AUDI Q5, A OTRO NIVEL

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Para la presentación de la tercera generación del Audi Q5, volamos a España, a Malaga específicamente y de allí media hora en auto hasta uno de los pueblos más pintorescos y turísticos de la Costa del Sol, Mijas.
Allí en un hotel con campo de golf, nos presentaban en la noche al nuevo modelo, que probaríamos al día siguiente, en dos versiones de carrocería (SUV y Sportback) y con dos motorizaciones diferentes.

Dynamic photo,
Colour: District green metallic

El Audi Q5 ha sido, por 15 años, uno de los modelos más populares del portafolio de productos de la marca de los cuatro aros, por lo que su renovación es un momento importante para la marca que no ha dudado en darlo de una nueva carrocería montada en la plataforma PPC, un interior con mayor tecnología y una oferta de motores variada.
Aunque a simple vista, no parece haber cambiado en dimensiones externas, es unos 4 centímetros más largo y algo más ancho, con una carrocería muy acorde con los nuevos diseños de la marca, con líneas más redondeadas, por lo que puede parecer un Q6 e-Tron, sobre todo en el frente, a pesar de que tienen plataformas diferentes. La parrilla Singleframe, se mantiene pero ahora es más grande y con un dibujo interior con un patrón geométrico, mientras que las luces adoptan la tecnología full LED de serie, con lo que las luces diurnas pueden tener multitud de variantes, a gusto del conductor. Un detalle importante es el tratamiento de la defensa con una parte en negro brillante que da la sensación de una gran sonrisa. Atrás tenemos lámparas que van de lado a lado, con la misma tecnología de las delanteras, junto a una defensa en tres planos, que deja expuestas las salidas de escape.

Lateralmente las líneas se han suavizado contra la versión anterior, con unos protectores de rueda anchos y el del estribo con una forma un tanto peculiar. La linea de ventanas ascendente da la sensación de que el techo baja en la parte de atrás, que es una sensación visual en el SUV y algo real en el Sportback.
Los organizadores nos proponen cuatro rutas, una de ellas, la más larga tiene una combinación de montaña y autopistas, que pueden replicar nuestras carreteras, por lo que me decido por esa, que primero voy a hacer con el motor de gasolina de 2.0 litros turbo con 204 HP, transmisión automática S Tronic con 7 velocidades y el sistema de tracción Quattro. Es un motor con hibridación, con un motor eléctrico ubicado al final de la transmisión y alimentado por una batería de 48 voltios, por lo que no proporciona movimiento directo a las ruedas, sino que ayuda a que la transmisión gire a más velocidad, sin que el motor tenga que hacer un esfuerzo extra.

Salimos de Mijas con dirección al sur y no han pasado ni 10 kilómetros cuando empiezo a notar que hay una gran diferencia en el manejo contra el Q5 de segunda generación. Estoy muy acostumbrado a manejar ese modelo como mi auto de diario, por lo que noté inmediatamente que hay cambios notables en la suspensión y dirección, con lo que la entrada en curva es más precisa y si uno acelera antes del vértice, no hay esa sensación de acomodo del anterior Q5, con lo que se rueda bastante más rápido y con mayor sensación de seguridad. Después gracias a la realidad virtual, pudimos conocer las entrañas del nuevo Q5 y darnos cuenta de algunas de sus novedades, como la nueva suspensión delantera, con una geometría distinta y en algunos casos con amortiguadores de aire, que permiten variar la altura al piso, para pasar por charcos y caminos malos, o para bajar por completo al auto cuando vamos a alta velocidad.
Nueva también es la dirección, ubicada en una posición baja y con asistencia eléctrica, con ello se ha conseguido una mejor retroalimentación de lo que pasa en las ruedas y permite que a alta velocidad el timón se endurezca y no haya que mover mucho el timón para hacer cambios de dirección. Por otra parte a muy poca velocidad, el timón es mucho más suave, con lo que maniobras como estacionarse se hacen sin esfuerzo físico.

Para la segunda ruta, cambiamos de auto y tomamos un Sportback con la denominación SQ5 y el motor V6 de 3.0 litros y 367 HP, que también tiene hibridación liviana.
En ambas versiones el interior es igual, con un tablero dominado por el MMI Panoramic Display que consta de dos pantallas unidas, una de 11.9 pulgadas para la instrumentación y la segunda de 14.5 para el equipo multimedia que funciona con Android Automotive OS, con lo que podemos tener actualizaciones en linea y YouTube. Hay la posibilidad de tener una tercera pantalla para el pasajero, con la mayoría de las funciones de la pantalla principal, para uso exclusivo del acompañante.
El SQ5 tiene los asientos deportivos, con ajustes eléctricos y la misma consola del SUV, con los cambios mediante un botón móvil, con lo que hay una sensación de que tenemos más espacio que antes. También tenemos más conectores y un cargador por inducción para el celular.

Cockpit

El espacio de la segunda fila, es básicamente igual, pero ahora como opción se puede tener el asiento deslizable, con lo que se gana algo de espacio para las piernas, pero se pierde área de baúl. Este en la versión SUV, con asientos fijos, es de 520 litros.
El SQ5 es otra bestia diferente al Q5 normal, con una aceleración brutal que permite llegar de 0 a 100 km/h en 4.5 segundos. El motor tiene un rugido muy agradable, que invita a seguir pisando el acelerador, que al soltarlo tiene el petardeo común de los motores turbos, modificados. Esta versión lleva de serie la suspensión con amortiguadores de aire, con lo que aun se puede entrar más rápido en curva, ya que hay la posibilidad de bajar el centro de gravedad y endurecer los amortiguadores, lo que da una sensación de control muy alta. Otro detalle importante son los frenos, muy eficientes, con buen tacto y pese al maltrato que les dimos no perdieron eficiencia nunca, aunque devolvimos el carro con cierto olor muy peculiar.
Me impresionó el dinamismo de marcha del Q5 y me deslumbró el del SQ5, con la ventaja en ambos casos de poderlos usar en el día a día y en ciudad, con total confort y un completo aislamiento acústico.
Ya de vuelta en Panamá después de haber probado el nuevo Q5, el mío ha dejado de ser el carrazo, que pensaba que era.

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