FUSO ROSA. CONFIABLE Y SEGURO
Directamente de Japón, llega el Fuso Rosa, un vehículo comercial, con una larga trayectoria en nuestro mercado, pero que ha ido actualizándose con los años, aunque su base o chasis data de 1997. En Panamá el modelo se vendía inicialmente como Mitsubishi Rosa, pero desde hace un tiempo, Mitsubishi decidió que todos sus productos comerciales se venderían bajo la marca Fuso y de allí el cambio de nombre.
Los japoneses tienen la filosofía de que si algo funciona bien, no hay por que cambiarlo, aunque siempre está sujeto a ser mejorado en los detalles. A eso se le llama “kaizen” y es lo que se ha ido aplicando a este producto con el paso de los años.
Un ejemplo de esto es la carrocería, que se mantiene en lineas generales, pues de salida se logró un vehículo con un bajo coeficiente de resistencia al aire. En la última actualización se cambió la parrilla integrándola mejor a las luces que se mantienen dobles y redondas, con las direccionales a los lados.

La defensa integra las luces de neblina y tiene dos entradas centrales para la refrigeración del radiador. Un detalle importante, es que ahora debajo del parabrisas tenemos una zona pintada de negro, que rompe y moderniza el frente y que las letras FUSO, pasan al borde superior de la defensa.
De lado podremos observar que es desigual, dependiendo del costado. El lado del conductor es completamente plano, con solo la puerta del conductor, y con una linea de cintura que efectivamente divide al auto visualmente. Del lado derecho tenemos la puerta de entrada para pasajeros, unas rejillas de refrigeración lateral y al frente una segunda ventana, que permite tener una mejor visión desde el puesto del conductor. Tenemos también la toma de aire o “snorkel”.

Por detrás es completamente vertical, con una ventana trasera de menor tamaño que las laterales. Tenemos cuatro luces redondas en posición vertical y al centro una compuerta que da acceso a la zona de equipaje, que es relativamente pequeña.
Una vez dentro se tiene una distribución de sillas dobles y un pasillo central con la altura suficiente para poderse mover sin tener que ir agachado. Los asientos son fijos, pero entre ellos hay suficiente espacio para ir cómodo sin que las rodillas toquen el asiento del frente.
Para mayor comodidad de los pasajeros, las salidas del aire acondicionado van en los lados del techo, con bastantes salidas, con lo que se asegura una distribución casi perfecta del flujo y la temperatura.

El conductor, tiene frente a él un tablero muy delgado y una posición alta de manejo, con lo que tiene buena visibilidad, con dos espejos grandes para ver a los lados. El timón no tiene ajustes y está en una posición algo horizontal, muy común en este tipo de vehículos, con dos palancas detrás de él, una para las luces y la otra para los limpiaparabrisas. El asiento es con ajustes manuales, en tela estampada y con una forma bastante cómoda, lo que permite pasar muchas horas frente al timón con confort.
Al centro del tablero tenemos el equipo de sonido, con una entrada auxiliar y un lector de CD, más abajo los controles del aire acondicionado y tres interruptores para las luces interiores. Hay dos pequeños lugares donde guardar cosas bien pequeñas en el tablero y una guantera bastante pequeña.
La instrumentación es análoga, con dos grandes relojes, uno para el tacómetro y el otro para el velocímetro. También tenemos medidor de combustible y del refrigerante.

El Rosa, tiene la puerta de ingreso automática, de fábrica. Hay un interruptor en el mecanismo, que está junto a la puerta con la opción manual o automática, en esta última es el conductor quien controla la apertura y cierre, mediante un botón en el tablero, con lo que una sola persona puede controlar el acceso. Si se deja en la posición manual, la apertura es desde la misma puerta.
Una pieza plana entre los asientos frontales, esconde el motor de cuatro cilindros y origen Mitsubishi. Se trata del conocido 4D33, con una cilindrada de 4.2 litros, con 111 HP a 3,200 rpm y un torque de 304 Nm.
desde las 1,800 rpm, con lo que tenemos un motor con mucho torque en baja. El motor va unido a una transmisión manual de 5 velocidades, con la primera abajo. La realidad es que gracias al torque del motor, se puede arrancar en segunda y tendremos salidas más suaves. La palanca de cambios no es todo lo precisa que nos gustaría y el paso entre tercera y cuarta es algo vago, por lo que hay que acostumbrarse a ese detalle, pero ya con un par de horas al volante esa sensación inicial debe desaparecer.

Para que el conductor no se canse y pueda rendir mejor, la dirección es con asistencia hidráulica, con lo que a pesar de su tamaño y peso, se maneja suavemente y las maniobras de estacionamiento se hacen sin esfuerzo.
Los frenos son de bandas en las cuatro ruedas, con un tamaño que obliga a usar ruedas de 16 pulgadas en ambos ejes.
Entre 80 y 100 km/h el vehículo se siente descansado, pues el motor aun va a bajas revoluciones, gracias a una quinta marcha larga. No se escuchan casi ruidos del viento y el del motor es apenas un rumor cerca del conductor, pero en la zona de pasajeros no es audible, lo que contribuye a un viaje descansado y sin estrés.
Este es un vehículo ideal para el transporte interurbano, para los operadores turísticos y como colegial, que ofrece un bajo consumo de diesel , una fiabilidad comprobada por los años en el mercado y mucho confort, tanto para pasajeros como para el conductor.

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