MITSUBISHI XPANDER CROSS. AVENTURA ESTÁ EN SU ADN

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En el sudeste asiático existe mercado para un vehículo todo terreno con capacidad para 7 pasajeros, siempre y cuando no sea caro. Es por ello que algunos fabricantes han decidido producir ese tipo de vehículos para un mercado de bajos ingresos, gasolina cara y malas carreteras. Suena como si estuvieran hablando de América Latina, ¿verdad? Por eso en toda la región han aparecido vehículos como el Toyota Rush o el Suzuki XL7, que no son otra cosa que minivans transformados a SUV, con ciertos aditamentos visuales y un poco más de altura al piso. Una propuesta similar nos ofrece ahora Mitsubishi con el Xpander Cross, que aunque basado en el Xpander ofrece una serie de cambios interesantes. Mantiene muchas de sus dimensiones externas, como son un largo de 4.5 metros y un ancho de 1.80 con una distancia entre ejes de 2.77 metros, pero la altura es distinta, más alta, con 1.75 y la altura al piso también es mayor pues en este caso es de 22 centímetros y medio.

Exteriormente tiene toda una serie de elementos que lo hacen lucir como un SUV, como son las barras en el techo o los protectores inferiores y de los guardafangos, mediante piezas plásticas, que se prolongan hacia la defensa delantera que cuenta con un falso protector, que también podemos ver en la parte trasera.

El frente es lo que más identifica al Xpander Cross como un producto de Mitsubishi, con el famoso frontal Dynamic Shield, con una gran parrilla enmarcada en unos semi arcos cromados. Las luces principales en una posición baja y algo más arriba las luces de posición o de ciudad.

El diseño, quizás lo que más apela a la subjetividad de una persona, es moderno, con la apariencia de un techo flotante y una serie de elementos cromados, más una línea de carácter muy pronunciada e inclinada en el frente, lo que le confiere dinamismo.

Con tres filas de asientos, el interior aprovecha al máximo el espacio disponible, pero aprovecha para darle un toque de sofisticación gracias a un tablero y tapicería de las puertas en plástico que cuenta con un granulado y falsas costuras. La cereza del pastel en ese aspecto sofisticado son unos asientos tapizados en cuero de dos colores.

Frente al conductor tenemos un timón ajustable en altura y profundidad y un cuadro de instrumentos mayormente análogo, aunque con un centro de información entre el velocímetro y el tacómetro, que se maneja desde un botón en el tablero. En el centro hay una pantalla compatible con Android Auto y Apple CarPlay, que ademas del equipo de sonido y Bluetooth incluye cámara de retroceso.

La segunda fila de asientos, tiene recorrido longitudinal y un par de posiciones en el respaldo, lo que permite ir cómodos o dar más espacio a los de la tercera fila. A esta se accede fácilmente pues el asiento central se dobla y corre hacia adelante con mínimo esfuerzo físico. Una vez en la tercera fila comprobamos que es apta para personas de hasta 1.75 metros de estatura.

Para mayor comodidad de quienes vayan en la segunda y tercera fila, tenemos una salida de aire acondicionado en el techo, con su propio control de flujo de aire.

Mientras la mayoría de autos actuales, tienen múltiples salidas auxiliares y de USB, en este solo hay una de estas últimas y dos de 12 voltios.

El área de equipaje, con las tres filas desplegadas, no es grande, apenas para llevar las compras del supermercado, pero la tercera fila se puede plegar en una proporción 50:50 y con eso el espacio de carga se amplía considerablemente. Si aun necesitamos más espacio, sobre todo para cosas largas, la fila central tambien se abate por partes (40:60) y allí se puede hasta dormir.

El motor es un cuatro cilindros de 1.5 litros, con 103 HP y 141 Nm, que va unido a una transmisión automática de 4 velocidades que mueve las ruedas delanteras. En papel parece muy poco motor para mover un auto de 1,250 kilos, pero en la práctica, acelera apropiadamente, sin ser un deportivo, y es capaz de llevar a los 7 ocupantes por caminos muy empinados.

Para comprobar eso, escogimos Chicá, como lugar de destino y no solo pudimos comprobar su buen andar sobre carretera, sino que también nos aventuramos por toda una serie de caminos de tierra, en plena montaña, donde pese a una suspensión muy convencional con barra de torsión trasera y McPherson delanteros, comprobamos que ofrece confort y buena capacidad para sortear desniveles y huecos.

Un auto familiar tipo SUV, es un auto para explorar caminos de tierra y el Xpander Cross, ofrece buena altura al piso para este tipo de terreno, aunque no hay que olvidar que se trata de un tracción delantera y no un 4×4, pero si lo que queremos es ir a lugares con carreteras de tierra, aunque no estén en muy buen estado, no tendremos problemas. Este tipo de caminos prueba la fortaleza del auto y que tan bien armado está, y comprobamos que los ruidos son mínimos, que hay muy poca vibración en el timón, que la suspensión tiene buen recorrido para sortear desniveles y que se puede rodar a velocidad si el camino no está muy malo, sin sacudir a los que vayan adentro.

Al ser un vehículo de bajo costo, el tema seguridad no es su fuerte, pues solo cuenta con dos bolsas de aire, frenos con ABS y EBD, cinturones en los 7 puestos y anclajes Isofix en los asientos centrales.

Este es un auto, que cumple con el propósito para el que fue creado, llevar a 7 personas con confort, capacidad sobre caminos de tierra, con poco gasto de combustible y con un precio de compra relativamente bajo. Ofrece además un manejo agradable, un interior silencioso a velocidad de autopista y el respaldo de una marca que en Panamá fue la sexta en ventas el año pasado y que ofrece una garantía de 3 años o 100,000 kilómetros.