CHEVROLET MONTANA. SMART UTILITY PICK UP

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América Latina es el mercado más grande del mundo de pick up de una tonelada, pero pese a eso, hay compradores que buscan algo más grande o algo más pequeño. Es por ello que en lo que se conoce como Mercosur, es decir básicamente Brasil y Argentina, hay una oferta cada vez mayor de pick up con una capacidad de carga de algo más de media tonelada, con espacio para cinco ocupantes, destinada a un cliente urbano y familiar.

La Montana de Chevrolet, es el último jugador en este segmento, que ofrece sobre la plataforma de un SUV, una carrocería con un vagón en la parte de atrás.

Para el mercado panameño, tendremos dos opciones de equipamiento, una de carácter deportivo, llamada RS y otra más sobria y elegante o LT. Probaremos la primera.

Sobre una plataforma y mecánica que comparte con el Tracker, aunque con una mayor distancia entre ejes, la Montana ofrece una carrocería moderna y atractiva, con muchos elementos de diseño de otros pick up de la marca, así tenemos las luces frontales en una posición baja, mientras las diurnas van separadas y en una posición alta.

De lado, tenemos muchos trazos rectos y unos protectores de bajos muy generosos, más una barra anti vuelco de fábrica.

Atrás, también tenemos un diseño original para un pick up, con las luces unidas por una banda negra, que esconde la manija y la cámara de reversa.

La compuerta es manual y tiene una ayuda hidráulica, que no permite que caiga si la soltamos, sino que baja lentamente. Una vez abierta vemos que el vagón esta protegido con un Bed Liner plástico y que lo que llevemos dentro, va a estar protegido por una lona enrollable, con lo que funciona más como un baúl que como en un pick up normal. La capacidad del vagón es de 874 litros, muy aprovechables, y admite una carga de 585 kilos.

El interior parece más el de un SUV que el de un pick up, pues está pensado para el cliente que busca un auto familiar, antes que uno de trabajo. Pese a ello encontramos mucho plástico duro en puertas y tableros, lo que facilitará su limpieza.

El cuadro de instrumentos que combina instrumentos análogos con una pequeña pantalla central, va pegado a lo que parece ser una pantalla de gran tamaño, pues tiene un plástico negro brillante, que en realidad esconde el verdadero tamaño de la pantalla multimedia que es de 8 pulgadas.

La pantalla es táctil, rápida, con bastante información y ajustes, compatible tanto con Android Auto como con Apple CarPlay, tiene reconocimiento de voz  y funciona también como cámara de retroceso.

Tenemos un cargador por inducción en la consola y varias entradas USB repartidas por el interior.

La tapicería es en un material sintético, muy agradable y ambos asientos frontales tienen ajustes manuales.

Aunque en el Montana tenemos 23 centímetros extra entre ejes, en comparación con el Tracker, el espacio se ha destinado al vagón de carga, con lo que el espacio en la segunda fila es algo justo para las piernas, más no así para la cabeza. Sin embargo, han pensado en el uso familiar que se le va a dar y disponemos de dos espacios para colocar sillas de bebé con Isofix.

En seguridad tenemos 6 bolsas de aire, frenos con ABS y EBD, asistente de arranque en pendiente, aviso de punto ciego, control electrónico de estabilidad, sistema de monitoreo de presión de llantas y alarma antirrobo.

La parte mecánica es la misma del Tracker, es decir un motor de 1.2 litros, de 3 cilindros, con turbo e intercooler. Con eso se generan 130 HP, pero lo más interesante son los 190 Nm de torque desde las 2,000 rpm, con lo que tiene buena aceleración, con un 0 a 100 km/h en 10.8 segundos. La transmisión es automática de 6 velocidades, que puede manejarse en modo manual mediante un botón en la palanca. En las dos versiones es tracción delantera.

Es una combinación mecánica, que puede parecer poca, sobre el papel, pero que en la práctica, pudimos movernos fácilmente en el tráfico, y en carretera hacer adelantamientos con seguridad. En cuanto a consumos, el motor es muy eficiente y la fábrica anuncia un consumo combinado de 17,24 km/litro y nosotros pudimos obtener una cifra cercana.

Aunque ha sido pensado para un uso urbano o de carretera, también puede usarse sobre caminos de tierra, ya que tiene buena altura al piso aunque el frente es algo bajo, como para abusar con el estado del camino. Sin embargo, la suspensión parece tragarse bien todos los huecos e imperfecciones, ademas de ofrecer muy buen confort de marcha en el asfalto ya que no es para nada brincona, aun sin carga en el vagón.

Otro detalle a destacar, es que a pesar de que tiene frenos de disco adelante y de bandas atrás, las distancias de frenado son bastante cortas, aun a alta velocidad.

En Panamá, su único competidor, por ahora, es el Ram 1,000, tanto por precio, como por equipamiento y tamaño. Contra esa, la Montana ofrece una mayor solidez estructural, que se traduce en menos ruidos y vibraciones, y en que fuera del asfalto se tenga más confianza en maltratarla. Tiene también un diseño más moderno y agraciado, con unas prestaciones de primer nivel y un comportamiento dinámico muy bueno para un pick up.