HONDA CR-V. MEJORANDO EL ESTANDAR CON EL QUE SE MIDEN LOS SUV MEDIANOS

Views: 265

Presentado hace poco más de medio año, el nuevo Honda CR-V llega a Panamá dispuesto a subir en las estadísticas, que este año lo pusieron en el cuarto lugar, en parte porque no había suficiente producto para cubrir la demanda. Una demanda por demás justificada ya que este es el modelo más vendido por Honda en el mundo y en Panamá.

Para nuestro país, Bahía Motors importa tres versiones: LX, EX y EXL, donde la oferta mecánica es la misma en las tres versiones, con la diferencia que mientras la última es tracción a las 4 ruedas, las otras dos son tracción delantera. La diferencia está en equipamiento, aunque las tres cuentan con el paquete de seguridad Honda Sense.

La carrocería representa un cambio importante, contra sus antecesores, pues ahora muestra trazos más rectos, más masculinos, que se adaptan mejor a los nuevos diseños de la marca y a la moda actual. Lo más notorio es una tapa de motor más larga y un parabrisas más adelantado y vertical, con un frente que nos recuerda al del Ridgeline, con un logo grande, una parrilla hexagonal y unas luces muy alargadas, pues son de LED en todas las versiones. La defensa también tiene trazos muy rectos, con varios ángulos, lo que le da un aspecto rudo y fuerte.

Lateralmente, la linea de cintura es completamente recta y el toque elegante se lo da un marco de cromo en las ventanas. Un detalle que llama la atención es la direccional en la moldura del guardafango. Las versiones LX y EX tienen rines de 18 pulgadas, mientras que la EXL los tiene negros y de 19 pulgadas.

Atrás es donde menos ha cambiado, con casi toda la defensa en negro, un portón con poco diseño y unas luces de original dibujo, que son una evolución de las del modelo anterior. En el caso de esta versión, la ELX, tenemos barras en el techo y sun roof de vidrio.

Como es habitual, con cada nueva generación viene un aumento de tamaño. El largo es ahora de 4.71 metros, cuando antes era de 4.60, el ancho se mantiene en 1.87 y también el alto con 1.68. Lo otro que crece es la distancia entre ejes que aumenta 4 centímetros hasta 2.70 metros. Sin embargo, el nuevo CRV es más liviano, con un peso para la versión de prueba de 1,688 kilos.

Aunque el exterior pueda ser muy atractivo, y lo es, la mayoría del tiempo lo vamos a pasar en su interior, que está dominado por el estilo minimalista y recto de los nuevos modelos de la marca, con un tablero casi plano, una rejilla que se funde con las salidas del aire acondicionado y que ocupa todo el ancho del tablero. Frente al puesto del conductor hay una pantalla digital que incluye los instrumentos y un centro de información que va dentro del tacómetro y se maneja con un botón giratorio en el timón. Este va forrado en cuero y se ajusta tanto en altura como en profundidad.

La infaltable pantalla central es de 9 pulgadas y va montada vertical, al estilo “Tablet”. Cuenta con conexión Apple CarPlay y Android Auto (en la versión EXL inalámbrico), un equipo de sonido firmado por Bose con 12 bocinas en la versión más equipada, conexión Bluetooth y un menú muy completo.

El aire acondicionado dual, con salidas en la consola para la fila trasera, es una mezcla digital con botones, muy fácil de usar. En la consola tenemos un espacio para objetos, que en la versión EXL tiene un cargador inalámbrico, los botones del freno de mano, el modo ECO de manejo, el «autohold» y el del asistente de descenso.

Una mayor distancia entre ejes y mayor tamaño, benefician especialmente a los que vayan sentados atrás, que disfrutaran de suficiente espacio para las piernas y una entrada cómoda, ya que las puertas abren a 90 grados. El baúl también es amplio, de hecho con 1,028 litros es el más grande del segmento, lo que permite una llanta de repuesto del mismo tamaño que las otras. Si abatimos por partes el respaldar trasero, la capacidad de carga aumenta a 1,672 litros.

La generación anterior disponía de dos opciones de motor, pero para esta, solo sobrevive el frugal 1.5 turbo, que en esta generación ofrece 188 HP y un torque de 210 Nm, unido a una única transmisión automática CVT. Con esta combinación mecánica tenemos un auto ágil, con buena aceleración, que en carretera supera con facilidad pendientes y la velocidad máxima legal.

Honda incluye el paquete Honda Sensing en todos sus nuevos modelos, por lo que este tiene frenado automático ante una posible colisión, sistema de mantenimiento de carril con aviso de salida de este, aviso de choque frontal, control de velocidad crucero adaptativa, aviso de asiento trasero ocupado, luces de encendido automático con cambio automático de altas a bajas, cámara lateral que se activa al poner la direccional o con un botón, luces diurnas, sistema de control de presión de llantas y nada menos que 10 bolsas de aire. Por si todo esto fuera poco, tenemos frenos de disco en las 4 ruedas, con ABS, BA y EBD.

La marca se caracteriza por dotar a sus modelos con plataformas muy dinámicas y esta generación del CR-V no podía ser la excepción. La suspensión con McPherson adelante y de doble horquilla con múltiples brazos atrás es súper cómoda, permite entrar en curvas a alta velocidad con seguridad y poca inclinación de la carrocería. La dirección es más bien suave, pero ofrece buena sensación en las manos, y un radio de giro corto, de 5.7 metros.

Nuestra prueba consistió mayormente en ciudad y autopista, aunque también lo usamos en carreteras secundarias, con el asfalto bastante malo. La suspensión absorbió bien todos los huecos y tramos de asfalto roto, donde nuestra mayor preocupación era no dañar los rines o las llantas de perfil 55. Como la versión EXL tiene tracción a las 4 ruedas, nos atrevimos por caminos de tierra en muy mal estado, donde por los ángulos de entrada y salida que tiene, pudimos pasar por zonas muy rotas, y también porque con casi 20 centímetros de altura al piso, no había chance de tocar fondo.

Desde la primera generación el CR-V ha sido el estándar con el que se median los otros SUV del segmento. La competencia ha mejorado y crecido en tamaño, incluyendo equipamiento de confort, comunicación  seguridad, por lo que Honda ha tenido que actualizarlo a pesar de que la generación anterior se seguía vendiendo extremadamente bien. El nuevo producto lo supera en todo, ofreciendo la calidad de construcción que ha hecho famosa a Honda, un vehículo más grande tanto por fuera como por dentro y equipamiento a la par de los mejores, pero también dotándolo de un motor potente que consume muy poco.