HYUNDAI SANTA FE. ESPACIO ES LA CLAVE
Hyundai ha hecho en los últimos meses, una serie de presentaciones de modelos que rompen el molde, en lo que a diseño se refiere. Todos los nuevos modelos tiene una carrocería rompedora, diferente a sus competidores. Empezaron con el vehículo comercial Staria, que más que un vehículo comercial parece una nave espacial, luego siguieron con modelos como el Kona o el Accent, con un frente muy original. La última creación es el Santa Fe, que crece en tamaño y adopta una carrocería muy cuadrada y diferente a lo que ofrecen sus principales competidores.

El auto ha sido diseñado en Estados Unidos, por Kevin Kang, con lo que su aspecto no ha sido condicionado por el centro de diseño en Corea, sino que han tenido mano libre en crear un vehículo completamente nuevo, sobre una plataforma con mayor ancho y mayor distancia entre ejes.
Sigue la moda actual de regresar a los orígenes de los SUV, es decir abandonar las curvas y las lineas suaves, por un aspecto más cuadrado y trazos muy rectos, una moda que empezaron el Ford Bronco y el Land Rover Defender y a la que poco a poco se van sumando más y más marcas.

Hay un tema recurrente en esta carrocería y son las H, no solo la vemos en el logo, sino en muchos detalles, empezando por las luces, tanto delanteras, como traseras.También lo podemos ver en la parrilla, las defensas y las encontraremos hasta en el interior.
De seguro lo que ha causado más revuelo, es la parte trasera, con un portón completamente vertical y unas lamparas que se prolongan en el guardafango. Destacan en el portón, el logo y las letras Santa Fe, y entre ellos el único quiebre en todo el portón.
Para Panamá, tendremos tres versiones, GL, GL Plus y GLS, Nosotros probamos esa última, que es la más equipada, tanto en equipo interior, como en detalles especiales de carrocería como el doble techo panorámico.

El baúl es de apertura eléctrica y con las tres filas ocupadas, tenemos un espacio reducido, muy similar al que ofrecen sus competidores, que según fábrica es de 410 litros. Si abatimos la tercera fila, ya el espacio crece y pasamos a 1,140 litros y si seguimos abatiendo asientos, llegaremos a una capacidad de 2,250 litros, muy utilizables ya que tenemos 83 centímetros de altura, entre el piso y el techo y un ancho de 1 metros 35.
Para Panamá tenemos solo una sola opción motriz, un motor de 4 cilindros y 2.5 litros, que eroga una potencia de 194 HP y un torque de 246 Nm. Va unido a una transmisión automática de 8 velocidades, con tracción delantera, para las versiones GL y GL Plus, mientras que la GLS es tracción a las 4 ruedas.

El interior sigue la misma filosofía de la carrocería, con lineas muy rectas y nuevamente el tema de las H, en el tablero y en asientos, que en la versión que probamos van tapizados en cuero y los delanteros tienen ajustes eléctricos, con dos memorias para el del conductor.

Con tres filas de asientos, este es un vehículo eminentemente familiar y para viajar, por lo que han pensado en tener muchos lugares donde guardar cosas y mantener comunicados a los ocupantes, por ello tenemos dos guanteras, un deposito entre los asientos, que se puede abrir desde la primera o la segunda fila, ya que abre en ambas direcciones. También tenemos espacio en la consola, ya que tiene doble altura, en las puertas y luego en las dos filas traseras.

El conductor dispone frente a si de una enorme pantalla curva, que en realidad son dos de 12.3 pulgadas, una para la instrumentación y otra para el equipo de información, comunicación y entretenimiento. Esta pantalla es compatible tanto con Android Auto como con Apple CarPlay de forma inalámbrica.
Repartidos por las tres filas tenemos múltiples conectores USB, colocados en lugares estratégicos y un cargador inalámbrico en la consola.

Los asientos de la segunda fila, son móviles, lo que permite dar espacio a la tercera fila, a la que se acceda con relativa facilidad. Con los asientos de la segunda fila en posición media, una persona de 1.80 metros de estatura, va a poder viajar en la tercera fila, sin tocar con las rodillas con el asiento o con el techo, con la cabeza.
El aire acondicionado, puede manejarse mediante la pantalla secundaria, semi digital, con dos zonas de temperatura independientes. Para la segunda fila hay salidas en los postes y en la tercera a los lados, donde también tenemos un control que permite regular el flujo de aire.

Usamos el auto, tanto en la ciudad como en varios caminos del interior, con excelentes resultados. El motor, tiene una entrega de potencia progresiva . Con eso no quiero decir que sea lento, sino que no tendremos aceleraciones fuertes, sino una suave y constante. Lo que demuestra el carácter familiar de este vehículo, que lo que quiere es llevar a 7 pasajeros en forma cómoda y segura.
Y ya que tocamos ese punto, el Santa Fe desde la versión GL trae 6 bolsas de aire, frenos de disco en las cuatro ruedas con ABS y control dinámico, control electrónico de seguridad, sensores de estacionamiento adelante y atrás, monitor de presión de llantas y asistente de descenso, más uno que ayuda en caso de que remolquemos algo.

La versión que estamos probando viene con un paquete muy completo de ayudas al conductor, como mantenimiento de carril, aviso de salida dude carril, aviso de punto ciego y frenado autónomo de colisión, tanto frontal como cuando vamos marcha atrás. Algo que me gustó mucho, es que cuando se pone la direccional, aparece en la instrumentación la imagen que muestra la cámara de ese lado y funciona en ambos lados.
La suspensión es la tradicional de este tipo de vehículos, con Mc Pherson delanteros y múltiples brazos atrás. Esto ofrece una marca suave, aun en caminos de tierra.

Como se trata de un vehículo bastante pesado y la amortiguación es suave, en curva la carrocería se inclina bastante. Nuevamente esto es un indicativo de que este no es un vehículo para andar a alta velocidad sino no de uso familiar, donde el objetivo principal es comodidad.
Tenemos también varios modos de manejo, cuatro en total, con los que tener varias personalidades a la hora de manejar, pudiendo incluso cambiar la dureza y sensibilidad del timón.

Luego de manejarlo, vemos que Hyundai ha conservado las premisas originales ciando diseñó al primer Santa Fe hace ya cinco generaciones, que eran ofrecer un vehículo confiable y cómodo para 7 pasajeros a un precio asequible. Este nuevo, añade a esas características, la de seguridad y con ello se pone a la par de sus principales competidores.

Este Santa Fe es, a nuestro juicio, el mejor que han hecho hasta ahora, ofreciendo muchas de las ventajas de espacio y seguridad, que antes teníamos que buscar en el Palisade. Con ello se ponen muy competitivos en un segmento de mercado, que en nuestro país está creciendo en volumen y en oferta de modelos.


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