SALÓN DE DETROIT. MUY POBRE
NAIAS, también conocido como Salón de Detroit, fue hasta inicios de los 70 el más importante autoshow en el mundo, llegando a sobrevivir incluso a la decadencia de la ciudad que lo albergó desde sus inicios. Los salones europeos le quitaron notoriedad, pero desde hace un lustro ha venido cayendo en picada.
Ya no hay la excusa del clima y de que se hacía en los primeros días de enero, tampoco de que choca con el Consumer Electronics Show en Las Vegas. El problema es que lo dejaron morir y pese a los esfuerzos de los fabricantes norteamericanos no hay forma de revivirlo.

Lejos han quedado los días de las presentaciones fastuosas y de la variedad de autos concepto de todas las marcas. La competencia que tenían las marcas por presentar stands y llevar a las mejores modelos, son cosas del pasado, así como las novedades, que este año han sido mínimas y atractivas únicamente para el mercado de Estados Unidos, por lo que no había medios europeos, muy pocos asiáticos y los latinoamericanos o eran mexicanos o de Puerto Rico, que comparten mercado con Estados Unidos.

Lo que antes no se recorría en un día, ahora se cubre en medio día. Y lo que antes ocupaba todo el Cobo Center (aun no me acostumbro a llamarlo Huntington Place) ahora está concentrado en la sala principal, donde los expositores, llenan con pistas de pruebas, el espacio dedicado hace años a mostrar sus modelos nuevos y toda la gama de productos que ofrecían.
Como relleno, presentaron un área de productos automotrices y otra con una colección de autos exóticos o de marcas premium, que no estaban en forma oficial sino representadas por los distribuidores en Detroit de esas marcas.

Ford acaparó la atención de los medios, con dos grandes presentaciones, donde la del F-150, su modelo más vendido en el mundo, fue presentado el día anterior a la inauguración en un evento con más asistentes que los que había el primer día del autoshow. Para confirmar que sabían que no iba a haber mucha asistencia, la presentación del Mustang GT3 y del GTD, se hizo también como evento privado, por invitación.
La única presentación a la antigua, con autos tapados y conferencia de prensa fue la del Jeep Gladiator, que tampoco es un auto nuevo, sino una actualización de medio ciclo, de un auto ya por todos conocido.

Para nosotros, que recibimos poco de lo que el mercado estadounidense consume, las novedades fueron bastantes, con autos que quizás en algún momento llegarán a nuestros lares. A continuación algunas de estas novedades.





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