MASERATI GHIBLI HYBRID. SIN PERDER LA MAGIA

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A medida que el mundo se pone estricto con las emisiones y con los autos electricos poniéndose en fila para una entrada masiva al mercado, incluso marcas tan tradicionales como Maserati han tenido que encarar el tema. Así la marca del tridente ha decidido presentar su primer auto electrificado y ha escogido para ello a su sedán más vendido, el Ghibli.

En la mayoría de los casos la electrificación viene a cambio de un incremento en precio, pero en Maserati lo hacen poniendo al Hybrid, como el modelo de entrada a la marca, permitiendo que el modelo más eficiente de su gama en lo que a consumos y emisiones se refiere, llegue a un público que veía al Ghibli como inalcanzable.

Con casi cinco metros de largo el Ghibli no es un auto pequeño, pero gracias a sus proporciones y a su baja altura, parece más compacto. En el Hybrid se estrena el lavado de cara de medio ciclo al que ha sido sometida toda la gama Ghibli, con nuevas luces traseras inspiradas en el ya clásico 3200 GT y las lámparas frontales a base de LED, más una serie de cambios tan sutiles que solo se notarán comparándolo lado a lado con la versión anterior. Mientras algunas marcas han elegido el verde para identificar sus versiones electrificadas, en Maserati se han ido por el azul, que encontraremos en el escudo del poste C, en las pinzas de frenos y en las branquias laterales en los guardafangos delanteros. También en forma muy sutil, en las costuras de la tapicería.

En el interior, el cambio se ha centrado en el equipo de información y entretenimiento, con una pantalla que pasa de las 8.4 a las 10.1 pulgadas y cuyo sistema operativo permite pasar de un menú a otro con rapidez y en forma intuitiva, con iconos bien visibles. Uno de los nuevos elementos es un icono de “favoritos” con el que guardar las funciones que más se usen, de modo que las podamos seleccionar rápidamente incluso si estamos manejando. El sistema es compatible tanto con Android Auto como con Apple CarPlay y permite actualizaciones de software, remotas. Un detalle que me parece práctico es que los controles del aire acondicionado no están en la pantalla sino separados, bajo ella, también los modos de manejo y los ajustes de amortiguación son mediante botones separados.

La posición de manejo es excelente, con unas butacas anatómicas con mandos eléctricos, que permiten acomodarnos sin importar nuestra talla, frente al que tenemos un timón de cuero flanqueado por dos grandes levas desde donde manejar los cambios de marcha.

Atrás el espacio es algo reducido, especialmente en altura, pues en nuestro auto de prueba tenemos sun roof. También como tenemos tracción trasera el túnel es alto, por lo que Maserati ha decidido ser práctico y dotar de dos butacas individuales a quienes vayan sentados atrás.

La capacidad del maletero, nunca ha sido el punto fuerte del Ghibli, que ahora se ha reducido un poco en altura, pues es allí donde se aloja la batería de 48 voltios. Sin embargo, aun caben varias maletas pues tiene 500 litros de capacidad.

Un vehículo híbrido en una marca de tradición deportiva como Maserati, es algo difícil de concebir, pues trae aparejado el mayor enemigo de un deportivo, el peso. En el caso del Ghibli Hybrid han logrado que ese se mantenga por debajo de los 2,000 kilos, sin necesidad de fibra de carbón o materiales exóticos. El motor V6 de 3.0 litros hace campo a uno más compacto de 4 cilindros y 2.0 litros, que gracias a un compresor, un turbo e intercooler ofrece 330 HP, es decir solo hay una diferencia de 19 HP contra el Ghibli que ya conocíamos. Hay un segundo motor, eléctrico, que se encarga de una serie de elementos del motor, con lo que la potencia de este va directamente a la transmisión automática de 8 velocidades, sin perder un caballo en mover elementos como el alternador, el compresor de aire y el motor de arranque. Con esto la sensación de manejo es casi la misma que con el motor V6, quizás con un sonido menos ronco, pero que al fin y al cabo está presente y tiene el sonido adecuado a las sensaciones que produce este auto y a lo que nos marca el cronómetro, pues el 0-100 km/h lo hace en 5.7 segundos. Adicionalmente el motor eléctrico permite aportar un plus de potencia en aceleración y recuperar energía en frenada. Donde si se ve la diferencia es en consumo y en emisiones, pues con esta configuración emite un 27 por ciento menos CO2 y el consumo anunciado en ciudad es de 12.05 km/litro (54.87 km/galón).

El Ghibli Hybrid, ofrece de serie la suspensión adaptativa Skyhook, que mantiene al auto paralelo al piso y con muy poco movimiento de carrocería, unos frenos enormes que paran al auto en muy poco espacio y una dirección muy directa. Pese a que ofrece deportivismo, va muy enfocado a la esencia de Maserati donde el lujo y el confort es primordial. Un auto que los europeos definen como Gran Turismo, un auto cómodo y rápido con el que hacer largas travesías.

Como es habitual en Maserati, el hecho de ser el auto de entrada a la marca no va reñido con la personalización y el vehículo de prueba venía equipado con el paquete Sport y Nerissimo, rines de 21 pulgadas y la tapicería con cuero Poltrona Frau. Si prescindimos de algunas  de estas opciones aun podemos comprar un Maserati por menos de 95,000 dólares.