MUSEO CARS. Un viaje en el tiempo

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Colonia es la primera parada para el turista que llega a Uruguay por ferry, desde Buenos Aires. Solo una hora a través del río de La Plata separan esas dos ciudades y el cambio no puede ser más brusco, pues se pasa de la gran metrópoli que es Buenos Aires a una ciudad anclada en el tiempo, que aun conserva ese sabor pueblerino de inicios del siglo XX.

En esa pintoresca ciudad, un argentino empezó a construir una vivienda en una finca que había comprado para pasar su jubilación en ese lugar. Poco a poco lo fue dejando en condiciones, llevando incluso electricidad a ese lugar a 19 kilómetros de Colonia. Fue allí que decidió crear un museo que lleva el nombre de Museo Cars by Maruquita (en honor a su fallecida esposa).

Manuel Arlasnian, ha sido un coleccionista compulsivo desde su infancia. Lo que empezó como una colección de estampillas, se convirtió con los años en una obsesión por adquirir toda clase de artefactos antiguos, incluidos autos. Ya en Uruguay, no fue capaz de desprenderse de todo lo que había acumulado con los años y de allí surgió la idea de hacer un museo, con todos sus objetos.

El centro del museo son los autos, con una veintena en exposición y espacio para incluir un grupo que está restaurando, pero dentro del hangar construido, hay toda una serie de locales con muebles de época y todos los artefactos necesarios. Así hay una barbería, una farmacia, una talabartería una gasolinera. En fin, una especie de pueblo anclado en el pasado, con todos los elementos necesarios para una perfecta recreación, rescatando del abandono piezas que en su momento formaron parte de nuestro diario vivir.

Inaugurado hace tres años, el museo incluye una impresionante colección de fotografías, piezas de autos y modelos a escala, pero también se disfrutará de medio centenar de bicicletas. En parte exterior, hay varios tractores antiguos y una serie de herramientas de labranza.

Los autos, en su gran mayoría de los años 30, 40 y 50, no están agrupados en orden cronológico, sino al gusto del propietario, quien asegura que todos están en perfecto estado de funcionamiento y restaurados con sus partes originales. Son autos conseguidos todos en Argentina o Uruguay, comprados a través de datos de amigos o anuncios en periódicos e Internet, por lo que es una colección que ha rescatado productos autóctonos, prefiriendo ese sabor cotidiano, a los exclusivos autos que normalmente llenan los museos automotrices.

Es un lugar que nos devuelve a un pasado, que solo es posible ver a través de películas o lugares como este, que abre al público de miércoles a domingo y que por el equivalente a 7 dólares, nos permitirá un recorrido por el pasado.