Mercedes Benz 280 C 1975, Un tanque de dos puertas

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Durabilidad y una fuerte construcción son sus principales atributos.     En 1968 Mercedes Benz necesitaba renovar su flota de vehículos con un sedán que sirviera como entrada a la marca y que a la vez pudiera ser usado para uno de sus negocios más lucrativos: las flotas de taxi. La respuesta fue el W114.

IMG_0053IMG_0078  IMG_0085El nuevo Mercedes era el primero en contar con una nueva plataforma, que no era una mejora sobre una anterior como en los últimos 20 años y que a la vez serviría para desarrollar las futuras plataformas de los autos de la marca de la estrella.

Para Mercedes Benz el W114 era su modelo pequeño, aunque para los estándares de los años 60, se trataba de un auto de tamaño medio, lo que lo hacía tan apetecible en Europa como en América.

Para la carrocería se recurrió a Paul Bracq, el francés que diseñó todos los Mercedes de los 60 y cuyo último trabajo antes de irse a BMW fue este modelo. Bracq dotó al W114 de una carrocería de líneas rectas y proporciones tradicionales, con un frente dominado por una parrilla cuadrada, que sería la marca de identificación de Mercedes Benz por varias décadas, y unas luces verticales, pero no como imponía el estilo americano de una sobre otras, sino integrando ambas en una sola unidad que incluso contenía a las direccionales.

En 1969 aparecía el coupé que podía tener tanto el motor de 2.5 litros como el de 2.8, ambos de 6 cilindros en línea o el 220 de 4 cilindros. Para el coupé Bracq decidió americanizarlo un poco, pues para esta versión se esperaba mayores ventas en Estados Unidos que en el resto del mundo y le eliminó el poste central con lo que el área de ventanas está ininterrumpida, dando la sensación al bajarse de estar en un convertible, por la cantidad de aire que entra.

En 1973 el W114 recibía una actualización, con leves cambios exteriores, que en la versión americana incluían grandes defensas capaces de soportar golpes a 5 millas por hora , sin daños y un reposicionamiento de las lamparás frontales. En el interior aparecía una consola central, que luego pasaría a ser de rigor en los futuros modelos de la marca. Los últimos autos se fabricaron en 1976 mismo año en que fue sustituido por el W123.

El modelo W144 fue muy popular, de hecho se vendieron 1,852,008 sedanes de 1968 a 1976, mientras que el coupé resultó más exclusivo pues en ese mismo periodo solo se fabricaron 67,048, de los cuales solo 24,669 tenían el motor de 2.8 litros y estaban identificados como 280 C.

La denominación 280 distingue el tamaño del motor, que en este caso tiene 2.8 litros con dos arboles de levas y está hecho de aluminio, algo raro en esa época, pero nada extraño en una marca como Mercedes Benz conocida por su innovación. Este motor equipado con un carburador y sistemas de control de emisiones, tenía 143 HP a 5,500 rpm.

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Junto a este motor se podía tener dos tipos de transmisión, ya fuera manual o automática de 4 velocidades como en el modelo que presentamos. Con esta combinación mecánica el auto era capaz de alcanzar los 185 km/h o de poder circular por autopista a velocidades en exceso de los 100 km/h con gran confort, una buena estabilidad lineal y un silencio sorprendente, incluso al nivel de los estándares actuales, como pudimos comprobar en este auto. A pesar de un motor grande, para los estándares de 1975, no es un auto que nos sorprenda con aceleraciones fulgurantes, pues según fábrica el tiempo para el 0-100 era de 14.3 segundos, mientras que su consumo en carretera era de 8 km/l, lo que para esos años era muy bueno, especialmente si lo comparamos con los autos americanos de la era del racionamiento de la gasolina, por la guerra en Medio Oriente.

Una de las ventajas de este coupé era su suspensión independiente en las cuatro ruedas, que le daba un andar suave y una estabilidad superior a la mayoría del resto de los autos IMG_0079contemporáneos. También en frenos estaba por encima del promedio con discos en todas las ruedas y servofreno.

Los asientos están tapizados en un material exclusivo de Mercedes, llamado Gore Tex, que no es otra cosa que vinil perforado, que ofrece durabilidad y frescura. Como era habitual en los Mercedes de esos años, los asientos eran mullidos, con poco soporte lateral y con ajustes manuales. Sin embargo, este auto venía ya bastante equipado, con aire acondicionado de fábrica y con ventanas eléctricas.

Sentarse en su interior es comprobar que ya no se hacen autos así, pues a pesar de que ya tiene 38 años de uso, se mantiene en unas condiciones excepcionales. Al cerrar la puerta uno siente esa solidez de su construcción, con un sonido como el que hace una caja fuerte al cerrarse. Adentro se nota la filosofía germana de que la forma se basa en su función, con dos grandes relojes frente al conductor que tiene en sus manos un enorme timón suple la poca asistencia hidráulica de su dirección, aunque a velocidad permite saber que es lo que hacen las ruedas. La suspensión por su parte absorbe huecos y desniveles, sin afectar a sus ocupantes, mientras que su conductor se sentirá a gusto con un manejo muy predecible tanto en curvas como a velocidad.

IMG_0074El auto que engalana estas páginas, fue importado recientemente de Florida, donde pasó casi toda su existencia. A pesar de un clima similar al nuestro, el auto se ha mantenido en un estado impecable para su edad, gracias a un mantenimiento exhaustivo en manos de mecánicos expertos, conservando todas sus partes originales, lo que a su vez le permitirán a su actual propietario mantenerlo fácilmente ya que no hay injertos extraños. Este 280 C pasa a formar parte de la mejor colección privada de Mercedes Benz en nuestro país.