VOLVO XC60 RECHARGE. EL HÍBRIDO DE VOLVO

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Europa avanza rápidamente hacia prohibir los vehículos con motores de combustión interna y de entre los europeos los más adelantados son los escandinavos, pues son ellos los que ven a diario los efectos del calentamiento global en sus países.
Volvo ha tomado la iniciativa, de ir eliminando los motores contaminantes por unos más amigables con el medio ambiente y mientras da el salto hacia los eléctricos, ha decidido volver híbridos sus SUV.

El primero en llegar a Panamá ha sido el XC60 T8 Recharge, este último apellido indica que es híbrido enchufable, es decir se puede conectar a un toma corriente para cargar la batería y tener una autonomía de 52 kilómetros en modo completamente eléctrico.
No hay cambios de carrocería o interiores en esta versión del XC60, salvo por una identificación trasera y el nombre Recharge en la moldura inferior y en el estribo. Se mantienen los elementos diferenciadores de marca, como las luces diurnas tipo martillo de Thor, la parrilla pentagonal y las salidas de escape visibles.

A nivel de motor es donde están los cambios más importantes, pues mantiene el motor de 2.0 litros turbo con 320 HP más un motor eléctrico en la parte trasera de 87 HP, para un total de 407 HP, cuando ambos motores trabajan al unísono. En el caso de un auto eléctrico, hay que tener en cuenta donde recargarlo si hacemos un viaje largo, en este caso no, porque el motor de gasolina se encarga de cargar la batería, que tambien aprovecha la energía de frenado. En la noche, en casa, lo podemos conectar a un enchufe casero, conectarlo a la toma eléctrica y dejarlo toda la noche, que en la mañana tendremos la batería cargada y podremos hacer los primeros kilómetros en un ambiente urbano con cero emisiones. Mientras que el motor eléctrico mueve las ruedas traseras, el de gasolina se encarga de las delanteras, de esta manera cuando ambas funcionan tenemos tracción total.

Mientras que muchos híbridos usan el piso para la batería, en Volvo la colocan en el centro del vehículo, en el espacio que normalmente usa la consola, por lo que no tenemos salidas de aire acondicionado en el túnel, para los que vayan sentados atrás, sino en los postes traseros. De igual manera, como el motor eléctrico va atrás se pierde espacio de baúl, por lo que no tenemos llanta de repuesto y en su lugar disponemos de un inflador eléctrico.
El auto dispone de un sistema de modos de manejo, donde tenemos el “Hybrid” que es el que automáticamente selecciona el auto al arrancar, uno puramente eléctrico, de allí el nombre “Pure”. Tenemos también un modo “Power” donde el motor usado es el de gasolina que a la vez recarga la batería.

El interior ofrece buen espacio para cinco adultos, instrumentación digital de 12.3 pulgadas con buena resolución y tapicería en cuero, con los asientos delanteros con ajustes eléctricos, con dos memorias para el del conductor. El arranque es mediante una perilla que hay que girar y completamos en la consola, con el control para los modos de manejo y la palanca de cambios en cristal. Todo con lujo de detalles y muy bien fabricado.

Volvo se caracteriza por ofrecer vehículos muy equipados y este ofrece una completa dotación de equipo de seguridad y asistentes de manejo, incluido un control de velocidad crucero semi autónomo, que en teoría permite manejar sin que debamos tocar ni acelerador ni timón, pero que por seguridad, Volvo no nos dejará hacerlo por más de 15 segundos antes de que aparezca un aviso de poner las manos en el timón. La pantalla central es del tipo vertical, totalmente táctil y compatible tanto con Android Auto como con Apple CarPlay por lo que dispondremos de las aplicaciones del celular e incluso podremos pedirle al equipo mediante la voz, una serie de comandos, como ajustar temperatura o contestar mensajes de Whatsapp.

Manejar el XC60 Recharge, es una experiencia agradable. Cuando lo usamos en modo eléctrico es muy silencioso y la respuesta al acelerador es inmediata. Si nos vamos a carretera y lo usamos tanto en el modo Power como en el Hybrid, la respuesta al acelerador es aun más contundente. La transmisión es tan suave que parece que no hay cambios de marcha, la dirección también suave pero comunicativa, la suspensión es firme sin ser incomoda, filtra bien las imperfecciones del camino pero en curvas se nota su peso y altura. Los frenos, de los mejores que hemos visto en un SUV.
Este es un auto para hacer kilómetros con gran confort, seguridad y economía, pues al disponer del motor eléctrico, podemos usarlo hasta a velocidades de 125 km/h, con lo que en ruta podemos también contribuir al medio ambiente y colaborar con la economía familiar.