75 AÑOS DE VESPA

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El 23 de abril de 1946 Enrico Piaggio registraba en la Oficina Central de Patentes en Florencia, la patente para una nueva moto. Nacía en ese momento un vehículo que lleva vendidos 19 millones de unidades en los cinco continentes y que ha unido a varias generaciones de distintas culturas en una misma pasión.

El invento de Piaggio, fue marcado por la guerra, como mucho de lo ocurrido con los Piaggio, que iniciaron su negocio familiar en 1884 reparando botes, para pasar a inicios de siglo a hacer vagones de tren, tranvías y carrocerías de camión. Al entrar Italia en la Primera Guerra Mundial, Piaggio aprovechó sus habilidades y empezó a fabricar piezas de aviones e incluso aviones completos. Al terminar la guerra, siguió fabricando aviones y partes aeronáuticas, construyendo una planta en Pontedera en 1921, cuna del Piaggio P108, tanto como bombardero como en versión civil de pasajeros. Durante la Segunda Guerra Mundial, sus plantas en Pontedera, Genova y Finale Liguria fueron bombardeadas, debido a que al fabricar aviones de combate eran objetivos importantes.
Ya para el final de la guerra, los hijos de Rinaldo Piaggio, serían los encargados de reconstruir Pontedera, pues su padre había fallecido en 1938. Sin embargo, al ser parte de los perdedores, se les prohibió fabricar aviones, por lo que Enrico pensó en producir un vehículo que pudiera servir como medio de transporte y para ello encargó a su ingeniero de planta, Corradino D´Ascanio para que se encargara de diseñarlo y producirlo. D´Ascanio, sabía de aviones, por lo que su diseño tenía más de avión que de moto. El diseño original de D´Ascanio no le gustó a Enrico Piaggio y el ingeniero lo rehizo por completo pensando en resolver todo lo que no le gustaba de una moto. Para eliminar la cadena, diseñó un engranaje directo. Para eliminar los cambios mediante un pedal, los puso en el manillar, para evitar que la ropa se ensuciara con el polvo y agua de las llantas, encapsuló las ruedas, para mejorar el cambio de llantas, las puso más pequeñas y livianas y diseñó un brazo de soporte igual al que usaban los aviones, finalmente le puso carrocería a la moto, para permitir una posición más cómoda de manejo y mayor protección en caso de caída. Cuando D´Ascanio le presentó a Piaggio el prototipo que había construido, este exclamó parece una Vespa (avispa en italiano) y a partir de ese momento nacía su nombre comercial.

El debut público de la Vespa se dio en el prestigioso Club de Golf de Roma, frente a gran parte del gobierno aliado, pero el gran público la vería primero a través de las revistas Motor y La Moto, de marzo y abril de 1946 respectivamente, y posteriormente en vivo en el Salón de Milán.
Inicialmente la Vespa tenía un motor de 98 cc y venía en dos versiones, la normal que se vendía por 55,000 liras y la Deluxe por 61,000. La Vespa fue un éxito instantáneo en Italia y de las 2,484 motos vendidas el primer año se pasó a 10,535 en 1947 y a 19,822 al año siguiente. En 1950 se le daba licencia de fabricación a una empresa alemana, Hoffman-Werke, y luego abrieron licencias en Gran Bretaña, Francia, España y Bélgica. Antes de terminar esa década ya se vendía en 114 países y se fabricaba en 13. Incluso se copiaba en Rusia, donde la Viatka era un clon perfecto de la Vespa.
La popularidad de la Vespa crecía en todo el mundo y en junio de 1956, a 10 años de su presentación se superaba el millón de unidades vendidas, que en 1960 eran dos millones y en 1988 diez millones, un verdadero fenómeno en el mundo de las dos ruedas.

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Pero el éxito viene también con momentos amargos y en 1964 Enrico y su hermano Armando se separaban y mientras el primero se quedaba con el negocio de las motos el segundo se quedaba con el de fabricación aeronáutica. Un año más tarde y en medio de una huelga en la fábrica de Pontedera, Enrico fallecía a los 60 años de edad.
Piaggio moría sin herederos de sangre, pero su hijastra estaba casada con Umberto Agnelli, por lo que la familia de este, propietaria de Fiat, tenía una gran cantidad de acciones de Piaggio SpA, por lo que a la muerte de Enrico, los Agnelli pasaron a controlar la firma, que en 1999 fue vendida a la empresa de Capital Privado Morgan Grenfell, quien puso a Roberto Colaninno como CEO pues este había comprado un 33 por ciento de las acciones de Piaggio por 100 millones de euros. Colannino transformó completamente la empresa siguiendo principios de fabricación japonesa y empezó la expansión de la empresa comprando a Aprilia y posteriormente a Gilera, Moto Guzzi, Laverda, la española Derbi y al fabricante de autos francés Ligier.
En la actualidad Vespa es una marca global, con tres grandes centros de producción: Pontedera, en Italia, que desde 1946 produce Vespa para todo el mundo, Baramati en India, que se encarga de suplir al mercado hindú y Vinh Phuc, en Vietnam, desde donde se suple al Sudeste de Asia y China. En sus 75 años de existencia, Vespa ha prestado su nombre tanto para la moto, como para una serie de vehículos, entre los que hay un micro auto, el Vespa 400 y un triciclo comercial llamado Ape, que aun se fabrica.

Aunque se concibió como un vehículo urbano, la Vespa ha sido usada para largas travesías, como ir de Alaska a Tierra del Fuego, o de Milán a Tokio. Incluso ha sido usada para eventos de velocidad, como el International 6 Days o el París Dakar donde dos Vespa lo completaron en 1980.

Desde sus inicios se ha visto como un producto “made in Italy” y como tal apareció en innumerables películas, ambientadas en ese país. Aunque ya a partir de los 80, su aparición se internacionalizó de tal modo que ha sido vista en compañía de muchos de los actores actuales.
A través de su historia, la Vespa ha evolucionado y algunos modelos han dejado huella en la historia, como la Vespa ET2, la primera con inyección electrónica en 1997, o la ET4 50 la primera con motor de cuatro tiempos, o la GTS la primera con motor de 250 cc. Pero ninguna como la 150 GS de 1955, cuyo diseño ha sido considerado como el tradicional de Vespa, con el que se identifica la mayoría de personas.
¿Qué le depara el futuro?, más éxito, pues ya Piaggio cuenta con varias versiones eléctricas, en lo que parece ser la tendencia de la movilidad de un futuro a muy corto plazo.