PORSCHE WORLD ROAD SHOW

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Una llamada de Alemautos, el distribuidor de Porsche en Panamá, me invitaba a un evento en México. ¿Va a ser por zoom? pregunté. “No, por eso te llamo, si quieres ir te agendamos” me respondieron. Pocos días después prueba negativa de Covid en mano, me estaba montando en el avión que me llevaría a México, para el Porsche World Road Show.

¿Por qué en México? se preguntarán. En primer lugar es uno de los mercados más importantes de América Latina y por otro lado el distribuidor de la marca en México cumplía 20 años de labores.

Tras una noche en la Ciudad de México (CDMX) disfrutando la gastronomía mexicana, el grupo de invitados por Porsche Latinamerica, tomábamos un autobús hacia Toluca, a unos 50 kilómetros de la capital. Es en esa ciudad que se encuentra el Centro Dinámico Pegaso, dentro del cual nos esperaban 24 modelos distintos de la marca de Stutgart, que íbamos a probar tanto en un circuito como en diferentes pruebas dinámicas, aunque los Cayenne iban a ser utilizados en una serie de pruebas todo terreno.

Antes de poder entrar al evento, una prueba rápida de Covid, para todos los participantes y una vez librado ese paso, ya podíamos estar sin mascarilla, mientras estuviéramos al aire libre, pero dentro de los autos, todos enmascarados. Unico recordatorio de que aun debemos de cuidarnos.

El PWRS, ofrecía durante un día, la oportunidad de probar toda la gama de productos disponibles en la región, con la excepción de los modelos más exclusivos y de los Cayman, en un ambiente controlado y seguro, que se repetiría para otros grupos, ademas del nuestro, del 15 al 21 de este mes.

Junto con los medios sudamericanos, del Caribe y Centroamérica, participaron de la fecha inaugural un grupo de periodistas mexicanos, por lo que hubo necesidad de hacer cuatro grupos y dividir las pruebas en cuatro zonas. Los grupos eran homogéneos en cuanto al número de personas, pero diferentes en cuanto a nacionalidades y tipos de medios.

Mi grupo, identificado con el color verde, tenía a ocho mexicanos, un tico y “el panameño”, todos bajo la vigilancia de Jordi, uno de los pilotos que trajo Porsche AG, que estaban bajo el mando de Yuka, un piloto finlandés, que actualmente corre en la Porsche Cup. En todas las pruebas, el instructor estaría en el auto guía y los demás debíamos seguirlo sin adelantarlo, lo que garantizaría que las pruebas se harían en un ambiente controlado por un experto que no dejaría que sobrepasáramos nuestros límites, porque los de los Porsche, son difíciles de pasarlos.

Mientras mi grupo empezaba con las pruebas todo terreno en los Cayenne, los otros tres grupos estaban en otras actividades, que en el transcurso del día, nosotros también íbamos a hacer, con lo que al final, todos tendríamos la misma experiencia.

La zona “offroad” ponía a prueba a vehículos que normalmente sus propietarios jamás los pondrán en ese tipo de condiciones, pero que han sido fabricados para superar con creces situaciones extremas, por eso pasamos por zonas inundadas, pendientes muy inclinadas, zonas de barro y desniveles donde se ponían, a los autos, con una o dos ruedas en el aire. Tras esa serie de pruebas, quedaba demostrado que el Cayenne no es solo un SUV rápido sino uno muy capaz fuera de la carretera.

De allí íbamos a probar los autos de cuatro puertas de la marca en el circuito. Tendríamos a nuestra disposición 5 modelos diferentes y una vez completábamos dos vueltas manejando, pasábamos al puesto de pasajero, por dos vueltas más y luego cambiábamos al auto frente al nuestro. Los autos que manejaríamos eran: Porsche Macan,S y Macan GTS, Taycan y Taycan GTS Sport Turismo y un Panamera GTS. Era para la mayoría en mi grupo, incluyéndome a mi la oportunidad de manejar los dos modelos eléctricos en un circuito, pero también era la primera vez que veíamos y probábamos al nuevo Macan. De todo el grupo el menos potente tiene 375 HP, mientras que el Taycan GTS dispone de 598 HP, por lo que teníamos autos muy potentes entre manos, pero también pesados. En la prueba pudimos descubrir el poder de aceleración de autos como el Taycan, simplemente asombroso, o la capacidad de los frenos cerámicos del Panamera GTS, sin menospreciar la agilidad de los Macan, pese a tratarse de un SUV.

Después de un descanso, donde se podían realizar actividades como probar un simulador o estampar en cuero, pasábamos al almuerzo y de nuevo a las pruebas. En mi caso, lo siguiente fueron pruebas de aceleración y frenada en un Porsche 911 Turbo Cabrio equipado con Launch Control y luego una prueba de slalom en un Porsche 718 Boxster S, con tres pasadas por el recorrido.

Completadas tres fases, llegábamos a la prueba final de los deportivos de la marca en el circuito, con un Porsche 911 Targa, un Carrera 4S, un Turbo y un GT3, más un 718 Boxster S. El 911 Turbo en el papel era la cereza del pastel, pero sería el GT3, con su suspensión casi de carreras y una dirección súper corta y precisa, la que nos daría las mejores sensaciones.

Culminadas las pruebas, los directivos de Porsche México, nos contaron como ha sido la historia de la marca, en ese país, en los últimos 20 años, se dieron certificados de participación a todos y se repartieron algunos premios. De allí regresamos al hotel en CDMX, con la adrenalina aun fluyendo en nuestros cuerpos y con la emoción de haber podido manejar en su ambiente a estas obras de arte y tecnología, que conocemos con el nombre Porsche.