TOYOTA RAV4 HYBRID. Premiado y con una mecánica más potente y económica que la versión de gasolina.

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El RAV4 ha sido un icono de Toyota desde su presentación hace 25 años. La quinta generación viene acompañada de dos importantes premios como el del SUV del Año, por FIPA y el del Auto del Año en Japón.

La última versión en llegar a Panamá es la híbrida, es también la más equipada y la de menos consumo. Cuando nos entregaron el auto la computadora de a bordo decía que teníamos 180 kilómetros para recorrer, hicimos 100 y según la computadora nos faltaban 112 para vaciar el tanque. La aguja apenas se movió en el medidor. O el reloj se dañó, la computadora no sabe sumar o este auto no gasta nada.

Exteriormente cuesta identificar esta versión de la de motor de gasolina, pues aparte de unos pocos detalles es la misma carrocería. ¿Qué cambia? pues como en todos los Toyota híbridos, los emblemas tienen un reborde azul, tenemos unos logos con la palabra Hybrid y los rines no solo son cromados, sino de 18 pulgadas en vez de 17. Por supuesto han aprovechado, que  es la versión más equipada para tener el techo en negro con un enorme vidrio panorámico, cuya parte delantera se puede abrir.

En el interior encontraremos la tapicería en cuero, con los asientos frontales con mandos eléctricos. El tablero tiene un moderno diseño, con materiales de tacto suave en su gran mayoría, y unas bandejas cuyo fondo va protegido en un caucho de color contrastan con el resto.

El cuadro de instrumentos es completamente digital y varía en forma y color dependiendo del modo de manejo elegido. Al centro tenemos una pequeña pantalla, que nos muestra una variedad de funciones comunes, que podemos ir cambiando con un mando desde el timón.

El resto de funciones, hay que verlas en la pantalla central de 7 pulgadas. Me gusta que tiene botones a los lados para controlar las principales funciones, luego para los sub menú ya es todo táctil. Por alguna razón que no entendemos el sistema multimedia no es compatible con el celular vía Bluetooth , por ese medio solo tenemos acceso a llamadas y tampoco es tan fácil ni rápido de conectar por primera vez. Si tenemos un teléfono Apple, podremos ver sus aplicaciones solo conectándolo con un cable. La pantalla tiene cámara  de retroceso, con dos ángulos traseros, una gráfica que nos muestra como es el reparto de energía entre los motores y la batería, más una serie de funciones de ajustes del auto y el sistema de sonido.

La consola central, es bastante ancha, con una palanca de cambios pequeña y una serie de botones, para el freno de mano, el sistema que mantiene el auto frenado sin tener que pisar el freno en detenciones y los ajustes de los modos de manejo mediante una perilla giratoria. Tenemos también un botón para circular al máximo en modo eléctrico.

En la parte  frontal, tenemos un cargador por inducción y las salidas para equipo auxiliar, USB y 12 voltios. El espacio entre los dos asientos se aprovecha para un deposito, bastante grande.

La plataforma sobre la que va montado es un derivado de la que usan el Prius o el Corolla, pero alargada en la parte central, con ella se obtiene un centro de gravedad más bajo y un mayor ancho, que con la plataforma del anterior RAV4, con lo que su comportamiento dinámico es distinto. También es más largo entre ejes que el RAV4 anterior, con lo que tenemos mas espacio interior, sobre todo para los que vayan sentados atrás, que tienen mucho espacio para las piernas y cabeza. El asiento tiene la base fija, pero el respaldo tiene un par de grados de inclinación. Tenemos también dos salidas del aire y dos conexiones USB.

El espacio de carga también es mayor que en el modelo que sustituye. El portón en el híbrido es eléctrico y sorprendentemente podemos tener una rueda de repuesto de tamaño normal, algo que no pasa con otros modelo híbridos, donde la batería roba espacio en esta área. El espacio de carga útil es de 580 litros, lo que lo pone entre los mejores del segmento y si abatimos los asientos el espacio disponible sube hasta los 1,690 litros.

La parte motriz es totalmente nueva, con un motor de gasolina de 2.5 litros, completamente nuevo y dos motores eléctricos. Los motores eléctricos van: uno colocado adelante y el otro en el eje trasero, por lo que tenemos tracción total. La transmisión es automática y del tipo CVT, que es lo más usual en un híbrido, por las ventajas que ofrece en cuanto a consumo. Tiene sin embargo una desventaja y es que en aceleración es algo ruidosa, pues acelera en exceso al motor de combustión y al auto le toma unos segundos salir de la inercia.

Cuando vemos las cifras de consumo que publica el fabricante vemos, que gasta menos en ciudad que en carretera. No, no es que hayan hecho un error, sino que es en ciudad donde más podremos usar el motor eléctrico y el estar frenando constantemente en el trafico ayuda a recargar la batería. Lo otro es que si tenemos suficiente carga podemos apretar el botón de uso eléctrico y circularemos mas tiempo en modo eléctrico. En carretera y sobre todo en autopista, la velocidad constante no permite recargar la batería y por ello el motor de gasolina es el que se usa más, por eso el consumo sube a cifras similares a las que ofrece la versión de gasolina de este mismo auto. En ese ambiente el motor entrega 177 HP y los motores eléctricos se usarán solo para tener tracción en las 4 ruedas o para tener más potencia, pues si funcionan los tres a la vez, la potencia sube a 222 HP.

Contamos con tres modos de manejo, uno normal, uno económico y uno sport, en cada uno tenemos un comportamiento específico de como actúan los tres motores, con un color distinto en los instrumentos, para que veamos de un solo vistazo en que modo estamos.

Al tratarse de la versión más equipada, tenemos también una serie de mejoras en equipos de seguridad, como luces de encendido automático con cambio de altas a bajas o viceversa en modo automático, todo tipo de asistencias de frenado con discos en las 4 ruedas, eso ultimo lo tiene también la versión de gasolina mas sencilla, 7 bolsas de aire y indicador de presión de llantas, control de velocidad adaptativo, sistema de mantenimiento de carril y el sistema de pre colisión, que frena por si solo si ve la posibilidad de un choque y no reaccionamos a tiempo.

Todo ese equipamiento extra y el hecho de ser híbrido, sube el precio hasta los 40,800 dólares con ITBMS incluido. Si solo vemos el precio inicial, no parece tener sentido comprar el híbrido, pero si lo vemos en términos de uso y el consumo en 5 años, que es lo que en promedio se quedará un usuario normal con un auto como este, los costos finales son casi los mismos, con la ventaja para el híbrido de unas emisiones ridículas en comparación con la versión de gasolina, lo que nos ayudará a controlar el cambio climático, que ya nos afecta.