MASERATI GRAN TURISMO. Un modelo de nicho, para un cliente conocedor.

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Hace pocos días, me invitó el distribuidor de Maserati a probar el primer Gran Turismo, de segunda generación, que llega a Latinoamérica. Le comenté de la invitación a un amigo, fanático de los autos italianos, pero cuando pensaba que se iba a morir de envidia, me salió con que eso ya no vale la pena, pues cambiaron el motor V8 de Ferrari, por un V6.

Así, que cuando finalmente llegó el día de probarlo, mis expectativas no eran muy altas, pues sobre el papel, un V6 nunca iba a sonar como un V8 y tampoco tendría esa potencia de los motores Ferrari.

Ya había visto el nuevo Gran Turismo en China, en el Salón de Pekín, y exteriormente me pareció muy similar al anterior modelo, aunque con nuevas luces. Ahora tuve la oportunidad de verlos lado a lado y hay muchos detalles distintos, con la sensación de que no hay dos piezas de carrocería iguales. En parte porque este va montado sobre una nueva plataforma, algo más ancha y con tracción a las cuatro ruedas.

Es un auto cuya estética no deja indiferente, con un largo frontal y una toma de aire baja con el tridente en el centro, mientras que de lado, impresionan las curvas de los guardafangos y en la parte trasera los dos escapes por lado, junto con un difusor central, nos dan un pantallazo de lo capaz que debe ser.

Adentro el nuevo interior es mucho más moderno, con materiales de altísima calidad, pero conservando ese saber hacer de los italianos, sin estridencias y sin querernos llenar de pantallas. 

Definitivamente que la parte tecnológica actual, va ligada a las pantallas, pero en el caso de Maserati, han preferido dejar una para la instrumentación, completamente separada de la pantalla multimedia que incluye en ella toda una serie de ajustes e información del mismo auto, ademas de compatibilidad inalámbrica con celulares de Apple o Android. Debajo de esa pantalla encontramos los botones de los cambios de marcha y bajo ellos una tercera pantalla para el aire acondicionado. Lo original es que han integrado las dos pantallas para que den la apariencia de una sola, mucho más grande.

Al igual que en el anterior Gran Turismo, atrás de las dos excelentes butacas para el conductor y su acompañante, hay espacio para dos niños o adultos bajitos. Igualmente, el espacio de baúl, sin ser el de un sedán, es adecuado y caben más de dos bolsas de golf, que es la medida máxima de la mayoría de sus competidores. Maserati homologa 310 litros, para dicho baúl.

Como es de esperar de una marca de lujo como Maserati, hay muchísimas opciones de personalizar el Gran Turismo, desde el color de las pinzas de freno, hasta el material del cielo raso, con lo que difícilmente hay dos autos iguales, lo que es importante para el tipo de clientes que buscan este tipo de autos.

La primera sorpresa llega al momento de arrancar el auto y escucharlo. El motor ruge, no con ese sonido agudo del antiguo motor de Ferrari, sino con un sonido más gutural, más ronco e igualmente intimidante, que compite con el sistema de audio Sonus Faber, que trae el auto.

El cambio de motor Ferrari al V6 Nettuno, podrá parecerle una desventaja a mi amigo, pero la realidad es que el V8 entregaba 460 HP y 520 Nm, mientras que este, con dos cilindros menos, ofrece 557 HP y 650 Nm, con lo que se ganan 20 km/h más de velocidad punta y el 0 a 100 Km/h se hace en 3.5 segundos, cuando antes se necesitaban 4.8. Y es que este motor utiliza el mismo sistema de inyección de los motores de Formula 1, con doble inyector, uno directo y otro en el conducto de admisión, con lo que se consigue además de más potencia, mejor eficiencia, que se traduce en menos emisiones y un menor consumo.

Maserati siempre se ha destacado por hacer autos muy rápidos, pero muy manejables. Muy estables, pero cómodos, y este no podía ser menos.

Uno de los principales elementos para esto es la suspensión de aire controlada electrónicamente, capaz de ajustarse a las imperfecciones del terreno en milisegundos, con lo que no se tiene esa típica suspensión dura de muchos deportivos, sino una confortable, que permite mucha seguridad, incluso a alta velocidad, pues va ajustando su dureza a las condiciones de la calle y del manejo en si. Gracias a ello se puede pasar por curva a muy alta velocidad, ayudado por la tracción integral y el diferencial autoblocante trasero.

Maserati, diseñó este modelo para hacer viajes largos, de ahí en nombre Gran Turismo y para adaptarlo a cualquier tipo de situación lo ha dotado de una serie de modos de manejo, que se controlan desde una perilla giratoria en el timón. En el modo Confort, es un vehículo dócil y cómodo, ideal para un uso citadino o un viaje por la Interamericana. Si lo ponemos en modo Sport, la cosa cambia y el motor reacciona más velozmente, con pequeñas explosiones en el escape, cuando levantamos el acelerador. Tiene un modo Corsa (carrera en italiano), que no nos atrevimos a usar en la calle, ya que desconecta todas las ayudas electrónicas y el completo sistema de ayudas al conductor ADAS. Ademas el Sport proporciona suficiente adrenalina, para que su manejo en calle, sea suficientemente emocionante.

La transmisión de 8 velocidades, es muy rápida y tiene buena programación, por lo que no es necesario usar las levas tras el timón para hacer los cambios en forma manual, aunque con el tamaño de las levas, la tentación a usarlo es grande.

No son las sensaciones de un auto de carreras, como algunos de sus competidores, sino más elegantes aunque igual de eficientes, pues este no ha sido pensado para jugar a los arrancones, o ser el rey del Track Day, sino para ser un viajero rápido, elegante y sofisticado, que podemos usar a diario.