SUZUKI D-ZIRE

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UN CAMBIO PROFUNDO

El sedan compacto de Suzuki exhibe un diseño actualizado gracias a ir montado en una nueva plataforma, presente en otros modelos de la marca, con lo que tiene mayores dimensiones y un baúl más utilizable.

Suzuki es un especialista en autos pequeños, por lo que tiene una gran variedad de modelos compactos, algunos con maletero y una carrocería tradicional de tres volúmenes, como el D-Zire que en su segunda generación utiliza la plataforma Heartect, con lo que gana en anchura y distancia entre ejes con respecto al anterior modelo, con lo que disponemos de más espacio interior y un baúl con mayor capacidad.

Al haberse renovado el Swift, modelo del que procede, se ha aprovechado para dotarlo del nuevo frente, al que le han añadido una serie de adornos cromados que no tiene el Swift, pero también para  cambiar la línea del techo y renovar la parte trasera de tal manera que ya no es un Swift con baúl sino un ejemplar único, con lo que puede competir mejor con autos como el Hyundai Grand i10 Sedán o el Chevrolet Beat.

También en el interior encontraremos diferencias y mientras en el Swift tenemos unas salidas de aire acondicionado redondas en el D-Zire son pentagonales, La tapicería es diferente y los relojes del cuadro de instrumentos aunque se parecen no son iguales.

Comparado con el anterior modelo tenemos 40 milímetros más de anchura, con lo que los asientos frontales están lo suficientemente separados uno del otro, por lo que la experiencia es de mayor cantidad de espacio. Los asientos por tanto son más anchos y brindan un buen soporte y un confort superior.

Atrás se gana en espacio para las piernas y ahora un individuo de 1,80 metros de estatura irá cómodo y lejos del asiento delantero, aunque estará algo justo en altura, por lo que alguien de mayor estatura tocará con el techo. Aunque está homologado como 5 pasajeros, atrás es cómodo si van solo dos, porque en el centro, la forma del piso, la consola central retrasada y la dureza de la parte central del asiento conspiran para que un adulto se siente allí, de hecho solo tiene dos apoyacabezas. Si se tiene niños, tres cabrán sobre todo si no son adolescentes.

El baúl está iluminado, tiene una capacidad de 378 litros y en la parte inferior esconde las herramientas y una rueda de uso temporal.

Como la nueva plataforma Heartect es más liviana que la anterior y a la vez bastante más rígida, el D-Zire es más ligero que el modelo al que sustituye, con lo que tenemos ventajas en seguridad, prestaciones y consumo.

Aunque el motor sigue siendo el mismo de la anterior versión, con 1.2 litros de desplazamiento y una potencia de 81 HP, la transmisión es distinta, si es que elegimos la automática sobre la manual.

La transmisión es una manual robotizada, es decir, una manual sin cluch o una automática que hace los cambios. Dependiendo de la posición en que la pongamos funciona en modo manual con solo mover la palanca o en modo automático, donde un sistema electrónico hará los cambios por si solo. La diferencia con una cien por ciento automática está en que esta tiene cluch, que se actúa electrónicamente en vez de mediante la presión de un pedal, por lo tanto sentiremos los cambios como si fuera manual. Como el sistema está enfocado a ahorrar gasolina, en primera sube hasta las 3,000 rpm y cuando hace el cambio queda en 1,500 con lo que nos quedamos sin torque, ya entre segunda y tercera esto no se nota tanto y tras un día a los mandos del D-Zire nos acostumbramos a ello. Sin embargo, hay una manera de evitar esa caída de potencia y es acelerando con más decisión, entonces el motor sube hasta más de 4,000 rpm y al hacer el cambio retoma en 2,500 rpm con lo que tenemos más torque disponible.

Por dimensiones el D-Zire es un auto diseñado para las grandes ciudades y al ser fabricado en India, esto significa diversidad de pavimentos y un tráfico peor al nuestro, con lo que la opción de la transmisión automática AGS es muy práctica para nuestro medio.

Aunque unos rines de 16 pulgadas la habrían sentado mejor visualmente, en Suzuki han preferido ofrecer una llanta de mayor altura y de esta manera ganar en confort, especialmente cuando el asfalto no es de la mejor calidad o nos toque manejar sobre caminos de tierra. Lo probamos en el Corredor de los Pobres, que está destruido por la construcción de la ampliación y encontramos que la mayor altura al suelo es una gran ventaja y que la suspensión reforzada contra lo que ofrece el Swift, permite un mayor confort y menor cantidad de ruidos o vibraciones. Luego lo probamos en una carretera de montaña y allí descubrimos que la dirección ofrece mucha retroalimentación, una dureza justa para hacernos sentir seguros y precisión, por lo que podemos sacarle el espíritu deportivo de los Suzuki de antaño, sobre todo si usamos la transmisión en modo manual.

El tema seguridad está ganando importancia en Suzuki y por ello encontraremos que los frenos cuentan con ABS y EBD, tenemos dos bolsas de aire frontales y disponemos de montajes Isofix en la parte trasera.

En cuanto a equipamiento  tenemos ajuste del timón en altura, cierre y apertura a distancia desde la llave, aire acondicionado con salida central para el asiento trasero, ventanas y retrovisores eléctricos, visera del acompañante con espejo, controles de audio y teléfono desde el timón, dos conectores de 12 voltios y un equipo de sonido con CD, Bluetooth, puerto USB y entrada auxiliar, control de apertura del maletero desde el interior, luces de neblina y desempañador trasero.

Los autos compactos están ganando terreno en Panamá, pues un compacto de hoy es bastante más grande que un compacto de hace unos años. Cada vez son más seguros, consumen menos y cuentan con buen equipamiento. En el caso del Suzuki D-Zire hay que añadir a esas características el hecho de un manejo muy agradable sobre cualquier tipo de superficie.