ITALIAN BIKE WEEK
Miles de aficionados se reunieron en esta bella ciudad en el norte de Italia para una edición más del Italian Bike Week, donde a diferencia del Bikers Fest International, celebrado hace unos meses en esta misma localidad, el énfasis está en el mundo del todo terreno y la aventura, aunque sin olvidarnos de el campeonato de motos modificadas, que aprovecha el flujo de visitantes para realizarse.

Por tradición el viernes se da la inauguración oficial, con el corte de cinta, cuyo honor fue concedido a Mauro Bordin, presidente del concilio regional de Friuli-Venezia Giulia. Aunque las actividades ya habían empezado temprano en el Stadium Arena donde arrancaban las pruebas de manejo, de las nuevas motocicletas que presentaban los grandes fabricantes como Aprilia, Triumph, Yamaha o Ducati, donde esta última mostró su primera moto de motocross, la Desmo 450 MX.

El sábado las instalaciones se llenaron a tope, con motociclistas llegados de toda Europa, que llenaron a su máxima capacidad el Luna Park, para ver una moto única, fabricada basándose en cuatro fotografías de un concepto presentado en Milán en 1938. Un artesano italiano fue el encargado de crear la Galbusera V8, que tiene un motor de 500 cc y dos tiempos es fiel representación de la moto de casi 90 años, que desapareció poco después de su presentación en 1938.
También se presentan los ganadores del ARTigliate Custom Contest, que fue dedicado a la preparación de especialistas en modificaciones para motos todo terreno, en las categorías Adventure, Scrambler, Tracker y Classic Enduro, que fueron presentados en el escenario. La H-D Sportster Sterrato de Carlo Santamaria, se llevó el premio principal. El segundo lugar fue para la BMW boxer de Officine Boldi, y la medalla de bronce fue a manos de la Ducati Megaenduro 900 de Paolo Massera de Brescia, propietario de GPM Motogarage. El cuarto puesto fue para la Yamaha XT 600 de Massimo «Fuchs» Rinchiuso.
El sábado terminaba con el desfile por las calles de Lignano, por parte de cientos de motociclistas, en lo que los organizadores llaman “Saturday Light Parade” y que se prolonga hasta horas de la madrugada del domingo.
Ni bien se habían retirado las últimas motos del desfile, cuando ya se preparaba otro, esta vez con autos americanos. Un total de 240 autos, que incluían antiguos, Hot Rod y Muscle Cars, partían del Estadio Teghil en Lignano de dos en dos, en caravana, siguiendo el recorrido que habían hecho las motos la noche anterior.
El evento acabó con la celebración de la entrega de premios y la promesa de volverse a reunir el año que viene.

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