MITSUBISHI OUTLANDER. CAMBIO RADICAL

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Desde que Mitsubishi forma parte de la alianza Renault-Nissan, las cosas han ido mejorando y ya es capaz de presentar renovaciones de productos realmente interesantes, donde todo es nuevo. La nueva Outlander es parte de esa renovación con componentes de Nissan y Renault, así como propios.

El auto es enteramente nuevo, desde la plataforma hacia arriba, y no se comparte nada con la Outlander anterior, de hecho hasta cambia de segmento pues deja de ser un vehículo de 5 plazas para convertirse en uno de 7, con lo que ha crecido bastante, llegando a un largo de 4.71 metros.

Exteriormente cuenta con un diseño moderno, con mejores proporciones que el modelo al que sustituye. El frente sigue siendo el punto con el que se identifica la marca, con una serie de elementos como la parrilla enmarcada por dos grandes elementos cromados, comunes en todos los modelos actuales de la marca. En este las luces diurnas de LED van en la parte superior del elemento cromado, mientras que las de neblina son parte integral de esos. Como los frentes cada vez son más altos y rectos, para proteger mejor a los peatones en caso de accidente, las luces no pueden quedar tan altas o no nos servirían en la noche, pues iluminarían lejos, por esto la mejor solución es colocarlas en una posición baja, en la defensa, donde si cumplen su función a cabalidad.

Lateralmente es donde más se aprecia el cambio, con un aspecto de fortaleza, que no tenía el anterior Outlander, la apariencia de un techo flotante, protectores de guardafango muy discretos y unos hermosos rines de 20 pulgadas.

Si el exterior es un cambio importante, el interior ha dado un salto cuántico en espacio, calidad y diseño, con materiales de tacto suave en puertas y tablero, tapicería en cuero con diseños diamantados y tres filas de asientos, donde la segunda tiene recorrido en la base y los respaldares se inclinan varios grados.

Aunque el ingreso a la tercera fila, mejora al correrse el asiento de la segunda fila hacia adelante, exige ciertas condiciones físicas, primero porque es un auto alto y segundo porque la apertura no es mucha. Ya una vez instalados en la tercera fila, comprobamos que es adecuada solo para niños o adultos de baja estatura y peso.

Para tener acceso al baúl, podemos hacerlo pasando el pie bajo la defensa, lo que es práctico si tenemos las manos ocupadas, pero también se abre desde adentro, desde la llave o desde la misma puerta. Una vez abierto el portón, el espacio es reducido con las tres filas ocupadas, pero hay un deposito adicional bajo el piso. Si abatimos manualmente los dos asientos traseros, el espacio aumenta significativamente y aun podemos ampliarlo más abatiendo por partes el asiento central, lo que se puede hacer mediante dos tiradores en los lados del baúl.

En la parte de tecnología, disponemos de una pantalla frente al conductor de 12.3 pulgadas, con dos diseños de instrumentación en cuyo centro se puede desplegar gran cantidad de información. En la parte superior del tablero tenemos una segunda pantalla, esta vez de 9 pulgadas, para el equipo de información y entretenimiento, que es compatible con Apple CarPlay o con Android Auto, sin necesidad de cables.

La plataforma es totalmente nueva y de origen Nissan, así como el motor. Se trata de un 4 cilindros de 2.5 litros que ofrece 181 HP y un torque de 245 Nm. La transmisión es una automática CVT con opción de manejo en modo manual con levas tras el timón. Realmente no es que haga los cambios, pues una CVT usa correas y no engranajes, por lo que no hay cambios, pero si imita los cambios bastante bien, sobre todo cuando los usamos para bajar cambios y ayudar a frenar.

La suspensión es a base de puntales McPherson adelante y un sistema independiente con múltiples brazos atrás, con esto se consigue seguridad y confort, tanto sobre buen asfalto como sobre caminos de tierra, donde se transmiten muy pocos ruidos y vibraciones al interior. La dirección tiene asistencia eléctrica, con lo que hay mucha suavidad aunque hay una cierta desconexión con lo que pasa en las ruedas, indicativo de que este auto no ha sido pensado para ofrecer prestaciones sino confort.

La versión que estamos manejando tiene tracción a las cuatro ruedas y con ello tenemos una perilla en la consola con seis posiciones y modos de manejo, donde cada modo tiene un ajuste particular que controla aceleración, reparto de tracción, frenos  y la forma en que actúa la transmisión, para tener una tracción óptima en todas esas condiciones.

Un punto importante en cualquier auto actual es la seguridad y este tiene discos en las cuatro ruedas con ABS, EBD y BA. Cierre automático de puertas al avanzar, asistente de descenso y de ascenso, luces con control automático de luces altas, limpiaparabrisas de encendido automático, anclajes Isofix, sensores adelante y atrás, control electrónico de estabilidad, sistema de mitigación de choque frontal con aviso de frenada de emergencia, control activo de giro, alerta de conductor cansado, alerta de trafico trasero cruzado, aviso de punto ciego y aviso de cambio de carril. En cuanto a bolsas de aire, cuenta con 7, pues hay una para las rodillas del conductor.

Dos días lo pudimos probar, siempre con lluvia o amenaza de esta, con lo que hubo mucha oportunidad de manejarla en mojado y pasando charcos. Con 21 centímetros de despeje al suelo, los charcos no son problema, así como tampoco lo fue su uso en caminos de tierra y trochas.

El motor tiene buena aceleración, ofrece mínimo ruido y un consumo promedio para un auto de este tamaño. Nuestra experiencia de manejo fue satisfactoria, aunque la visibilidad hacia atrás podría mejorarse, pero comparándola contra sus competidores directos o contra la anterior generación, es claramente superior.

El Mitsubishi Outlander se ofrece en dos versiones, esta que probamos y que como dijimos es 4×4, y una con tracción delantera, tapicería de tela y algo menos de equipamiento donde lo más visible es que no trae el techo panorámico con sun roof. La versión 4×2 tiene un precio en Panamá de 37,995 dólares, mientras que la que les mostramos cuesta 44,500. En ambos casos con el ITBMS incluido.