MINI COOPER SE . EL PRIMER MINI ELECTRICO

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BMW es uno de los pioneros en movilidad cien por ciento eléctrica y sus marcas asociadas están siguiendo también ese camino, así MINI ofrece, en la tercera generación de este icónico modelo, una versión cero emisiones, totalmente eléctrica. Un vehículo que ya está disponible en Panamá.

Lograr mantener esas sensaciones típicas de los modelos de la marca es tarea difícil, pues muchas van asociadas a un auto muy dinámico, de bajo peso y de reacciones inmediatas. Todo esto es complejo de replicar en un auto eléctrico, donde el peso va a ser el principal problema y este es el enemigo número uno de las reacciones rápidas, pero en MINI aseguran que el SE es un Cooper en todo su derecho y que a sus mandos no vamos a extrañar lo que ofrece el resto de la gama. Eso sí, olvidémonos del ruido peculiar de su motor turbo y el petardeo de sus versiones JCW, pues en el SE el silencio es uno de sus protagonistas.

La carrocería presenta todas las actualizaciones hechas hace poco al Cooper, con las lamparas ovaladas al frente, con LED y las traseras también en LED y con la forma del Union Jack. Una serie de detalles nos permitirán distinguir la versión eléctrica de las de gasolina, el principal es la parrilla con unas entradas de aire más pequeñas, adornos con la letra S en amarillo a los lados, un emblema  trasero con un enchufe en amarillo y la tapa de gasolina más grande y con un enchufe grabado en el centro. Por el momento la marca solo está ofreciendo la versión eléctrica en el MINI de tres puertas.

Un detalle importante es que al haberse diseñado desde un inicio como auto eléctrico el espacio de baúl es exactamente igual al de los otros Cooper, es decir tiene los mismos 211 litros. Lo que no tiene es llanta de repuesto, pues las de fábrica son run flat. El asiento trasero se puede plegar en proporción 40:60 por si necesitamos más espacio de carga.

El interior es básicamente el mismo de la versión más actual del Cooper, con mínimas diferencias, así por ejemplo la tecla de arranque es amarilla en el SE y el cuadro de instrumentos digital, que se mueve junto con el timón cuando lo ajustamos en altura y profundidad, tiene información relacionada al uso de energía y a la cantidad de carga en la batería, donde al centro tenemos información de la velocidad, recorridos, temperatura y hora, entre otros.

La infaltable pantalla para el sistema de infoentretenimiento, en el caso de MINI es reminiscencia del cuadro de instrumentos del modelo original de 1959, completamente redondo y colocado en el centro del tablero, el sistema operativo es compatible con Android Auto y con Apple CarPlay en forma inalámbrica. Incluye también navegación con mapas muy detallados y precisos de nuestras calles y carreteras. La pantalla es táctil pero también podemos manejarlo con un control giratorio en la consola, donde hay tomas de 12 voltios y USB.

El motor eléctrico va colocado al frente y ofrece 184 HP y un torque instantáneo de 270 NM, cifras muy similares a las del Cooper S, que es 49 kilos más liviano. La batería va en el centro del vehículo y formando parte del piso, es a base de iones de litio y tiene una capacidad de 32.6 kWh, con lo que la fábrica anuncia una autonomía de 235 kilómetros

El SE tiene cuatro modos de manejo, el Green, que es donde se potencia el uso eficiente de la batería, el Green + donde para economizar el consumo de energía se cancela el uso de algunos elementos “superficiales” del auto, el modo Mid, que es el que en teoría debiera usarse en el día a día y el Sport, que permite un manejo más alegre a costa del consumo. En el primero el nivel de regeneración es muy alto con lo que al levantar el pie del acelerador causa el mismo efecto de frenar. Levantamos suave, frena suave, levantamos de golpe y sentiremos como va frenando. En el Green+, se desconecta, entre otras cosas el aire acondicionado, con lo que no lo recomendamos a no ser que no le importe sudar con nuestro clima, pero es el que nos permitirá llegar a una electrolinera, cuando ya pensemos que se acabó la batería. En el modo Sport, la respuesta al acelerador es más directa y la desaceleración al levantar el pie derecho es mínima. El modo Mid, es donde este Mini se asemeja más a sus hermanos de gasolina, tanto a respuesta al acelerador como en frenado sin tocar el freno.

Aunque la fábrica lo diseñó como un auto urbano, nosotros decidimos ponerlo a prueba yendo al Circuito Internacional de Panamá en Las Mendozas y probarlo tanto sobre autopista como sobre carreteras secundarias en mal estado. La diferencia en peso contra el Cooper S es tan poca, que no sentimos que le falte agilidad y que su comportamiento dinámico no es diferente, de hecho hasta lo sentí más cómodo, especialmente en el tramo de carretera entre el circuito y La Chorrera. En aceleración no hay queja, pues la reacción es la de cualquier auto eléctrico, con todo el torque aplicado desde el primer instante. De hecho, el 0 a 100 km/h se hace en 7.3 segundos. Eso sí, si nos ponemos golosos con los arrancones, la batería empieza a descargarse a velocidad proporcional, como si se tratara de un V8, que con cada acelerón baja la aguja de gasolina.

Toda tecnología nueva es cara y el SE tiene un precio de entrada de 46,900 dólares con ITBM incluido. Como se trata de una marca que ofrece mucha personalización, el precio puede subir considerablemente si nos ponemos a pedirle extras. El precio anunciado incluye los rines y el techo en color negro con el doble sun roof eléctrico. La gran ventaja es que recargar la batería cuesta menos de la mitad que cargar gasolina para recorrer 200 kilómetros.