UN FINAL ELECTRIZANTE

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Es una categoría que ve en ascenso y que debe ser el automovilismo del futuro. No podíamos dejarla de lado y presenciamos en directo el México e Prix.

Una carrera sin ruido, un circuito súper trabado y autos que en apariencia son iguales. No parece ser lo que uno espera sustituya a futuro a la Fórmula 1 como la conocemos. Sin embargo, las marcas están apostando a esto y no marcas elitistas como Ferrari, McLaren o Mercedes, que son las únicas que aun son parte de la Fórmula 1, sino marcas populares, como Nissan, Mahindra, Audi, BMW, Jaguar y Citroen a través de su marca de lujo, DS y vienen más en camino.
Solo dos días dura el evento, con casi nula actividad en pista el viernes, donde los equipos arman todo su equipo en el pit, se revisan los autos y en la tarde se hace el “shake down”. Este nos dio un mal sabor de boca, con los autos rodando lentos y si a eso le sumamos la falta de ruido, no parecía que al día siguiente íbamos a tener un buen espectáculo.
Una cena en la noche con los dos más altos responsables de Audi Sport, Dieter Gass y Alan McNish, despejaba nuestras dudas y es que en el “shake down”, solo pueden usar el 50 por ciento de la potencia y los pilotos lo usan solo para ver si todo funciona bien en el auto y para reconocer el circuito. Esto se hace así, para reducir costos, pues mientras en F1, hay varios autos de repuesto, aquí cada piloto dispone de uno y si lo rompen el viernes, difícilmente podrán correr el sábado.
Los autos tienen todos el mismo chasis y la misma carrocería, así como la batería que es fabricada por McLaren, pero el motor, el inversor, la transmisión, la suspensión trasera y los amortiguadores son hechos por el equipo. Como en la categoría máxima, hay equipos que no son los de la fábrica, que tienen recursos más modestos que esas y que utilizan componentes fabricados por terceros, en muchos casos su competidores en la pista.
El sábado en las prácticas, empezábamos a tomarle el gusto a la Fórmula E. Los autos si hacen ruido, pero en vez del estruendo de los motores de combustión es más un sonido que nos recuerda a los aviones a reacción, aunque con muchos menos decibeles. Definitivamente son rápidos. Nada que ver con el ritmo del “shake down”
El formato de clasificación es distinto a otras clasificaciones, como F1 o WEC. Aquí clasifican en grupos de cuatro y a una sola vuelta, con lo que es a todo o nada. Nos sorprende ver los resultados del primer grupo, separados entre ellos por menos de un segundo, aunque Sam Bird se queda sin tiempo por un problema mecánico. A medida que van pasando los grupos, vemos en la pantalla como cambia el “poleman” y como los tiempos entre los autos se van apretando. Finalmente es Félix Da Costa con un BMW quien hace el mejor tiempo, aunque entre él y el sexto lugar hay una diferencia de 0.184 segundos. Los seis más rápidos van a la Súper Pole, donde sus tiempos arrancan de cero y deben hacer su tiempo en una vuelta. Cada uno sale solo a la pista y empiezan por el sexto mejor tiempo en un orden de mayor a menor. La presión hace que los pilotos arriesguen más y los tiempos son peores. Es una clasificación que se va definiendo por milésimas de segundo, hasta que Pascal Wherlein con el Mahindra, baja el tiempo de Di Grassi por casi dos décimas. Falta solo Da Costa, cuyo tiempo le alcanza para salir cuarto. Con eso, teníamos en las tres primeras filas, un Mahindra, un Audi, dos Nissan, un BMW y un Venturi, con Felipe Massa al volante.
Dos horas después los autos empezaban a formarse en la recta del Hermanos Rodríguez, mientras las tribunas del Foro Sol y la recta principal, se llenaban a su máxima capacidad, ya que las entradas son muchísimo más baratas que las de Fórmula 1 y el espectáculo es mucho más interactivo que ese.
En la arrancada Rowland le arrebataba el segundo lugar a Di Grassi, mientras tras ellos se sucedieran los toques y los adelantamientos. Di Grassi nos había comentado, con cierto aire de queja, que este es el circuito más difícil para adelantar, pues no hay ninguna recta larga y hay zonas muy trabadas. Si bien es cierto que se usa el Hermanos Rodríguez, no es el mismo circuito de F1 o WEC, sino un más corto que usa una curva la Plana, que une la recta principal con la recta posterior y de allí se llega casi de inmediato al Foro Sol, donde hay cuatro curvas en vez de las dos de F1, donde la última conecta con la antigua Peraltada que tiene una chicana cerradisima en el medio, para luego desemboca en la recta principal. Es en ese punto que en la segunda vuelta Nelson Piquet choca contra Vergne y sale volando por los aires con un golpe impresionante que obliga a poner la bandera roja en todo el circuito y manda a todos a los pits. Piquet afortunadamente sale por su propio pie del auto, pero la carrera se detiene por más de media hora para retirar los escombros y reorganizar los muros de la chicana.
La carrera se reincida detrás del auto de seguridad, con Wherlein, Rowland y Di Grassi muy juntos y a menos de un segundo una fila india encabezada por Buemi y donde los adelantamientos se suceden en todo momento. Es una carrera apretada, donde hay que saber cuando aprovechar el modo Attack. Cuando Rowland activaba ese modo, que le obliga a ir fuera de la linea de carrera en un tramo de menos de 100 metros, Di Grassi lo adelantaba y se iba a presionar a Wherlein, que se veía muy cómodo en la punta. Di Grassi, que tenía más energía en su batería que Wherlein, lo presionaba fuertemente en las tres últimas vueltas, mientras Rowland y Buemi, se quedaban en la última vuelta sin energía y perdían la tercera y cuarta posición. Di Grassi intentaba el rebase en la salida del foro sol, pero Wherlein cerraba la puerta y el brasileño evitaba el toque, pero en la entrada a la recta principal el mahindra agotaba su energía y Di Grassi lo rebasaba pegado al muro y le ganaba por una nariz. Wherlein que en la defensa de su posición había recortado una de las chicanas en la vuelta final era penalizado con cinco segundos, con lo que Da Costa era segundo y Mortara tercero.
Para Di Grassi, campeón del año antepasado, es su primera victoria de este año, mientras que para el equipo Audi ABT Schaeffler, fue la segunda consecutiva en México.