RETROMOBILE

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París en febrero, es sinónimo de autos y en particular de los antiguos. De todo el mundo llegan los peregrinos a ver lo que se considera como el santo grial de los autos de colección, Retromobile.

El Centro de Convenciones Puerta de Versalles, una obra arquitectónica de inicios del siglo XX, con un impresionante techo de cristal, y que fue construida para la Exposición Universal de 1900, es la sede del evento. Gracias a un impresionante espacio de más de 228,000 metros cuadrados, el espacio destinado a mostrar toda clase de autos, que este año fue de 73,000 metros cuadrados, permite exhibir sin apretujamientos y con espacios realmente grandes, que este año expusieron alrededor de un millar de ejemplares, a través de fabricantes y clubs de autos antiguos de toda Europa.

Los fabricantes franceses juegan de locales, con la ventaja que esto representa y si encima la marca tiene participación estatal, aun más, por ello Renault tenía un stand impresionante, con 600 metros cuadrados, con vehículos del pasado, pero también con conceptos para el futuro, por lo que mostró varios conceptos eléctricos, dos de ellos con aire de nostalgia, como los futuros R4 y R5, incluyendo la versión  5 Turbo 3E, aunque quien se robó el aplauso de los espectadores fue el Mute, un “hoy rod” con aires de auto de carreras de hace 100 años, pero con motorización eléctrica. Como se celebraban los 30 años del Twingo, uno de sus más grandes éxitos de ventas, parte del stand estaba dedicado a ese modelo, con todo tipo de variantes, incluyendo uno que se pensó usar para carreras monomarca, con la mecánica del Clio RS.

Peugeot por su parte, también participa, pero en forma más modesta y en esta ocasión presentaba seis modelos con la denominación 400, un 401 de 1934, un 403 cabrio de 1958, un coupé 404 de 1963 y finalmente el 405 Mi 16 Le Mans de 1993. Otro modelo homenajeado fue el 205 que este año cumple 40 años.

Stellantis es otro asiduo de Retromobile, tanto con sus marcas francesas como italianas, y especialmente con estas últimas tuvo una presentación destacada.

No solo son los fabricantes franceses los que se hacen presente, pues este año fueron 14 las marcas representadas oficialmente, entre ellas Porsche, que celebró en grande los 60 años del 911, el deportivo por excelencia. Aunque el Porsche 356 del Walkirie Racing, con todo el equipamiento para cruzar la Antárica, fue una de las estrellas principales de este año.

Lamborghini es otro habitual y este año realizó un tributo al Countach, aprovechando para mostrar uno de los primeros trabajos de su departamento de restauración, con un Countach LP500. Un prototipo que fue destruido en un accidente mientras estaba en pruebas y que Polo Storico ha devuelto a la vida.

Para los franceses no hay carrera como las 24 Horas de Le Mans y por ello hubo una buena cantidad de ganadores de esta mítica carrera en Retromobile, incluyendo alguno de los autos actuales, pues este año se llega a la edición número 100, de allí que el póster del evento tenía uno de los autos de carreras de larga duración.

Afuera de la Puerta de Versalles hacía frío, pero el primer evento de autos clásicos del año, tenía en su interior calor humano, gracias a más de 130,000 visitantes que acuden no solo a ver joyas automotrices, sino en busca de los repuestos para terminar su auto de colección o a alguna de las subastas, donde pueden llevarse el auto completo, con precios y modelos para todos los gustos y bolsillos.

Fotos: Artcurial, Gilles Fraval