CHANGAN CS55 PLUS. LO MEJOR DE DOS MUNDOS

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Changan es un gigante en China y por tanto dispone de vehículos eléctricos y electrificados, pero hasta ahora no había tenido ningún híbrido enchufable, para nuestro mercado. Para romper el hielo, ha dispuesto mandarnos el modelo que dio a conocer a la marca en Panamá, en su segunda generación, y entre sus cambios está la oferta de una mecánica híbrida con una batería que puede recargarse enchufada en una toma eléctrica.
Aunque no se ha conformado con solo eso y lo ha dotado de cambios en la carrocería e interiores, más mejoras en equipamiento.
Para los usuarios que recorren grandes distancias o que eventualmente hacen traslados largos, el auto eléctrico no es una alternativa. Para aquellos que buscan economía y un ambiente más limpio, pero que tienen condiciones de movilidad similares, el auto de gasolina, tampoco es su ideal. Ambos tienen en el auto híbrido, uno que se acomoda a sus preferencias y necesidades, especialmente si es un híbrido enchufable, que se diferencia de un híbrido convencional en que se puede alimentar tanto de electricidad para cargar la batería, como de gasolina para el motor de combustión.
Con un híbrido enchufable se tienen dos motores, que en el caso del CS55 Plus son un cuatro cilindros de 1.5 litros y uno eléctrico. Ambos van colocados en el frente del auto y generan en total 215 HP y un torque de 460 Nm. Normalmente en un híbrido es el motor de combustión quien mueve el auto y carga la batería, pero en el CS55 Plus, la batería también se puede cargar conectada una toma de 220 o de 110 voltios. Con la primera cargaremos completamente la batería en 6 horas, mientras que si lo hacemos en uno de 110, nos tomará el doble.

Imaginemos que queremos ir a David y llenamos el tanque de gasolina. La carga que hagamos en un enchufe, en casa, nos ayudará a salir de la capital, en modo completamente eléctrico y podríamos llegar a Buenaventura sin gastar una gota de gasolina. En el camino usaremos el motor de gasolina, que también cargará la batería, con lo que tendremos nuevamente la posibilidad de usar electricidad. En ese plan, el tanque que llenamos en Panamá, nos alcanzará para ir, dar unas cuantas vueltas y regresar, sin conectarse en ningún momento, ya que la autonomía total es de 1,100 kilómetros. Y si abusamos del acelerador o mantuvimos el auto funcionando mientras estábamos parados mucho rato, no tendremos que preocuparnos por donde hay una estación de recarga sino por donde hay otra gasolinera.

Comparado con el anterior CS 55 Plus, hay una serie de cambios en la carrocería, que tiene un diseño sobrio y moderno, con un frente sin parrilla, pues la entrada de aire para el radiador se encuentra en la parte de abajo de la defensa. Las luces son de LED y están todas en una sola unidad, con un aspecto alargado envolvente.
De lado presenta unos guardafangos abombados, que le dan musculatura y superficies con pocas líneas y cuando estas están presentes, no son muy marcadas. La linea de ventanas es ascendente con lo que hay cierta sensación de movimiento y la apariencia de que el techo tiene una caída hacia atrás. No hay el techo flotante ni los trazos fuertes del diseño actual, pero se sigue viendo moderno y elegante. En cada guardafango trasero encontramos una portezuela, del lado del conductor es para recargar gasolina y del otro lado, está la toma eléctrica. Los rines son de 18 pulgadas y tiene un diseño que ayuda a generar poca resistencia aerodinámica, al igual que ciertos detalles de carrocería, con lo que hay un mínimo de ruidos y un menor consumo, al reducirse la fuerza para vencer al viento.

Atrás tampoco tendremos los elementos que vemos en autos actuales, pues las lineas siguen siendo suaves y las lámparas, que también son de LED, no van unidas y son algo traslúcidas. Un detalle común a muchos modelos de la marca es el deflector arriba del vidrio trasero con varios niveles y con dos luces verticales como tercera luz de freno.
Así como la carrocería se sale de los lineamientos actuales de diseño, el interior es el de un auto de 2025, con un tablero profundo, de materiales suaves y de líneas muy rectas, con dos pantallas y las salidas de aire acondicionado en una sola altura y escondidas como parte de la decoración.
El timón es plano tanto en la parte inferior como en la superior, forrado en eco cuero y con controles en su interior, uno de los cuales maneja los cambios en la pantalla de 10 pulgadas de la instrumentación. Gracias a la forma del timón, siempre veremos los instrumentos, sin zonas ocultas, aunque en maniobras baja velocidad, como estacionarse, la forma del timón no se siente natural.

Una segunda pantalla, vertical de 12.3 pulgadas adorna el centro del tablero y se utiliza para el equipo de infoentretenimiento. El sistema tiene buena capacidad de almacenaje y es compatible tanto con Apple CarPlay como con Android Auto, en forma inalámbrica. Desde la pantalla se pueden hacer muchos ajustes del auto, incluyendo los del aire acondicionado y los del sistema ADAS. Para el aire acondicionado hay controles redundantes abajo de la pantalla central. Esta es rápida, con posibilidad de algunos comandos de voz y de alta resolución para las cámaras.
Los asientos, son con ajustes eléctricos y forrados en eco cuero con la zona de apoyo del cuerpo, perforado. Resultan bastante cómodos para viajes largos y tiene bastante buena sujeción lateral.
Entre los asientos tenemos una consola de doble piso, con dos espacios para guardar el celular, uno de ellos que permite carga por inducción, la palanca de cambios, el botón del freno de mano y un control para los modos de manejo. Hay tomas de 12 voltios y entradas USB, que también encontraremos para los ocupantes de la segunda fila.

En el equipo se incluye una grabadora del tipo “dash cam”, con la que podemos usar cualquiera de las cuatro cámaras para grabar mientras conducimos. En la consola hay un botón que permite parar la grabación.
Atrás el espacio es amplio y tres adultos delgados podrán ir cómodamente, pues el piso es casi plano. Aunque tiene un techo panorámico que llega hasta la cabeza de los ocupantes del asiento trasero, hay suficiente altura para que nadie vaya incómodo.
Como es un auto pensado en gente que viaja, el espacio para las maletas es grande y plano, lo que lo hace muy aprovechable, además si levantamos la base hay una segunda área de deposito y debajo la llanta de repuesto temporal.

La seguridad es otra prioridad en el CS55 Plus, que en la versión Luxury que probamos tiene 6 bolsas de aire, frenos de disco en las cuatro ruedas con ABS y EBD. Este sistema de frenos, tiene recuperación de energía, con lo que podemos ayudar a cargar la batería cada vez que frenamos. Cuenta adicionalmente con control de estabilidad, de tracción y una serie completa de asistencias, como alerta de colisión frontal, aviso de punto ciego y aviso de salida de carril, entre otros.
Mientras vamos manejando, en la pantalla de la instrumentación aparecen unas gráficas que muestran el entorno mediante las cámaras del auto y allí podremos ver a que distancia estamos del auto que tenemos al frente, o si tenemos algún auto en el punto ciego, sin tener que ver el retrovisor, que tiene una luz de advertencia. Incluso si estamos detenidos y queremos abrir la puerta del conductor, nos avisa de que hay un auto acercándose.

Otro detalle importante es que el control de velocidad crucero es adaptativo y como encima tiene el mantenimiento de carril, podemos tener un mínimo de manejo autónomo, donde el auto se mantendrá en el carril y bajará la velocidad si hay un carro adelante. Por seguridad, si soltamos las manos del timón, nos va a avisar y en caso de no reaccionar, desactiva el sistema.
Muchas personas tienen problemas a la hora de estacionarse. Con este auto esto no es mayor problema, pues tiene un asistente que estacionará el auto tanto en paralelo como en línea y con el control remoto podremos hacerlo avanzar o retroceder, para cuando los estacionamientos son muy estrechos, de esta manera podremos bajarnos del auto sin golpear el auto del lado.
Su manejo es muy suave, en parte por la transmisión que usa, que es automática del tipo DHT, que es la habitual en motores híbridos, pues es más eficiente en la gestión de energía y ayuda a bajar el consumo y las emisiones. También es capaz de aguantar el torque instantáneo del motor eléctrico, algo que no puede hacer una transmisión convencional. También permite que a través de los modos de manejo, podamos hacerlo en uno completamente eléctrico, en uno combinado o en uno con solo el motor de combustión.

La suspensión está básicamente orientada al confort, con lo que es muy suave. Eso se agradece sobre caminos de tierra o sobre piedras, pues ofrece buen confort interior, sin nada de ruidos extraños. Incluso se puede ir a mayor velocidad de lo que esperamos, si la comparamos con otros SUV de su tamaño. Pero esa suavidad que alabamos en malos caminos, permite que a velocidad y en curvas la carrocería se incline bastante, aunque sin comprometer la sensación de seguridad.
Cuando probamos, hace un par de años, la versión de combustión, nos sorprendió lo buenos que eran los frenos y el confort de marcha. Debo decir, que a pesar de que el nuevo es mucho más pesado, ya que por la batería y el motor eléctrico, llega a las dos toneladas, los frenos se siguen sintiendo a la altura y en carretera, el auto se siente más aplomado. Eso sí, el peso le ha hecho perder agilidad, pero eso es algo que no le importará al comprador promedio de este auto.
Changan ofrece con el nuevo CS55 Plus un auto más avanzado tecnológicamente que el anterior, con una motorización que ofrece unos consumos realmente envidiables. Uno pensaría que eso incrementaría considerablemente el costo, pero no es así pues hay una diferencia menor a un 7 por ciento y eso que en el precio del actual se incluye un cargador para instalar en casa.