MERCEDES BENZ 220S

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EL PONTON LUJOSO

Uno de los máximos exponentes del lujo de los años 50.

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, Mercedes Benz tuvo que pagar una fuerte indemnización a los aliados por su participación en la fabricación de material bélico y además algunas de sus fábricas habían resultado dañadas, por lo que en esas circunstancias era imposible pensar en nuevos modelos, por lo que continuó fabricando camiones y un solo modelo de auto: el 170 V, que se habían empezado a vender antes de la guerra.

En agosto de 1953, Mercedes Benz presentaba su primer modelo nuevo después de la guerra, que era una revolución dentro de la casa de la estrella, pues era el primer Mercedes sin chasis y el primero en tener tres volúmenes definidos en la carrocería. No era el primer auto de este tipo, pues ya en Estados Unidos habían modelos similares, pero para la industria alemana era una novedad, que pronto sería copiada por otros fabricantes.

El tipo de construcción, con una base sobre la que se soldaba el resto de la carrocería era el mismo concepto de los pontones que soportaban los puentes, por lo que en Alemania al W120, que era el código de fábrica, se le conoció como “Pontón”. Comparado con el diseño convencional de una carrocería atornillada sobre un chasis de largueros, ofrecía ventajas en cuanto a peso, espacio interior y rigidez.

Inicialmente se ofreció con motor de 4 cilindros y 1.8 litros de desplazamiento, por lo que el auto se denominaba 180. Un año más tarde aparecía una versión de 6 cilindros con el motor de 2.2 litros, que pasaba a conocerse como 220, que tenía una mayor distancia entre ejes que el 180, en parte para acomodar el motor pero también para dar más espacio para las piernas de los ocupantes traseros, ya que en muchos casos el auto iba a ser manejado por un chofer. Una forma de distinguirlo del 180 era porque en la versión de 6 cilindros había una ventana fija en la puerta trasera.

En marzo de 1956, aparecía un remozamiento del modelo, donde se cambiaban defensas y se añadían molduras, pero el cambio mayor era en la parte mecánica, con la adición de dos carburadores, que aumentaban la potencia a 105 HP y a una transmisión de 4 velocidades con cambios en la columna del timón. Con esta mecánica el auto alcanzaba los 160 km/h lo que lo ponía entre los sedanes más veloces del mercado.

El interior contaba con dos asientos corridos, con lo que se podía llevar a 6 ocupantes. Esa era una de las razones por las que la palanca de cambios estaba en el timón. Aunque ahora el cuero es sinónimo de mayor distinción que la tela, eso no era así en los años 50, por lo que los asuntos van tapizados en tela.

El tablero es el típico de esa era, muy angosto, metálico y en el caso de los autos de lujo, forrado por completo en madera. En este destaca el cuadro de instrumentos en forma rectangular, con el velocímetro en forma de línea y marcado en millas, lo que denota que iba destinado a Estados Unidos. Al centro del tablero encontramos el radio original: Philips Paladin y bajo él la única bocina.

El espacio para las plazas traseras es algo justo de acuerdo a los cánones actuales, pero en su tiempo debe haberse considerado espacioso, pues yo con una estatura de 1.80 metros, no toque ni con la cabeza ni con las rodillas, aunque en estas últimas por milímetros.

El auto que presentamos, es uno de los últimos antiguos en rodar por nuestras calles, aunque tiene ya varios años de haber sido importado de Carolina del Norte. Una vez en Panamá se descubrió que el motor tenía problemas, por lo que se reconstruyó por completo, se repararon los frenos y se pintó en el color original, pues la pintura estaba muy descolorida.

Los motores de Mercedes tenían fama de tener buen torque y este no es la excepción, por lo que se puede manejar en ciudad sin miedo a salir lento de intersecciones, ni a obstaculizar el flujo de tráfico, aunque esto es algo difícil pues es un auto que llama mucho la atención y todos quieren verlo con detenimiento.

La dirección de sinfín y frenos de tambor a las 4 ruedas, son los detalles que al manejarlo nos hacen saber que a pesar del empuje del motor y la comodidad de sus suspensiones, no es un auto actual.