumbo a lo que nos tenía acostumbrados, no solo presentando carrocerías de diseño atrevido sino mejorando el comportamiento dinámico, de modo que puedan atraer a un nuevo tipo de clientes, uno más joven.

El ES había sido el más tradicional de los modelos de la gama Lexus, uno con la carrocería más anodina y con una orientación muy marcada hacia confort y practicidad, olvidándose por completo de sensaciones dinámicas. Todo esto ha cambiado con el nuevo ES, que crece ya que estrena una  plataforma que mide 5 centímetros más entre ejes, que la anterior, con lo que el auto crece 6.5 centímetros de largo, 4.5 en ancho y es medio centímetro más bajo.

El diseño de la carrocería muestra el mismo lenguaje que el resto de nuevos modelos de la marca con un frente muy esculpido y la nueva parrilla como centro focal. Atrás está muy bien logrado, manteniendo un aspecto algo más sobrio que el del frente.

El baúl es uno de los más grandes de su segmento, le caben hasta 4 bolsas de golf y tiene la conveniencia de que la llanta de repuesto es igual a las otras 4. Cosa curiosa tratándose de un sedán, la apertura y cierre del baúl se hace en forma eléctrica.

El interior es uno de los más lujosos que hayamos visto en un Lexus, con la calidad de acabados a los que la marca nos ha acostumbrado y un orden lógico en las cosas que debemos controlar mientras manejamos. Los asientos delanteros se ajustan completamente en forma eléctrica y gracias a la memoria, se mueven hacia atrás al apagar el motor, para permitirnos más espacio para entrar o salir, volviendo a la posición de manejo una vez arrancamos el motor.

Atrás hay espacio de sobra, tanto en altura, ancho y para las piernas, superando lo que ofrecen la mayoría de rivales europeos.

El sistema de info entretenimiento se maneja mediante una superficie táctil en la consola, que actúa como el mouse de una computadora. Es un sistema que toma un tiempo acostumbrarse a él ya que tiene mucha sensibilidad, pero con la ventaja que es intuitivo. Los ES que lleguen a Panamá tendrán una pantalla más pequeña, aunque la que tenía nuestro auto de prueba, que tiene 12.3 pulgadas es una opción para aquellos que ordenen el auto en forma individual. El sistema incluye un equipo de sonido muy bueno, Bluetooth con integración al celular, que se carga por inducción, navegación para Panamá, cámara de retroceso y ajustes del sistema de aire acondicionado, que incluye también el de los asientos.

Aunque casi todo se puede manejar directamente desde ese control, Lexus ha puesto toda una serie de botones, como redundancia, incluso hay un dial para el volumen y las emisoras del radio. Con esto complacen tanto a la gente de edad, más acostumbrada a este tipo de controles y a los  jóvenes, más amantes de la tecnología.

Manejado de modo relajado, el auto es una seda, sumamente cómodo y sin ruidos externos. El motor es un 4 cilindros de 2.5 litros y 204 HP, unido a una transmisión automática de 8 velocidades, con opción de manejo manual, que mueve las ruedas frontales.

Como en otros modelos de la marca, hay la posibilidad de un manejo más alegre, si movemos el modo de manejo a Sport, donde el motor aprovecha mejor el torque disponible, que es de 243 Nm, aunque debemos pensar que la función primordial de este modelo es confort y esto riñe con aceleraciones bruscas y ese tipo de cosas, que no encontraremos en el ES250. Si lo que queremos es ahorro en gasolina, recomendamos la opción ECO, donde el auto pierde algo de vivacidad a cambio de bajar aun más el consumo. En los tres modos de manejo, la instrumentación adquiere un diseño propio, consonó con lo que se quiere lograr.

La dirección desconectada y suave, del anterior modelo, a desaparecido y en su lugar tenemos un tacto adecuado que no parece de un sistema electrónico, que brinda mucha precisión y un bajo esfuerzo.

La suspensión absorbe completamente las imperfecciones de la calle y aísla el interior de ruidos y vibraciones, pero ofrece muy poca inclinación, con lo que su conductor se encontrará a gusto tomando curvas a velocidad con seguridad. Adicionalmente disponemos de todos los controles de seguridad que un auto de esta categoría tiene, aunque no de los últimos adelantos en ese rubro que ya ofrecen otros competidores en Panamá, pero esto es algo normal en Lexus, que no ponen ningún sistema en sus autos antes de que esté probado hasta la saciedad.  Ellos juegan a lo seguro y no colocan un sistema hasta cuando saben que no tendrán problemas o reclamos de garantía. Lo otro es que muchos de estos sistemas no son muy útiles en nuestras calles, por lo que prefieren no incluirlo en los modelos que van a regiones como la nuestra y así permiten un ahorro en el precio.

El ES había sido el auto menos divertido de toda la gama Lexus. Un auto excesivamente racional. Esto ha cambiado totalmente con esta nueva generación, que ofrece mayor espacio, un diseño vanguardista y un manejo que no tiene que envidiar a otros modelos de la marca. Un auto que combina perfectamente lo práctico con lo emocional.

  • anemptytextlline
  • anemptytextlline
  • anemptytextlline
  • anemptytextlline
  • anemptytextlline
  • anemptytextlline
  • anemptytextlline
  • anemptytextlline
  • anemptytextlline
  • anemptytextlline
  • anemptytextlline
  • anemptytextlline
  • anemptytextlline
  • anemptytextlline