TOYOTA RAV4

Views: 86

MEJORADO EN TODOS LOS ASPECTOS

La quinta generación del RAV4 pasó por el gimnasio y salió más musculoso en todo sentido

En 1994 Toyota presentaba un pequeño SUV, con la denominación RAV4, que enseguida se ganaba el favor del público. Desde esa época el RAV4 ha vendido más de 8.5 millones de unidades, siendo en 2017 el SUV más vendido en todo el mundo, por lo que una renovación completa de este modelo es un evento de importancia global.

La nueva RAV4 utiliza la plataforma Toyota New Global Architecture, es 57 por ciento más rígida que la generación anterior y proporciona una mayor distancia entre ejes, con lo que con un incremento en largo total de apenas 5 milímetros tenemos un espacio interior mucho más grande.
Para el diseño de la carrocería se ha buscado lineas muy angulosas, que nos recuerdan un poco a los diseños de Lexus, aunque algo menos exagerados. El frente es muy similar al que presentan modelos como el Camry o el Tacoma, muy verticales y altos, una moda impuesta por las regulaciones para protección de peatones.
Lateralmente, abundan los trazos rectos e incluso los protectores de los guardafangos, que podrían haber sido completamente curvos, tienen una forma rectangular, que no termina en los bordes, lo que da la apariencia de un añadido. Gracias a una moldura negra en el poste C, el techo parece flotar y estar sujeto únicamente en el poste frontal.
Atrás la decoración negra, parece ser parte de la defensa y achica el portón trasero, que cuenta con accionamiento eléctrico desde la llave o un botón interno.
Como han hecho otras marcas, Toyota ha decidido dotar de un frente distinto a la versión Adventure, algo menos sofisticado, pero visualmente mejor, pues se eliminan las dos entradas falsas arriba de la parrilla.
El habitáculo es completamente nuevo, con una percepción de calidad mayor que en el modelo que sustituye, pues a pesar de que la mayoría del interior es plástico, el tablero y los botones que más se usan tienen un tacto suave. Los terminados, siguen siendo un estándar a seguir dentro de la industria, con una perfecciono rara vez vista en este segmento de precio.
Un tablero muy esculpido, presenta frente al puesto del conductor un cuadro de instrumentos convencional con dos grandes relojes análogos y un centro de información digital. La pantalla del sistema multimedia se ubica al centro y aunque es táctil, contamos con una serie de botones. ya sobre la consola tenemos los controles digitales del aire acondicionado que cuenta con dos zonas independientes de temperatura, Mas abajo un cargador por inducción del celular con salidas USB, auxiliares y de 12 voltios. El control del freno de mano eléctrico, se ubica junto a la palanca de cambios, que tiene tres modos de manejo: Eco, Normal y Sport.
Como en todo buen SUV moderno abundan los lugares donde guardar cosas, con una buena guantera y un deposito bastante generoso entre los asientos, donde encontraremos más conexiones USB (en total hay 5 en el auto). En las puertas hay espacio para llevar una botella. El área de maletero ha crecido contra el modelo anterior y contamos ahora con 580 litros, más que en su mayor rival.
En la versión que probamos la tapicería era en cuero, con ajustes manuales para los asientos frontales, que nos parecieron muy cómodos, con una buena postura de manejo, alta como en todo SUV y con excelente visibilidad. Atrás el espacio es adecuado para tres adultos, con espacio de sobra para piernas y cabeza. Si solo vamos dos podremos disfrutar de nuestras bebidas gracias a dos portavasos. El respaldo puede ajustarse en tres posiciones, aunque el recorrido es mínimo.
Una vez salimos a carretera, la primera impresión es que el motor es más potente que antes y esto se debe mayormente a la transmisión, que nos mantiene dentro de la zona de máximo torque, gracias a simular 9 velocidades. Sin embargo hay que apuntar que el motor de la nueva tiene 170 HP contra los 145 que tenía antes y el torque también ha subido en un 11 por ciento. Con esta nueva mecánica el RAV4 se siente mucho más rápido, con muy buena aceleración. Gracias a la transmisión que cuenta con un engranaje de arranque, espacial para tener una buena salida desde parado, no hay esa sensación de lentitud que tenemos con otras transmisiones CVT y al simular tantas velocidades tenemos que a velocidad de autopista usamos solo 2,000 rpm, con lo que el consumo es bajo y no se escucha el sonido del motor.
Los programas de manejo, cambian la sensibilidad del acelerador y en el Sport la dureza del timón y el punto donde se hacen los cambios de marcha
Toyota ha decidido aumentar las sensaciones deportivas de sus nuevos modelos y por ello tenemos una suspensión más firme que la del modelo anterior con lo que en zonas con muchas curvas tenemos mayor aplomo y una fuerte sensación de control, aunque sobre huecos o sobre caminos de tierra se pierde un poco el confort que ofrecía la anterior. Un punto que no nos terminó de convencer fue la dirección, muy suave, pero con un tacto artificial que no deja saber que hacen las ruedas o cuando estamos llegando al punto de perder adherencia. los frenos, con discos a las 4 ruedas y toda clase de ayudas, si nos convencieron.
Una de las bases de la filosofía de Toyota es Seiri, que consiste en usar solo lo necesario y descartar lo accesorio, por ello en la RAV4 para nuestro mercado no encontraremos nada de los nuevos sistemas de ayuda al conductor, fuera del control de tracción y estabilidad, aunque sí, las luces de LED, neblineras y 7 bolsas de aire.
Para nuestro mercado hay disponibles tres versiones, una de ellas con transmisión automática y otra la Adventure con el motor de 2.5 litros. A corto plazo estará también disponible la versión híbrida, que promete mejores prestaciones con menor consumo. En cualquiera de las versiones, es un vehículo mejorado contra el anterior RAV4, lo que debe permitirle mantener ese lugar privilegiado que la tiene como número uno en ventas en su categoría.