BMW 330i

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REGRESO A SUS RAICES

Esta última generación recupera el carácter deportivo de los primeros Serie 3.

La séptima generación del Serie 3, llega a los mercados internacionales, incluyendo Panamá este mes con la denominación interna G20, con motor más eficiente, un mayor tamaño y mejoras sustanciales en la parte dinámica. Inicialmente dispondremos de un solo motor, el 2.0 litros turbo con 258 HP y dos versiones de equipamiento, la M Sport y la Sportline, que manejamos.
Exteriormente ha crecido con respecto al anterior modelo en todas sus dimensiones y ahora tiene una longitud de 4.71 metros, un ancho de 1.83 metros y un alto de 1.44 metros La rigidez de la nueva plataforma es un 20 por ciento mayor a su antecesor que pesa un poco más que este.
Su carrocería presenta un diseño de corte deportivo, con una parrilla bastante mas grande que antes, una característica que iremos viendo en las próximas generaciones del resto de autos de la marca. Un sistema eléctrico permite mover las a latas internas de la parrilla y abrirla cuando necesita mas refrigeración o cerrarla cuando no se necesita y así , junto con otros cambios en la carrocería han permitido tener un coeficiente aerodinámico de 0.23, lo que lo pone entre los mejores del segmento.
Nuevas también las lámparas que pueden ser de LED o de láser. En cualquiera de los casos ya no tenemos los famosos ángel eyes, sino una nueva forma. Igualmente las traseras también tienen nuevo diseño.
El interior también ha sido renovado por completo y en la versión que manejamos, las decoraciones son en negro piano, mientras que el M Sport tiene en vez de negro un acabado metálico.
Los asientos tienen ajustes eléctricos adelante, con una forma muy envolvente y atrás tenemos muy buen espacio para las piernas, un punto débil de los primeros Serie 3, que se ha corregido completamente en esta generación. Los que se sienten allí dispondrán de control para el aire acondicionado de esa zona, salidas de aire y dos puertos USB. Estos también los encontraremos en la consola y en el deposito entre los asientos.
La consola central es completamente nueva, con el botón de arranque en ella y los controles de los modos de manejo, al lado del freno de mano eléctrico.Del lado derecho, tenemos el control i Drive que maneja la información de la pantalla central, que con un tamaño de 10 pulgadas está muy bien integrada al diseño del tablero y desde la que vemos un sin numero de opciones de información y entretenimiento. Lo que mas nos gustó, el que tenga navegación con mapa actualizado de Panamá y que podemos cambiar la iluminación interior desde ella. Ah, también podemos hacer cambios tocando directamente la pantalla y con algunas funciones con solo acercar la mano.
Otra novedad es que el cuadro de instrumentos es ahora digital, con lo que su forma cambia de acuerdo al modo de manejo elegido. Algo que no me acabó de convencer es la forma del tacómetro y el velocímetro, a mi al menos me confundió un par de veces.
El baúl es grande, con 480 litros de capacidad y si necesitamos mas capacidad hay la posibilidad de abatir el asiento por partes mediante unos tiradores en el baúl que destraban el respaldar.
Hay mas de 4 cm entre ejes de diferencia contra el anterior serie 3 y esto se nota a la hora de manejarlo. Ahora es muy cómodo y sin perder la estabilidad característica de los anteriores Serie 3, lo que es una sorpresa muy agradable.
El motor además de entregar 258 HP tiene un torque de 400 Nm desde las 1,550 rpm, con lo que la sensación de empuje es instantánea y vaya si acelera bien, pues en 5.8 segundos ya podemos pasar de 100 km/h.
La transmisión es automática Steptronic de 8 velocidades, y como hace los cambios a menos de 4,000 rpm, nos mantiene siempre dentro del rango de torque máximo, con lo que la sensación es de que siempre tenemos más fuerza para seguir acelerando.
La dirección se siente muy directa y permite mucha precisión a la hora de tomar curvas a velocidad, a lo que ayuda también una suspensión muy bien lograda, que ya no tiene la dureza de previos modelos, con lo que el confort de marcha es superior a cualquiera de las generaciones anteriores. Sigue siendo un auto ideal para viajes largos, pero ahora llegaremos más descansados al punto de destino y con un mayor placer al manejarlo.
La versión que manejamos, no tenía los habituales asistentes al conductor de algunas marcas premium, aunque si dispone de cámaras de retroceso y sensores. A falta de esos asistentes, tenemos el asistente de estacionamiento, que hace que este auto se estacione en batería o paralelo, por si solo. El auto recuerda los últimos 50 metros de manejo por lo que puede regresar al inicio de esos 50 metros sin nuestra intervención, excepto por los frenos., lo que también es útil si tenemos que retroceder un buen tramo.
La impresión que nos llevamos del BMW 330 i es positiva, con una carrocería muy bien lograda y un interior que sin dejar de ser clásico es moderno. Los tres modos de manejo tienen un comportamiento bien definido y distinto para cada uno de ellos con lo que tenemos un vehículo que en ciertos momentos es un campeón de economía mientras en otros tiene un comportamiento dinámico extraordinario. Un auto con el que BMW quiere volver a ser el referente en el segmento.