MITSUBISHI DESTINATOR. PRESENCIA SOLIDA

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La marca de los tres diamantes, tiene varios SUV con tres filas de asientos, pero su departamento de mercadeo pensaba que había un espacio, que el público demandaba. Algo entre el Xpander y el Outlander, tanto en precio, como en equipamiento y prestaciones. La respuesta ha sido el Destinator, basado en la plataforma del Outlander Sport, alargada en el centro, pero con un motor más potente gracias a un turbo.
El vehículo es fabricado en la planta que la marca tiene en Indonesia y vendrá en dos versiones, que comparten carrocería y mecánica, pero varían en el equipamiento. La H Line es la más económica, con un precio de 35,250 dólares, mientras que la P Line es la más equipada y tiene un valor de 39,995 dólares. En ambos casos el precio incluye el ITBMS.

Exteriormente debe sus líneas al concepto presentado en 2024 con el nombre DST Concept, aunque con los cambios necesarios para ser un vehículo de uso diario y adaptándolo al lenguaje actual de la marca, es decir con líneas rectas muy marcadas y el característico frontal Dynamic Shield, donde la parrilla se integra con la defensa, dando la impresión de que es una sola pieza, mientras que los extremos de la defensa parecen ser parte de los guardafangos. El tratamiento de las luces, es muy similar al de otros modelos actuales de Mitsubishi, con LED delanteros, con un original diseño para las diurnas y una pieza de aspecto metálico (la realidad es que es plástica) al lado, que es el escudo al que se refiere el nombre del diseño.

Visto de lado, impresionan las formas musculosas de los guardafangos que sobresalen del centro de la carrocería. Eso junto con una linea de ventanas ascendente en la parte de atrás, hace que el Destinator se vea fuerte y atlético.
Un detalle estético, que le da dinamismo y lo hace ver más grande de lo que es, es el haber pintado los cuatro postes en negro, con lo que hay la sensación de que las ventanas rodean el auto sin interrupciones y que el techo no esta pegado al resto del auto.
Atrás se ha jugado con un portón, que en la versión P Line es de accionamiento eléctrico, bastante vertical al centro y que se curva al integrarse con la defensa, con lo que se mantiene el aspecto musculoso incluso en esa parte. Las lamparas traseras también son en LED y con un diseño lumínico que nos recuerda a las diurnas.
Los rines son de 18 pulgadas en ambas versiones y en un diseño bicolor.

Al tener una generosa distancia entre ejes de 2.815 metros, tenemos un interior donde se han colocado tres filas de asientos, que en la versión más equipada (que es la que probamos) van tapizados en cuero sintético de dos colores.
Frente al conductor, que dispone de controles eléctricos para su asiento, hay un cuadro de instrumentos sobre una pantalla digital de 8 pulgadas, con muy buena resolución, que está dentro de una capilla, a la usanza de los autos anteriores a la era de pantallas digitales y con ciertos detalles que consideraría como “clásicos”. Al centro del tablero, que sigue el tema bicolor de los asientos, tenemos una pantalla vertical de 12.3 pulgadas con conectividad inalámbrica Android Auto y Apple CarPlay.

La pantalla incorpora la cámara de retroceso de alta resolución y con 360 grados, un equipo de sonido Yamaha Premium con 8 bocinas y varias opciones de visualización, con lo que podemos tener las tres funciones que más usemos a mano o dejarlo con todas las aplicaciones disponibles en forma de iconos. Algo que me gustó, es que a los lados de la pantalla tenemos cuatro iconos a cada lado y seis en la parte inferior que nos permiten ir directamente a lo que necesitemos en forma rápida y sin la complicación, de otros fabricantes, de tener que explorar a través de la pantalla.
El aire acondicionado es dual y se controla desde una serie de teclas con visualización en una pequeña pantalla frente a la consola. Esta es del tipo convencional y en ella tenemos la palanca de cambios, el botón de arranque, el freno de mano con el auto hold y un selector de los modos de manejo. Un deposito de buena profundidad y dos portavasos. Para conectividad contamos con dos puertos USB, tipo A y C, que también encontraremos en las dos filas traseras.

En la segunda fila el espacio es grande, con asientos que tienen ajuste de respaldar y dos bandejas empotradas en el respaldar de los asientos frontales, que pueden plegarse para dar más espacio. Tenemos un control para el flujo de aire acondicionado trasero, con salidas en el techo, bolsillos en el respaldo delantero, con lo que podemos poner el celular, y dos revisteros.
La versión que probamos tenía un techo panorámico con sun roof y a pesar del espacio necesario para él, hay suficiente espacio para la cabeza incluso para personas de buena estatura.
Aunque no es un auto de grandes dimensiones, el interior se ha sabido aprovechar muy bien y en la tercera fila, pudimos acomodarnos bastante bien, aunque en trayectos largos es más apropiado para niños, pues la posición es con las rodillas bastante altas, sin importar en que posición pongamos el respaldar, que tiene ajuste.

El baúl como en cualquier auto de tres filas, es mínimo con todas las plazas ocupadas, pero los asientos se abaten por partes y así podremos ir ganando espacio para el equipaje. La llanta de repuesto va colocada debajo del auto.
Sin importar el nivel de equipamiento escogido, todos los Destinator vienen equipados con el motor de cuatro cilindros de 1.5 litros turbo, con inyección directa, que entrega 161 HP a 5,000 rpm y un torque de 250 Nm entre las 2,000 y las 4,000 rpm. Este motor va acoplado a una transmisión automática del tipo CVT que mueve las ruedas delanteras.
Contamos con un selector de modos de manejo que van del modo normal, a uno para lluvia y otro para carretera, a dos para cuando salimos del asfalto, como son lodo y grava. En estos dos últimos ajusta la entrega de torque para que el auto no escarbe con las llantas si pisamos en exceso el acelerador, pero no es una licencia para aventurarse sobre lodo profundo, pese a que tiene buena altura al piso.

Ambas versiones comparten el equipo de seguridad, con 6 bolsas de aire, controles de estabilidad y tracción y un completo paquete de asistentes al conductor ADAS.
La suspensión es la convencional en este tipo de autos, con puntales McPherson adelante y una barra de torsión trasera, con esto se logra un buen compromiso en cuanto a confort de marcha, aunque en curvas tiende a inclinar bastante la carrocería, lo que afecta la percepción de su comportamiento dinámico. Sin embargo este es un auto de carácter familiar y por ello prevalece el confort sobre el dinamismo, por lo que no es una crítica que vaya a afectar la seguridad. Por ello decidimos probarlo en el Autódromo, con muy buen resultado, pues es capaz de recorrer la zona trasera, con una serie de curvas enlazadas, sin soltar el pie del acelerador, lo que comprueba que a pesar de que la carrocería se inclina, la amortiguación cumple bien su propósito y no hay ningún comportamiento extraño al transferir el peso de un lado al otro.

Con una buena superficie acristalada, tenemos buena visibilidad hacia cualquier lado, lo que en un uso urbano es ideal y si a esto sumamos una dirección suave pero precisa y unos asientos cómodos, tendremos un auto muy agradable incluso en los tranques, donde podremos disfrutar de toda la conectividad y un equipo de sonido de los mejores que haya escuchado en un auto económico.
Con el Destinator, Mitsubishi vuelve a anotarse un ganador, con un auto económico de mantener, con mucho equipamiento de seguridad y conveniencia, un interior moderno y agradable para 7 ocupantes, más la reputación de la marca de hacer autos duraderos.