AUDI E-TRON: El primer Audi eléctrico, sigue siendo en esencia un Audi.

Views: 345

El Audi e-tron Quattro es el primer auto de volumen cien por ciento eléctrico de Audi. Mientras otros fabricantes han empezado con un sedán, los de la marca de los cuatro aros, han querido ser innovadores y han preferido hacer un SUV. Tampoco han querido hacer algo futurista, sino que han hecho algo más tradicional, moderno sí, pero sin nada estrafalario. De hecho, parece un Audi por donde lo veamos, con muchos de los detalles de diseño de sus últimos SUV, como los hombros altos, la luz trasera con ese diseño tan peculiar de los LED y por supuesto la parrilla frontal, que en este caso tiene una entrada de aire mínima, pues el motor eléctrico no necesita casi refrigeración. Por supuesto que al tratarse de un modelo nuevo y encima con una motorización revolucionaria, hay detalles muy específicos, así los faros frontales tienen una decoración a base de barritas, que nos recuerdan los indicadores de carga de las baterías, las pinzas de freno son anaranjadas al igual que los emblemas e-tron, un detalle que veremos también en el cableado de alta tensión del auto. Para maximizar su autonomía se ha hecho un exhaustivo trabajo aerodinámico, que le permite un coeficiente aerodinámico de 0.28. Una cifra excelente para un auto tan ancho y grande como este.

Para el interior tampoco se han ido fuera del librito usual, con un tablero muy estilo Audi, con buenos materiales y acabados, pero en términos de diseño nada fuera de lo que hemos visto en otros autos de la marca. Lo que si es bien diferente es la consola, con una pantalla táctil que controla todo lo relacionado con el aire acondicionado un espacio abierto asimétrico y una palanca de cambios cuya punta es la que se mueve, para colocar la marcha hacia adelante o hacia atrás, pues el parking es mediante un botón.

Interior

La pantalla central, es táctil, pero no del tipo donde las cosas cambian al tocarla. Aquí hay que hacer presión sobre la pantalla y una vibración en el dedo nos deja saber que el auto entendió el mensaje. El sistema de menú, es muy completo y por tanto no es tan fácil de usar como uno podría pensar, más por la cantidad de cosas que se pueden cambiar que por que no se entienda como hacerlo.

Con un largo de 4.90 metros de largo y una distancia entre ejes de 2.93, el espacio que tenemos para el habitáculo es realmente grande, especialmente porque inteligentemente, no han querido sacarle tres filas, sino que se quedan con dos, ofreciendo mucho espacio para piernas y hombros, en el asiento trasero y muy buen espacio de baúl, que incluso permite llevar una llanta de repuesto temporal.

La parte mecánica, consta de dos motores eléctricos de inducción, uno adelante y el otro entre las dos ruedas traseras y una batería de 95 kWh. El auto se entrega con un sistema de carga para instalarse en casa. Para cargar la batería tenemos dos puertos, uno a cada lado del auto, que muestra mediante luces, el estado de la carga. Esa configuración de los puertos, permite poderlo cargar desde cualquier lado y no como en modelos de la competencia que solo se hace del lado derecho o el izquierdo.

Manejar un auto eléctrico, no implica ninguna destreza especial, es lo mismo que con un auto convencional, eso si muy silencioso y sin vibraciones. El auto solo empieza a moverse al apretar el acelerador y veremos en la instrumentación que tenemos varias opciones que podemos cambiar fácilmente desde el timón. Tendremos en todos los casos la velocidad a la que vamos, pero también cuanta carga usamos en tiempo real y una serie de indicaciones en cuento a distancia que podemos recorrer con la carga que tiene la batería.

El e-tron, cuenta con suspensión neumática y con varios modos de manejo, incluyendo uno oof road. Cada uno ajusta la altura del vehículo de acuerdo a lo seleccionado, así como una serie de paramentos en la entrega de energía, con eso tenemos un comportamiento distinto, al igual como tenemos en un auto de combustión. La suspensión también permite tener un comportamiento muy neutro y que los desniveles del tipo de piso apenas se noten. El hecho de que la batería forme parte del piso, ayuda a un centro de gravedad muy bajo y eso significa una importante mejora en la estabilidad.

Otro detalle tecnológico, son los frenos, que no son convencionales sino del tipo by aire, por lo que no hay conexión física entre el pedal y los discos. Esto no se nota en la práctica y frena exactamente igual que un Q7, al menos en condiciones normales, pues no tuvimos la necesidad de ninguna frenada de emergencia. De todas maneras es un sistema distinto al habitual, pues la energía que en los normales se pierde, aquí se aprovecha para recargar la batería.

En Audi, querían que el comprador tuviera la misma experiencia de manejo que podrían tener, por ejemplo con un Q7 y lo han logrado, pues aparte de los detalles que mencionamos y que es bastante más silencioso, su comportamiento dinámico es muy similar. Algunos pensarán en comprarlo por su contribución al medio ambiente, yo que soy más materialista lo haría por temas de consumo, pues llenar la carga para unos 400 kilómetros y a pesar de que tenemos una de las electricidad más caras del mundo, nos costará poco menos de 10 dólares. Esa misma distancia en un Q7 diesel, triplica su costo.