NISSAN KAIT. EL SUSTITUTO DE UN GRANDE

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Un nuevo protagonista se une a un segmento en crecimiento como el de los SUV compactos, se llama Kait y es el reemplazo de uno de los modelos más exitosos de Nissan en Latinoamérica, el Kicks de primera generación.
Posicionado entre el Magnite y el nuevo Kicks, tanto en tamaño como en precio, el Nissan Kait propone una estrategia de un auto auto confiable, con mecánica probada, un precio bajo y una marca conocida.

Diseñado en Latinoamérica para nuestro mercado, el Kait procede de la planta de Resende en Brasil, donde hasta ahora se produjo el Kicks Play, que a nuestro país vendrá en dos versiones o niveles de equipamiento: Sense y Advance.
Cuando un producto es bueno y se vende bien, no tiene ningún sentido cambiarlo por completo, sino renovarlo y en el caso del Kait, no se trata de un auto completamente nuevo, pues usa la plataforma y mecánica del Kicks Play. Solo se ha buscado mejorar lo que se había quedado desactualizado en tecnología y darle una nueva cara, más moderna.

Para la carrocería se ha buscado mantener algo de imagen de marca y por ello tiene elementos del lenguaje actual de diseño de Nissan, llamado Emocional Geometry. El frente es muy moderno, con las luces en LED unidas por una tira negra a modo de falsa parrilla con el logo al centro. La defensa es grande y con una entrada de aire disimulada en la parte baja con una parte de otro color. La tapa del motor, tiene ahora la forma de ola, que tienen los Infiniti, lo que desde el puesto del conductor da la sensación de estar manejando uno de los Nissan de lujo. De lado, tiene mucho del Kicks anterior, con una buena área de ventanas enmarcadas en negro, que es lo que esta de moda. Atrás el diseño va acorde con el frente, con muchos elementos en común, como la tira negra con el logo al centro que une las lámparas que también son en LED, con una original forma geométrica. En medio del portón tenemos las letras Kait y en la defensa una parte en otro color.

El interior guarda muy pocos elementos del Kicks, pues ahora tenemos un cuadro de instrumentos digital de 7 pulgadas, que ofrece claridad, y una pantalla central multimedia de 9 pulgadas, lo que ha obligado a rediseñar el tablero y aprovechar para cambiarle algunos elementos como las salidas del aire acondicionado. Materiales como el plástico duro abunda en puertas y tablero, una concesión a poder brindar un mejor precio.
La consola es uno de los elementos heredados del Kicks y en ella tenemos además de la palanca de cambios, la del freno de mano, el botón de arranque, un puerto USB y la salida de 12 voltios.
Los asientos son de tela y con ajustes manuales, resultan bastante cómodos en recorridos largos ya que cuentan con la tecnología Zero Gravity, con lo que pasar horas en su interior no será incomodo. Además tenemos un timón ajustable en altura y profundidad, con lo que encontrar una posición de manejo apropiada, es fácil.

El equipo multimedia es compatible inalámbricamente con Apple CarPlay y con Android Auto y cuenta con ajustes para bastantes elementos sin ser tan recargado de información como alguno de sus competidores chinos, además disponemos de iconos que nos permiten ir más directo a lo que buscamos y no estar explorando entre menús.
Al tener una distancia entre ejes de 2.62 metros, el espacio de la segunda fila es algo reducido, aunque un adulto con 1.80 de estatura cabrá sin mayor problema atrás. El ancho tampoco es mucho, con lo que tres adultos irán apretados. Contamos con dos puertos tipo C en la parte trasera de la consola, para los ocupantes de la segunda fila.
El baúl tiene buena capacidad y con 432 litros esta en el promedio del segmento, con la ventaja de una buena profundidad y que a pesar de eso, cabe una llanta de repuesto temporal.

El motor HR16 DE, que equipaba al Kicks se mantiene. Es un motor conocido y fiable, de 1.6 litros, con cadena de distribución, pero ahora se le han hecho mejoras en la inyección y la potencia sube a 122 HP y el torque a 155 Nm, con lo que a igual peso tenemos una mejor aceleración. La transmisión continúa siendo la CVT que tiene un modo Sport, y que mueve las ruedas delanteras.
Nissan ha mejorado mucho el tema seguridad en sus últimos modelos y el Kait no es la excepción, equipando frenos con ABS, EBD y BA, cámara de retroceso, control de tracción, control de estabilidad, asistente de arranque en pendiente, sensores traseros de estacionamiento, control de velocidad crucero adaptativo, alerta de salida de carril y asistente de frenado autónomo con detección de peatones.

En carretera, el motor ofrece aceleraciones razonables, buenas recuperaciones y la opción de un modo Sport, apretando un botón en la palanca. En ciudad la dirección liviana se agradece tanto para circular como a la hora de estacionarse. La insonorización es buena al igual que la posición de manejo, con lo que tenemos un manejo agradable.
Como tiene un buen despeje al suelo y buen recorrido de suspensión, lo metimos por una serie de caminos de tierra en bastante buen estado, sin que escucháramos ruidos raros y sin perdida de tracción, con lo que no solo es un auto urbano, sino que podremos usarlo en caminos rurales, sin mayor inconveniente y con un buen confort de marcha. Esto se debe a la nueva configuración de los resortes y amortiguadores, que tienen más capacidad de absorción.
Nissan apuesta a que repetirán el éxito del Kicks con el Kait, con un vehículo fiable, una combinación mecánica eficaz y de bajo consumo, mejoras en seguridad y tecnología, con una carrocería moderna y llamativa, más un precio competitivo.