MASERATI GRECALE TROFEO
Con 110 años en el mercado, Maserati es una de las pocas marcas de autos exclusivos, que ha logrado sobrevivir, conservando las metas que se trazaron los hermanos Maserati al presentar su primer auto: diseño de vanguardia, lujo y avanzados tecnológicamente.
El Grecale es el último producto de la marca del tridente y como tal sigue ese ADN de la marca, combinando los tres elementos iniciales y ofreciendo con la versión Trofeo, prestaciones impresionantes.
Siguiendo una tradición que arrancó en los años sesenta, el nombre Grecale, proviene de un viento, uno que los navegantes, consideran ideal para izar las velas y navegar tranquilamente a alta velocidad. Nada más apropiado para el segundo SUV de una marca que tiene raíces marinas y que llama a su más nuevo motor Nettuno (Neptuno en italiano), el mitológico dios del mar.

Para que a simple vista se sepa que este es “El Grecale”, hay toda una serie de cambios contra las otras versiones, como un labio frontal y un difusor trasero en fibra de carbón, identificaciones laterales con la palabra Trofeo, salidas de escape cuadradas de mayor tamaño y unos rines exclusivos de 21 pulgadas.
También en el interior hay cambios, aunque aquí es más difícil notarlo ya que Maserati permite una amplia gama de opciones, de texturas para el cuero, colores y accesorios como acabados en fibra de carbón para las molduras. En el caso del vehículo de prueba, la tapicería era en cuero rojo con molduras de fibra de carbón mate.

Un detalle interesante, lo encontraremos en el timón, donde de un lado tenemos el botón de arranque y en el otro el control giratorio de los modos de manejo. Tras el timón, hallaremos dos enormes levas, para hacer los cambios en modo manual.
Con el motor V6 Nettuno, el Grecale da un salto importante en prestaciones contra la versión Modena, a la que supera en 200 HP, para un total de 530. Igualmente el torque crece hasta los 620 Nm, que se sienten a partir de las 3,000 rpm y se mantienen al máximo hasta las 5,500 rpm. Gracias a esto tiene una velocidad máxima de 285 km/h y una aceleración de 0 a 100 kmh de apenas 3.8 segundos.

La parte tecnológica, no se ha olvidado y por ello tenemos tres pantallas digitales. Una para la instrumentación de 8 pulgadas y una central para el equipo de información, comunicación y entretenimiento de 12.3, bajo la cual tenemos otra con los controles del aire acondicionado en cuya parte inferior podemos desconectar sensores de estacionamiento y control de estabilidad, conectar la cámara y el Star Stop.
Es un motor con tecnología de la Fórmula 1, que incluye un sistema de pre combustión, dos bujías por cilindro e inyección directa e indirecta, pero que gracias a la electrónica, se ha domesticado de tal forma que podremos usarlo en ciudad con total comodidad y confianza, y con solo mover un control podremos soltar la caballería y usarlo casi como un auto de carreras.

Gracias al “Manettino” como le dicen los italianos a ese control, tenemos un auto con personalidades múltiples. Confort es especialmente útil en ciudad, donde queremos un comportamiento tranquilo y poder disfrutar las amenidades que ofrece el auto, especialmente su equipo de sonido de alta fidelidad SF. Ya en plan un poco más alegre, como para usarlo en carretera, tenemos el GT. Si lo que queremos es más agilidad e impresionar a los vecinos, nada como el modo Sport, pues es allí donde se libera el motor y aparece ese espectacular sonido del Nettuno, con su petardeo en desaceleración, cuando hacemos los cambios al límite de revoluciones. En este último modo, el Grecale es un pura sangre, que solo la electrónica de estabilidad y tracción es capaz de domar. Ya para profesionales del volante, hay un modo Corsa, donde desaparecen las ayudas electrónicas y todo queda en manos del conductor y su ángel de la guardia.

Pero además de pensar en los que les gusta el confort o los que tienen un pie pesado, existen algunos que usarán al Grecale fuera de carretera, para esos momentos existe la opción de girar el “Manettino” un poco más, hasta que aparece el modo Offroad, que eleva la suspensión al máximo y ofrece una entrega de potencia muy suave.
Cuando manejamos la versión GT, el Grecale nos impresionó, por sus modales y una suspensión que sin ser extremadamente dura, proporciona muy buena estabilidad, control y confort. Pensamos que en la versión Trofeo, íbamos a perder ese aspecto confortable, tan necesario en uso citadino, pero no. Aun está ahí.

Manejar este auto es una experiencia muy especial, empezando con la calidad de materiales de su interior, la iluminación nocturna, la potencia de su aire acondicionado, pero sobre todo por su manejo, que como dijimos, puede ser ultra confortable o súper deportivo.
Ah, y su sonido. Ese rugido de Nettuno, es altamente adictivo.

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