HYUNDAI IONIQ

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PENSANDO A FUTURO, HOY

Manejamos el primer auto eléctrico de Hyundai junto con la versión híbrida. Solo este último podría llegara a Panamá.

Desde Santa Cruz, Islas Galapagos, Ecuador

Hyundai es el cuarto fabricante en el mundo y su meta en 2020, es ser el número uno. Por ello entendió hace casi dos décadas que tenía que dejar atrás su imagen de auto barato y concentrarse en lo que era el fuerte en ese momento: diseño y tecnología. Una vez cambió de imagen, sus ventas se dispararon a lo que son actualmente donde venden casi 5 millones de unidades en todo el mundo. El siguiente paso es demostrar que en tecnología están a la par de los mejores y el Ioniq es su carta de presentación, como el primer auto desarrollado enteramente para ser un vehículo ecológico en todo sentido, desde su concepción hasta su fabricación y uso. Es el primer híbrido de la marca en disponer de una plataforma propia y una carrocería única, así como también le cabe el honor de ser el primer auto eléctrico de Hyundai de venta al público.

Que mejor lugar para probarlo, que en uno de los santuarios ecológicos del planeta, Islas Galapagos donde además Darwin gestó la teoría de la evolución. Dos puntos muy en común con el Ioniq.

Este auto se presenta en tres versiones: híbrido, híbrido enchufable y eléctrico. En los dos primeros casos la carrocería es igual, mientras que la versión eléctrica se distingue por un frente donde no hay la tradicional parrilla. En los tres casos, mantiene una carrocería de líneas no tan futuristas como las de su principal rival de Toyota, con lo que es más atractivo que este, aunque eso no quiere decir que aerodinámicamente hablando se hayan quedado atrás del Prius, pues tiene un coeficiente de arrastre de apenas 0.24, lo que lo hace uno de los autos más aerodinámicos del mercado.

La versión híbrida, tiene un motor de gasolina de 1.6 litros con ciclo Atkinson, que entrega 105 HP, unido  a un motor eléctrico que genera 43 HP extra, con lo que cuando funcionan al unísono tenemos una potencia total de 141 HP.

Para evitar la sensación de que manejamos algo distinto a lo normal, los ingenieros de Hyundai prefirieron usar una transmisión de doble embrague y 6 velocidades en vez de una CVT, con lo que podemos tener dos modos de manejo, el Eco y el Sport. En el primero la transmisión está programada para lograr la máxima economía, usando al máximo el motor eléctrico, mientras que en la segunda el motor eléctrico se usa para mejorar la aceleración y un manejo más dinámico.

El Ioniq eléctrico por su parte tiene un motor eléctrico, compuesto por una unidad de control eléctrico, que es la que podemos ver, y un motor eléctrico con una potencia equivalente a 120 HP. El motor se alimenta de una batería de polímero de iones de litios de alta capacidad, que en condiciones ideales, puede durar hasta 280 kilómetros entre recargas.

Por tamaño exterior podemos compararlo con el Elantra, aunque al ser una plataforma exclusiva de este auto, las dimensiones no concuerdan. Este por ejemplo tiene 2.7 metros entre ejes, lo que es más de lo que tiene el Elantra, por lo que el espacio interior es mayor. Atrás la distancia para las piernas es realmente grande, aunque por la forma del techo, las personas muy altas pueden tener problemas, yo con 1.80 no toque. Por la posición de la batería, bajo el asiento frontal en el híbrido y bajo el trasero en el eléctrico, el baúl tiene una configuración normal y un tamaño bastante grande.

El tablero, puede cambiar su configuración al toque de un botón y aunque parece que por diseño es análogo, es totalmente digital. El interior ha sido hecho todo con la premisa de ahorrar peso y usar materiales ecológicos, así parte de la tapicería esta hecha con deshechos de caña de azúcar, pero si nadie se los dice, no notarán nada, en mi caso hubiera jurado que era tela normal y que los plásticos del tablero eran de material sintético.

Manejamos ambas versiones por las carreteras de Isla Santa Cruz, la más habitada de Galapagos.

En el caso del híbrido lo encontramos ágil y con un manejo más agradable que cualquier otro Hyundai que hubiéramos probado anteriormente. La suspensión tiene un buen grado de dureza que permite un buen agarre a alta velocidad, pero un alto confort sobre calles con pobre asfaltado.

Hyundai dice que están tratando de tener un manejo más deportivo y el Ioniq es prueba de ello, aunque no me atrevería a decir que se maneja como un Audi o un BMW, pero sí, definitivamente hay una mayor percepción de lo que hace el auto.

Por su balance con un 55 por ciento del peso adelante, el híbrido se siente neutro y ágil. En el caso del auto eléctrico, el balance es de 50:50, con lo que aun es más neutro de reacciones. Por su mayor torque que el híbrido, el eléctrico acelera mejor y hace el 0-100 en 10.2 segundos, casi un segundo más rápido que el híbrido.

Difícilmente tendremos el Ioniq en Panamá, pues la versión híbrida es más  cara que el Elantra y la eléctrica mucho más. Esto es debido a que aun hay poca demanda y más ahora que ha bajado el precio de la gasolina, aunque todos sabemos que eso no durará para siempre. En el caso de la versión eléctrica, no tiene sentido tener un auto en un país con una matriz de producción eléctrica a base de petróleo y con un precio muy alto. Si Petroautos decide traer la versión híbrida será para reforzar la imagen de auto de alta tecnología y amigable con el medio ambiente, que ha ido desarrollando Hyundai en los últimos años y que va a seguir desarrollando a corto plazo.

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