PORSCHE 911 GTS

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ROMPIENDO MITOS

Desde Atlanta, Estados Unidos

Que a los milleninals no les interesan los autos, es algo conocido y que preocupa a los fabricantes de autos. Pero Porsche no le ha puesto mucha atención a esto pues el 911 rompe ese mito.

Aprovechamos que disponíamos de un 911 GTS en Atlanta, para comprobar que no solo ese mito era falso, sino que otros relacionados con el icónico deportivo de Porsche también lo eran.

Para comprobar que un 911 si interesa a los millenials, llevamos nuestro ejemplar a un campus universitario, para ver la reacción de los estudiantes. Estacionamos el auto, y nos alejamos lo suficiente para ver que pasaba. Casi ninguno quedó indiferente, los más tímidos lo miraban de reojo, con cierta envidia, mientras los más extrovertidos se acercaban abiertamente a ver el interior, algunos incluso nos levantaron el pulgar cuando ya nos íbamos e incluso, uno nos paró para decirnos: bonito auto.

Quizás a los millenials no les interesa un auto más, uno de esos del montón, sin personalidad propia, uno de esos anódinos que se confunden en un mar de autos iguales, pero un 911, es otra cosa.

El segundo mito es que un 911 es un auto de fin de semana. Podemos decir que no es un auto cómodo, pues la suspensión es dura, incluso en el modo Normal, y las llantas extremadamente bajas tampoco contribuyen al confort de marcha, pero en las calles de Atlanta, que parecen diseñadas por alguna constructora panameña, por lo disparejas, no sentimos que fuera a golpear con el fondo a pesar de que en algunos momentos íbamos más rápido de lo que debíamos. En esto también han pensado los ingenieros de Porsche, pues mediante un botón podemos levantar el frente del auto y no rozar al salir de estacionamientos inclinados. Otro punto que pudimos comprobar durante una semana de uso, es que no hay problemas con los charcos, pues al tener el motor atrás, se puede pasar con confianza, mientras no sean más que charcos.

Al ser más bajo que un 911 Carrera, exactamente 20 milímetros, es un auto poco apropiado para alguien de mi edad, pero el haber tenido que entrar y salir tantas veces, me sirvió para hacer ejercicio y olvidarme del gimnasio por 7 días.

El tercer mito del 911, es que es un auto para dos y que el asiento trasero es ocasionalmente para dos niños pequeños. Mi hijo, que es de mi estatura, nos acompañó a mi esposa y a mi, en repetidas ocasiones, por lo que tuvo que ocupar el asiento trasero sin que hubiera queja. Sí, no es el lugar más cómodo del mundo, pero es utilizable incluso por un par de horas. El espacio de carga es inferior al de la mayoría de sedanes, pero si hablamos de autos deportivos, pues no queda nada mal, ya que en el baúl pudimos poner una maleta normal y aun hubo espacio para ir al mall y regresar con paquetes, por lo que en un uso diario, está más que sobrado.

Otro mito que decidimos comprobar es el que un 911 es un tragón de gasolina y sobre todo la versión más potente, como lo es el GTS con 450 HP.

Atlanta es una ciudad con un tráfico parecido al nuestro, ciertas zonas son caóticas y en horas pico las autopistas se congestionan habitualmente. Durante dos días comprobamos el consumo que indica el centro de información y nos dio una cifra de 8.6 km/litro, lo que no está tan alejado de nuestro auto en Panamá, un 4 cilindros de 1.6 litros, que nos ofrece 9.3 km/litro. Aprovechamos el fin de semana, para una escapada a Greenville, en Carolina del Sur, a 225 kilómetros de Atlanta. Una de las autopistas interestatales, la 85, nos lleva directamente a Greenville por una carretera que podría pasar por la Interamericana nuestra, con la diferencia de que hay más separación central entre carriles, que se ha aprovechado para sembrar flores, con lo que el paisaje es diferente. La velocidad máxima es de 112 km/h (70 mph) y a esa velocidad el motor gira a apenas 2,000 rpm en séptima velocidad, por lo que el consumo fue mucho menos del esperado y eso que por un buen rato acompañamos a un Porsche 911 ochenteno, que iba bastante por encima del límite de velocidad. En total recorrimos poco más de 500 kilómetros y al regresar teníamos más de un cuarto de tanque.

Otro mito sobre este carro es que se necesita ser piloto de carreras para disfrutarlo. Nada más errado, pues en ciudad y a velocidad de tráfico, es completamente dócil y suave, especialmente si mantenemos el modo de manejo en Normal, a través de la ruedecilla en el timón. Definitivamente es un auto que se disfruta a velocidad, pero pudimos usarlo tanto en zonas urbanas como en carretera a velocidad legal sin problemas.

Toda una serie de ayudas electrónicas y un sistema de barras estabilizadoras activas ayudan a mantener la compostura de un chasis nacido para atacar todo tipo de curvas con el acelerador a fondo, por lo que no se necesita ser Michael Schumacher para disfrutar de 450 HP. Es un auto que perdona muchos errores, por lo que incluso alguien inexperto podrá disfrutarlo con seguridad, siempre que no intente sobrepasar los límites de su prudencia.

Para el conductor experto, este auto le permitirá ir a un Track Day rodando por sus propios medios, en un ambiente con aire acondicionado, un equipo de info entretenimiento de primera, con  un interior forrado casi por completo en Alcantara y luego en la pista cambiar el ajuste a Sport + y dejar atrás a casi cualquier auto.

Esta última parte, la de manejarlo en circuito no fue posible hacerla, a pesar de que pasamos muy cerca de Road Atlanta, en camino a Greenville. Estuve tentado a tomar la salida de la autopista con destino a Braselton, pero una voz femenina a mi lado, me leyó la mente y me dijo: ni se te ocurra.

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