MERCEDES BENZ 300 D. TODA LA VIDA.

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Hubo una época, en el siglo pasado, donde algunos fabricantes automotrices hacían autos para durar toda una vida. Uno de ellos fue Mercedes Benz y uno de los últimos autos fabricados con esa mentalidad fue el W-123, un sedán intermedio vendido entre marzo de 1976 y enero de 1986. Fue una época donde Mercedes solo tenía dos sedanes, uno grande y uno más pequeño, cuyas denominaciones venían dadas por el tamaño de sus motores, por ello los coleccionistas actuales o expertos automotrices, suelen distinguir los modelos de esa época por el código interno de fábrica, que en el caso de este modelo es W-123.

Las cifras de ventas en esos años no se parecen en nada a las de hoy, y una marca de lujo como Mercedes no estaba al alcance de la mayoría, por eso sorprende que las ventas totales de este modelo fueran de 2,696,914 unidades, de las cuales aun hay un alto porcentaje de ellos en circulación. ¿Cómo pueden explicarse cifras tan altas? Pues la respuesta es simple, disponían de motores de gasolina y diesel, de 4 y 6 cilindros, de aspiración normal o sin turbo y transmisiones automáticas o de cambios, incluso fue uno de los primeros autos en ofrecer bolsas de aire y frenos con ABS. Las cifras totales incluyen los tres tipos de carrocería, sedán, camioneta (la primera hecha por Mercedes) y coupé.

Aunque ahora, su carrocería puede parecer muy clásica, en su momento el diseño de Bruno Sacco, era muy moderno, con luces horizontales, cuando por años los Mercedes tenían verticales y con innovaciones como las lámparas traseras acanaladas, con lo que no podía acumularse ni nieve ni suciedad o retrovisores aerodinámicos en ambos lados.

La fama de durabilidad del modelo anterior y la oferta de motores diesel, lo hizo muy atractivo para flotas de taxi, con ventas en toda Europa, tanto por la durabilidad de su motor como por un consumo muy bajo. Ofrecía además versiones de 4 y 5 cilindros, siendo este último, con denominación 300, el que equipa al auto de prueba. Ese motor con árbol de levas en cabeza y dos válvulas por cilindro generaba 83 HP y un torque de 170 Nm a 2,400 rpm. Con este motor el W-123 aceleraba de 0 a 100 km/h en 17.8 segundos y alcanzaba una velocidad máxima de 155 km/h, lo que eran cifras extraordinarias para un diesel, inalcanzables por ninguna otra marca. De allí, que los diesel fueran casi la mitad de las ventas de ese modelo, siendo el 300 D el segundo modelo de más ventas con más de 324,000 unidades en circulación.

En una época donde un auto con 150,00 kilómetros era un candidato seguro a ser abandonado o en el mejor de los casos listo para un “overhaul”, es común encontrar a los W-123 con más de medio millón de kilómetros, sin necesidad de abrir el motor para nada. Los interiores y la carrocería suelen durar toda una vida, especialmente si la tapicería es en el material sintético MB-Tex, tanto por la calidad de los materiales como por el esmero en sus acabados.

En una época donde la seguridad no estaba de moda, Mercedes había construido este modelo con zonas de deformación programada, con barras en las puertas y refuerzos en estribos y techo, frenos de disco en las 4 ruedas y una dirección muy directa con columna deformable.

El auto de las fotos tiene casi 200,000 kilómetros recorridos y fue vendido por Guardia y Compañía, el distribuidor oficial Mercedes en esa época, en Panamá en 1983. Su propietario original fue una profesora, que lo tuvo por más de 30 años. Su actual propietario es el tercer dueño del auto y terminó de restaurarlo hace apenas unas semanas. La prueba de fuego consistió en llevarlo hasta Boquete y regreso, sin mayor contratiempo que un flat.

Es un auto cómodo, con aire acondicionado, butacas tapizadas en MB-Tex, transmisión automática, cierre central activado por vacío y ventanas eléctricas. Todo un lujo en los 80.

En carretera, mantuvo un ritmo entre 80 y 100 km/h sin problemas, con cuatro ocupantes a bordo, y con un consumo muy bajo, casi igual al de un diesel actual.

¿Cual es el próximo reto para este Mercedes? conociendo a su propietario no nos extrañaría un viaje a Costa Rica.