TOYOTA TUNDRA

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CUESTION DE TAMAÑO

Regresa el pick up grande de Toyota, más equipado que nunca.

Pocos han sido los segmentos que crecieron en nuestro mercado el año pasado, uno de ellos, el de pick up grandes subió en un 81 por ciento y aunque las cifras sean muy pequeñas, no es mal momento para tratar de ganar unas cuantas unidades mensuales, especialmente si se tiene un producto como el Toyota Tundra.

Este es un pick up grande, con 5.8 metros de largo y más de dos de ancho, por lo que no es un auto que en ciudad se sienta a sus anchas, ni el ideal para salir en plan todo terreno. Exteriormente cuenta con una carrocería moderna, con un frente alto y dominado por una gran parrilla, por lo que entre el tamaño y su aspecto agresivo no tendremos problemas en que nos cedan el paso. El vagón de carga tiene el tamaño adecuado para llevar dos motos, que en la mayoría de los casos cabrán sin tener que dejar el portón abierto.

Probamos la edición Platinum que es el tope de gama en el Tundra, tanto en equipamiento como en motorización, por lo que incluye el motor V8 de 5.7 litros con 381 HP y una transmisión automática de 6 velocidades. Una de las ventajas de tener ese motor es que incluye el equipo de remolque ya que es capaz de arrastrar 10,500 libras, lo que es una buena opción para quien tenga un bote grande. Apenas uno toca el acelerador la respuesta es contundente, con buena aceleración y unos cambios que ni se notan. Para consumir menos, la transmisión tiende a salir en segunda y hasta en tercera, pero el motor tiene tanto torque que no se siente lento en salida.

Al interior, mas que entrar hay que subir, pero una vez dentro el espacio disponible es impresionante y es que el Tundra mide más de dos metros de ancho, de hecho entre los asientos hay un deposito tan grande que cupo mucho de nuestro equipo de filmación. Ambos asientos frontales tienen ajustes eléctricos y aire acondicionado, con tres niveles de refrigeración. El del conductor tiene además dos memorias. Atrás el espacio es aun mayor, pues no hay nada que obstaculice, al punto de que pude ir con las piernas casi estiradas y al ajustar el respaldar, tan cómodo como si hubiese estado adelante. Por si necesitamos llevar algo delicado fuera del vagón de carga, podemos levantar la base de los asientos traseros y llevarlo dentro del habitáculo. La versión Platinum ofrece asientos de cuero con una decoración especial, que también se lleva al tablero y las puertas y una pantalla táctil que incluye entre otras cosas comunicación Bluetooth y equipo de sonido. Conectar nuestro celular al auto, fue fácil y consumió poco menos de dos minutos, mientras que el equipo de sonido  tiene entradas USB y auxiliares, puede leer Cd y tiene 9 bocinas, con lo que la calidad de sonido es buena.

En seguridad, paso las pruebas gubernamentales de Estados Unidos con 4 estrellas, cuenta con 8 bolsas de aire, incluso dos para las rodillas del conductor y el pasajero, tiene frenos de disco en las 4 ruedas con ABS, Brake Assist y EBD. Tiene control activo de tracción, sistema electrónico de estabilidad y lo que Toyota llama el paquete Safety & Convinience que incluye sensores de estacionamiento adelante y atrás con cámara de retroceso y sensor de punto ciego.

El manejo es muy típico de los pick up grandes estadounidenses, con una dirección suave aunque poco precisa y una suspensión que en carretera buena es muy suave, pero que en un ambiente como el nuestro brinca bastante. En carretera se siente pesado y poco ágil, aunque a velocidad legal y sobre carreteras como la Interamericana, pensaran que exagero, pues su enfoque es más a confort que a otra cosa

Decidimos probarlo fuera del asfalto en una pista que hay en las inmediaciones del Rod Carew. Para salir a un camino malo basta girar una perilla en el tablero y tenemos la opción de 4×4 o una 4×4 extrema. Con la primera opción nos aventuramos a un camino más apto para una moto que para un vehículo como el Tundra, que fue capaz de superar todos los obstáculos, incluyendo lomas bastante pronunciadas. Su única limitante es su tamaño y la altura de la tapa de motor, que hace desaparecer el camino en curvas con pendiente, pero aparte de eso, es un todo terreno con el que nos atreveríamos a ir a cualquier lado que tuviera un camino con más de dos metros de ancho. Si la comparamos con modelos similares, es la ideal para ir a campo través, pues es la meas corta y la que tiene mayor distancia al suelo, eso siempre y cuando no la comparemos con la F-150 Raptor, cuyo equivalente es la Tundra SR5, que tiene suspensión apropiada para off road, mientras que la Platinum está más enfocada a ser un auto de lujo.

Este tipo de vehículos, los compran personas que tienen otro auto grande en la casa y los usan para actividades recreativas. No es el típico auto de trabajo por lo que nos parece bien la opción de traer la versión más equipada que ofrece Toyota, pues es lo que su tipo de comprador busca antes incluso que prestaciones o capacidad de carga. Lo otro que uno busca es la fiabilidad y calidad de Toyota, que en el Tundra salta a la vista.

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