EDITORIAL

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Las carreras de autos, tienen un periodo cíclico en el cine y la televisión. Los años 60 nos trajeron Grand Prix y Le Mans, esta última poniendo al actor Steve McQueen a un nivel de popularidad, que ha llegado a nuestros días. Cada década ha tenido su coqueteo entre el celuloide y la gasolina de alto octanaje y la llegada de Netflix ha terminado de dar el espaldarazo a esta moda, recordándonos el pasado y mostrándonos el presente.
Ayrton Senna siempre ha sido uno de los ídolos de los fanáticos de la Fórmula 1, pero fuera de ese ámbito es un personaje olvidado por muchos y desconocido para los más jóvenes. La serie documental Senna, lo ha vuelto a poner en onda y ya una nueva generación alaba su destreza al volante. Un grupo de pilotos prácticamente desconocidos, incluso para muchos aficionados actuales, son los protagonistas principales de otra serie: Drive to Survive, y ya es común que hasta los meas jóvenes aficionados sepan mucho de ellos, los conductores de los equipos de la segunda división, usando un término futbolístico.
Niki Lauda, fue uno de los mejores pilotos del momento y ese fue la última mitad de los 70 y la primera mitad de los 80. Fue un piloto que cambió la forma de encarar las carreras, el primero en dejar de ser un aficionado para ser un profesional, como hoy entendemos a los pilotos. La Fórmula 1, tuvo un antes y un después de Lauda y todos los pilotos que empezaron después de su llegada al gran circo, lo han imitado en su forma de encarar el deporte. Lauda perteneció al ámbito de los grandes fanáticos hasta la llegada de Rush, una película que nos contó de su rivalidad con otro campeón: James Hunt. El choque de personalidades, en la forma en que se preparaban para cada carrera y en su filosofía de vida, entraron en un convicto tal que casi les cuesta la vida, especialmente a Lauda, quien sufrió un grave accidente que lo marcaría de por vida y que sería la causa de su muerte, hace pocos días.
Rush, hizo de Niki Lauda, una cara conocida y un nombre popular en todo el mundo, pues la película aunque trataba sobre carreras y dos deportistas, tocó tan bien ese tema que resultó una cinta agradable tanto para el aficionado a las carreras como al que jamás le interesaron. El nombre Niki Lauda resuena actualmente en la memoria de la gente, que lo asocia más con una película que con la Fórmula 1, que hoy lo llora como uno de los grandes. Los que siempre hemos amado la Fórmula 1, lo recordaremos como un pilotazo, que sin ser ingeniero sabía como poner a punto un auto mejor que ellos y como el hombre que jamás se rindió y que supo vencer la adversidad, cada vez que la vida le puso un obstáculo por delante.

Jaime Claramunt con el costarricense Hellmuth Solé, Gerente General de Lexus Latinoamérica.