AUDI Q6. LO MEJOR DE LO MEJOR
Audi fue una de las primeras marcas en ofrecer autos eléctricos en nuestro mercado. Fue el líder por varios años con el e-tron, pero la llegada de una gran cantidad de modelos de otras marcas hizo que el entusiasmo inicial disminuyera. La marca alemana ha contraatacado con el Q6, con la idea de volver a ser líder en ventas, por lo que este nuevo modelo viene cargado de innovaciones y tecnología.
Con este modelo la marca de Ingolstadt, cambia la estrategia de numeración, decidiendo que los números pares serán para los modelos eléctricos, mientras que los de combustión y los híbridos tendrán numeración impar.

El Grupo Volkswagen, del que Audi forma parte, tiene una plataforma para sus vehículos eléctricos llamada PPE (Premium Platform Electric), que ahora utiliza Porsche en el Macan y Audi en el Q6. Es una plataforma para vehículos con la batería de 800 voltios y que permite tener tracción a las 4 ruedas.
La carrocería grita Audi por los cuatro costados, con un frente con la parrilla Singleframe, completamente cerrada, y unas luces con matriz de LED, que pueden cambiar la forma de las luces diurnas hasta en ocho posiciones. Las luces de posición, van colocadas separadas y en una posición más baja. Lateralmente tiene muchos elementos que nos recordarán al Q5 o al e-tron, aunque con una mayor distancia entre ejes, que es de 2.90 metros. Atrás tenemos una lampara de OLED, que va a todo lo ancho.

Adentro, el cambio es mucho más notorio, con dos grandes pantallas curvas enfocadas hacia el conductor y una tercera justo frente al pasajero. Todas montadas en un tablero más recto y minimalista que los de anteriores modelos de la marca, aunque hay cierta familiaridad en algunos elementos, como palancas y consola, que nos hacen sentir en un Audi, tanto por su forma, como por su calidad y ubicación. Una de las novedades es que se elimina la palanca en la consola y en su lugar tenemos unos botones, con lo que hay la sensación de más espacio, que por ejemplo en un Q7.

La pantalla de la instrumentación es de 11.9 pulgadas, mientras que la del equipo multimedia es de 14.9. Esta es compatible inalámbricamente con Apple CarPlay y Android Auto, con excelente resolución y rapidez. La del acompañante es de 10.9 pulgadas y está puesta de tal modo que es invisible para el conductor, lo que garantiza que el pasajero puede ir viendo videos, sin interrumpir la conducción o viendo navegación, para ayudar al conductor.
La digitalización ha sido llevada al máximo nivel y la mayoría de funciones se concentran en la pantalla central, incluyendo la climatización bizona. Como es habitual hay controles en el timón y en la puerta del conductor, pero no son botones físicos sino hápticos, totalmente electrónicos. Si no encuentran los controles de las luces a la primera, no están solos, pues a nosotros también nos costó encontrarlos en la puerta del conductor, junto con los de los espejos, cierre central, memorias de los asientos y ventanas.

Aunque hay un botón de arranque, no es indispensable, pues basta sentarse con la llave en el auto y el auto se pone en marcha por si solo, igual pasa al salir del auto, pero para los que somos chapados a la antigua, nos hace sentir más seguro eso de apretar el botón que confiar que el auto dejó de funcionar, pues es tan silencioso, que no hay diferencia.
Al tener una plataforma con mayor distancia entre ejes y un piso completamente plano, pues la batería es parte integral. En la segunda fila, hay espacio de sobra, especialmente para las piernas y como su ancho es de 1.965 metros, podremos acomodar a tres adultos.
También el área de baúl, puede ser más grande y en el caso del Q6 tenemos 526 litros, que puede ampliarse pues el asiento trasero es abatible por partes. Bajo el fondo del maletero, al igual que en otros autos eléctricos, no hay llanta de repuesto, sino un kit para reparar e inflar llantas y un subwoofer. Hay un segundo baúl al frente, pero es mucho más pequeño. 64 litros según el fabricante.

Aunque hay varias versiones del Q6, probamos la que tiene un solo motor eléctrico trasero de 306 HP y una autonomía de 500 kilómetros. Como la batería es de 800 voltios, permite cargar a mayor velocidad que otros modelos y es compatible con los cargadores más potentes, lo que reduce un poco esa ansiedad de quienes manejan un eléctrico por primera vez. La pantalla principal permite ver esa velocidad de carga, lo que es otra ventaja.
Ya al volante del auto, encontramos, como es tradición en la marca, un manejo aplomado, con una suspensión adaptativa de aire, de corte deportivo pero que no es tan dura como para que sea incomoda. De hecho la hallé más confortable que la del Q5 y eso que esa es mucho más cómoda que la de su rival directo de BMW.

El peso de más de dos toneladas se siente, pero como el centro de gravedad es muy bajo, la estabilidad y la sensación de ir sobre rieles, en curva, ofrece mucha seguridad. Si a eso sumamos una dirección muy precisa y unos frenos adecuados al peso, tenemos un auto que ofrece confianza, incluso a alta velocidad.
Ofrece varios modos de manejo, con un comportamiento diferenciado en cada caso. En cualquier caso, el dinamismo es superior a cualquier otro auto eléctrico que hayamos probado, incluso se han tomado tiempo para eliminar esa patada del torque instantáneo de modelos del mismo grupo, con lo que la aceleración es rápida pero no al punto de sentir que nos mueve las entrañas, como ocurre con el Audi GT e-ton.

Otro detalle importante es que incluye todo un paquete completo de ayudas al conductor, donde en el mantenimiento de carril, las correcciones, son muy suaves, con lo que el manejo se hace mucho más relajado. En fin que los ingenieros de Audi, han pensado hasta en lo más mínimo, para hacer de este un jugador de primera línea en el mercado de los SUV premium eléctricos.




Debe estar conectado para enviar un comentario.