NISSAN X-TRAIL E POWER. LO MEJOR DE AMBOS MUNDOS

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Nissan fue uno de los pioneros en autos eléctricos con el Leaf. Ese modelo trataron de venderlo en Latinoamérica, con pocas ventas, ya que hace una década los lugares públicos donde recargarlos eran escasos y su autonomía no era como la de los eléctricos actuales. Esto no desanimó a la marca que ha seguido insistiendo en el tema de movilidad eléctrica, pero incluyendo una tecnología a la que ellos llaman e-Power para vehículos que se venden en nuestra región y en lugares similares, donde no hay una gran infraestructura de recarga.

Lo que Nissan propone, es un vehículo con todas las ventajas de un auto eléctrico y todas las ventajas de uno de combustión, sin las desventajas inherentes de cada uno de ellos. ¿Cómo lo consiguen? Pues usando un motor de combustión como generador de energía para cargar la batería. Uno podría fácilmente confundirlo con lo que se conoce como “rango extendido”, pero la diferencia está en que los de ese tipo tienen un generado de gasolina, pero la batería también se puede recargar enchufándola a un cargador. En el caso de la tecnología e-Power, se prescinde de la parte enchufada y se depende completamente del motor para cargar la batería, con lo que abarata el producto y se tiene un auto, que al igual del de combustión solo depende de echarle combustible en una gasolinera. En un viaje largo, no hay la planificación necesaria de un auto eléctrico de ver donde se va a enchufar y que hacer si hay alguien ocupando el cargador. Solo hay que ver cuando nos estamos quedando sin gasolina e ir a una gasolinera a rellenar.
Uno de los primeros modelos en adoptar esta nueva tecnología ha sido el X-Trail, un producto que en su versión de combustión es un éxito de ventas en todos los países donde está presente. Por lo que es un producto que debe atraer más interesados que un modelo completamente nuevo.

Exteriormente no hay cambios visibles contra la versión de gasolina, a excepción de dos logos e-Power en los costados y otro en el portón. La nueva parrilla con el nuevo logo de la marca al centro se mantiene, aunque ahora se invierten las partes negras y cromadas, con lo que se ve más moderna. Lo que no cambia son las luces de LED, que tienen las diurnas en una posición alta y las de ciudad y carretera algo más abajo y separadas de las diurnas. La defensa con la parte central imitando un protector metálico es nueva, pero lo que esta presente son las barras en el techo, los vidrios tintados de fábrica y el parabrisas con protector UV. También se mantiene el techo panorámico con sun roof. Otro cambio va relacionado a los retrovisores que son negros, cuando la versión de combustión los tiene del color del auto.

El interior tampoco presenta cambios visibles, pues se mantienen las tres filas de asientos, que van forrados en un material similar al cuero y las dos pantallas digitales.
Lo que sí cambia es que en el auto que probamos hace dos años la pantalla central no era de 12.3 pulgadas sino más pequeña y con menos funciones, con lo que esta se pone al día en tecnología y comunicación. Sigue siendo compatible con Android auto y con Apple CarPlay.
La consola parece no haber cambiado, pero la palanca de los cambios es más pequeña y con otra forma, ademas de contar con un control giratorio para los modos de manejo.
La segunda fila ofrece asientos con ajuste horizontal y de respaldar, con lo que ampliar el espacio para las piernas o mejorar el de la tercera fila.
La tercera fila, es apta solo para niños, pues el espacio es reducido, lo mismo que el área de baúl, que con solo las dos filas delanteras ocupadas, ya tiene un espacio respetable y comparable a otros competidores.

Este auto dispone de dos motores eléctricos, uno en cada eje, con lo que tenemos tracción a las 4 ruedas. La batería está colocada en el piso y es la encargada de alimentar a los dos motores que en total ofrecen 205 HP y un torque instantáneo de 330 Nm, con lo que podemos hacer el 0 a 100 km/h en 8 segundos exactos.
Tenemos un tercer motor de 3 cilindros y 1.5 litros turbo, que es el que se encarga de cargar la batería de 1.8 kWh, y al contrario de un híbrido no impulsa el auto o mueve las ruedas en ningún momento. Este motor arranca cuando la tensión de la batería llega a un mínimo en forma automática, así que tampoco tenemos ningún control sobre él. Otro detalle interesante es que mientras el motor en un auto sube y baja de revoluciones, este se mantiene siempre en el mismo rango, con un máximo de 4,000 rpm, por lo que el desgaste es menor que en uno de uso regular. Tampoco tenemos transmisión ni ejes que conecten el motor con las ruedas, solo cables que van a la batería.

Al arrancar, tendremos la sensación de que es un auto híbrido, pues es completamente silencioso. De ahí en adelante es igual a un auto normal, con un andar muy similar al del motor de gasolina, solo que al tener más torque se siente más ágil y con mejor aceleración. Hay un botón que nos va a permitir un uso exclusivamente eléctrico, pero no le veo la utilidad, pues al caer la tensión de la batería, el sistema vuelve a arrancar el motor de gasolina. El segundo botón, el de e-pedal si es útil, pues al conectarlo lo que tenemos es que el motor eléctrico se usa como freno y para recargar la batería. Con un poco de práctica podemos olvidarnos del freno, pues cada vez que levantemos el pie del acelerador el auto empieza a frenar. Si lo sacamos de golpe, frena bastante, pero si modulamos el pedal, va a frenar más o menos de acuerdo a la presión que sigamos haciendo. A medida que el motor actúa como freno, la batería se recarga, con lo que usaremos menos el motor de combustión y mejoraremos el consumo y el desgaste de los frenos.
Mientras que en ciudad y autopista, el manejo es muy similar al del X-Trail de combustión, sobre carreteras de montaña, se siente una mejora pues el peso de la batería baja el centro de gravedad y permite enlazar mejor curvas e diferente dirección, se percibe más estabilidad, con lo aunado a una mayor capacidad de reacción en aceleración le da un brío que su contraparte de combustión no tiene. Adicionalmente el sistema de tracción, da mucha seguridad y permite que lo saquemos del camino, sin esa preocupación con uno eléctrico, de que si nos aventuramos demasiado lejos podemos quedarnos sin donde recargar.

Un detalle a destacar es que la primera vez que arrancó el motor de gasolina lo sentimos claramente, tanto por ruido como por vibración, pero a medida que fuimos avanzando con la prueba, dejamos de percibirlo y no creo que fuera por acostumbrarnos, sino que cuando ese motor llega a su temperatura optima de funcionamiento es imperceptible, pues cada vez que lo dejamos más de una hora parado y arrancábamos nuevamente, volvíamos a sentirlo en los primeros minutos.
En seguridad está bien equipado, con frenos de disco en las 4 ruedas, con las asistencias electrónicas actuales, control crucero inteligente, asistente de arranque en pendiente, sensores y cámara de estacionamiento, 6 bolsas de aire y un completo paquete de ADAS que incluye: aviso de punto ciego, de salida de carril, de tráfico cruzado trasero y aviso de colisión frontal.
Al contrario de los autos con motor de combustión, donde menos se consume es en ciudad, ya en carretera, a velocidades continuas, la batería debe entregar más energía y el motor de combustión funciona más a menudo. Recuerdo que en la prueba del X-Trail 2.5, después de 150 kilómetros combinados nos dio un consumo de 8 km/l, mientras que aquí el fabricante homologa algo más del doble, es decir 17.25 km/l. Con lo que hay un ahorro importante. Si tenemos en cuenta que un conductor normal recorre unos 18,000 kilómetros por año, con el X-Trail de combustión usará 2,250 litros de gasolina, mientras que uno con e-power debe gastar por lo menos la mitad, es decir 1,225 litros, eso es unos 1,000 dólares anuales, con lo que la diferencia de precio contra la otra versión se debe amortizar antes de que se termine el financiamiento regular.

Esta versión e-power muestra el camino de la electrificación para países que, como el nuestro, no tienen suficiente infraestructura de carga, y donde el consumidor está acostumbrado a recargar en un par de minutos en cualquiera de las muchas gasolineras que hay en todo el país, con la ventaja de un auto más ágil, menos contaminante y con menor costo de mantenimiento. Todo en un paquete cómodo, seguro y bien equipado.