LEXUS GX 550. ROMPIENDO EL MOLDE

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La llegada de la segunda generación del Lexus GX coincidió con el lanzamiento del Toyota Land Cruiser Prado. Para la tercera generación también se ha usado al SUV de Toyota para tomarlo como base para la GX550, ya que se usa el mismo chasis TNGA-F, por lo que se mantiene la tradición de un chasis separado de la carrocería, con lo que conserva una buena capacidad todo terreno.
En Panamá tendremos dos versiones del GX, una muy lujosa bajo la denominación Luxury+, que es la que les mostramos y una orientada hacia el todo terreno, con el nombre Overtrail. Ambas comparten la parte motriz, pero tienen diferencias en equipamiento, interior e incluso en algunos detalles de la carrocería.
La carrocería sigue la moda actual de líneas muy rectas y un aspecto cuadrado, con lo que se tiene esa robustez visual de un vehículo de aventura.
El frente esta dominado por una gran parrilla, pero ya no llena de cromo como el modelo anterior sino completamente negra, con el logo de Lexus al centro. Las luces son en LED y mantienen el diseño de gancho característico, para las luces diurnas.
De lado es donde más se observan los trazos rectos, con una linea central completamente recta, mientras que la de ventanas, tiene dos niveles, pues sube en la parte trasera. En esta versión, tenemos los protectores de los guardafangos pintados como la carrocería y un estribo móvil, que se extiende al abrir la puerta del conductor. Un detalle curioso es que la sensación del techo flotante no es solo en la parte trasera, pues tenemos además una moldura en el poste delantero, con lo que parece que el techo no está pegado al resto de la carrocería.
Mientras la versión Overtrail lleva rines de 18 pulgadas, la Luxury+ los tiene de 22.

Una de las principales novedades de la nueva GX la encontraremos atrás, donde tenemos un portón de apertura eléctrica, que ya no abre de lado, sino de abajo hacia arriba. Esto permite incorporar otra novedad, como es la posibilidad de abrir solo el vidrio, lo que es muy práctico.
Las luces traseras, también son el LED y siguen la moda actual de ocupar todo el ancho del auto.

El interior es muy sobrio, muy al estilo de Lexus, con una combinación exquisita de materiales de gran calidad y ese toque de tecnología, que sin ser estridente, es agradable. Los asientos delanteros son eléctricos, con ajuste lumbar, calefacción y aire acondicionado.
Frente al conductor tenemos una pantalla de 12.3 pulgadas para la instrumentación que se complementa con el “head up display”. El nuevo GX incorpora la tecnología más avanzada de Lexus, destacando su pantalla táctil de 14 pulgadas con el sistema multimedia más reciente de la marca. Es compatible con Apple CarPlay y Android Auto de forma inalámbrica e incorpora un equipo de sonido Mark Levinson con 21 bocinas. Desde la pantalla podremos accesar a bastantes funciones del auto, aunque sin estar tan sobrecargada como las de algunos de sus competidores y con controles redundantes para cosas como el aire acondicionado y el volumen del equipo de sonido.

La consola es del tipo tradicional, con una palanca para la transmisión y controles giratorios para los modos de manejo, más un interruptor para los modos de tracción y un botón para accionar el bloqueo del diferencial central. En la consola tenemos un deposito refrigerado, exclusivo de la versión que estamos manejando, como también lo es el techo panorámico Dynamic Sky que al toque de un botón se convierte de transparente a opaco.
Un auto con capacidad para 7 pasajeros necesita estar conectado por lo que tenemos WiFi disponible, cargador inalámbrico y 5 puertos USB, junto con una toma de 12 voltios.
El espacio en la segunda fila es grande, a pesar de que los asientos no tienen ajuste horizontal, sino solo inclinación del respaldar, con lo que no se toca con el asiento delantero con las rodillas. Al final de la consola tenemos controles independientes para el aire acondicionado, que tiene salidas en el techo tanto para la segunda como la tercera fila.
Como el asiento de la segunda fila se pliega completamente hacia adelante, el acceso a la tercera fila es bastante cómodo. Una vez sentados en ella, vemos que se va con las rodillas muy altas, pero que es apta para adultos de regular tamaño, con la posibilidad de inclinar el respaldo. Cuando no se usan, se pliegan eléctricamente y quedan escondidos bajo el piso, lo que aumenta el área de baúl que con las tres filas desplegadas en muy pequeño.

Las dos primeras generaciones del GX tuvieron motores V8, una concesión a su principal mercado, Estados Unidos, pero incluso allí muchos fabricantes están abandonándolos por motores V6 turbo, más eficientes y de menor consumo, por lo que Lexus ha hecho eso mismo y ha instalado su moderno V6 de 3.5 litros con doble turbo y VVTi, con lo que se consiguen 353 HP y un torque de 650 Nm, desde las 2,000 rpm. Para reducir consumos, ahora está acoplado a una transmisión automática de 10 velocidades y va equipado con tracción total permanente y diferencial central de bloqueo de deslizamiento limitado Torsen.
El motor empuja realmente bien desde bajas revoluciones, incluso en el modo de manejo Eco, que es el que recomendamos usar en ciudad si queremos ahorrar gasolina. En Sport se nota la diferencia, pues es más vivo, con una reacción inmediata al acelerador. Comparado con la anterior GX, esta se siente más ágil, con mejor aceleración.
En seguridad el GX550 cuenta con el Lexus Safety System 3.0+, con 8 bolsas de aire y un paquete ADAS muy completo, que incluye además de lo habitual, un detector de peatones y frenado autónomo en reversa. Adicionalmente podemos tener cámara con vista panorámica, desde el retrovisor interno, con solo tocar un botón.

La visibilidad desde el puesto del conductor es inmejorable, no solo por la posición alta de manejo, sino por la gran superficie acristalada y una forma de la tapa de motor, que permite saber sonde termina el frente.
La suspensión es blanda, con un esquema de doble brazo delantero y un eje rígido trasero sostenido por varios brazos, es el mismo esquema de la anterior GX, pero con 10 años de nueva tecnología, lo que mejora la experiencia de manejo y la pone muy cerca de sus competidores con plataforma monocasco. La dirección también es más comunicativa, con lo que hay una mayor sensación de control. Con todas estas mejoras el vehículo se maneja con mayor seguridad y la sensación de que es un auto urbano más que un todo terreno, que es realmente lo que se busca en un vehículo de este precio, aunque tenga esa capacidad todo terreno, legendaria de los anteriores GX.
Siendo uno de los Lexus más vendido en Panamá, la marca necesitaba darle ese cambio total que ha dado con el GX550, con lo que ha mejorado en todos los aspectos contra el anterior GX y lo ha vuelto a poner en la mira del los posibles compradores, que en los últimos años miraban hacia otros lados.