VOLVO EX30. ROMPIENDO ESQUEMAS

Views: 757

Cuando Volvo presentó al EX30 y anunció su precio, nadie podía creer que se pudiera fabricar un auto eléctrico, tan completo en equipamiento, seguridad y tecnología. Y que encima fuera una marca premium quien lo hiciera, fue una sorpresa para el resto de la industria.

En un momento en que muchos países han eliminado los incentivos para los autos eléctricos, Volvo lanzaba un producto que no necesita de ayudas gubernamentales para venderse bien, ya que cuesta lo mismo que un SUV compacto con motor de combustión.

Para ello utilizan la nueva plataforma SEA, es decir Arquitectura Sostenible Eléctrica, por sus siglas en ingles, con la batería como parte estructural donde se anclan las suspensiones y el motor, y sobre el que va montada la carrocería que tiene un 17% de acero reciclado y un 25% de aluminio reciclado. Esta plataforma será usada en otros modelos de Volvo y de las marcas de Geely, con lo que su costo de desarrollo y fabricación se diluirá entre muchos modelos. Junto con esto también compartirán motores, baterías y los sistemas de gestión. A ese tipo de ahorro se le conoce como economía de escala.

Para Panamá tendremos tres versiones del EX30, la más económica es la Core, una intermedia o Plus y la que estamos probando, o Ultra, siendo está la más equipada. La diferencia no es solo de equipamiento sino de capacidad de la batería y esto ultimo se traduce en autonomía, que para la versión Core es de 350 kilómetros, mientras que con la batería de las versiones Plus y Ultra es de 480.

Con 4.23 metros de largo, es por el momento, el auto más pequeño que hace Volvo, con dimensiones más cortas que el XC40 y un diseño, que al haber nacido eléctrico no tiene parrilla delantera sino un frente completamente cerrado, donde destacan las luces que tienen el tradicional martillo de Thor en su firma lumínica. Atrás imita las luces de otros SUV de la marca y al igual que los delanteros son en LED.

El baúl es de apertura eléctrica y al tratarse de un auto compacto la capacidad es de 380 litros, con la base en la posición inferior ya que si lo dejamos en la superior disminuye a 318. Bajo el fondo no tenemos llanta de repuesto sino el motor. En caso de necesitar más espacio de carga hay un deposito muy pequeño al frente o podemos abatir el asiento trasero por partes.

Pese a las dimensiones de la carrocería, en el interior tenemos mucho espacio disponible, especialmente para los que vayan sentados adelante, pues la guantera se ha pasado al centro del tablero para darle más espacio a las piernas del acompañante. Aquí también se ha jugado con materiales reciclados o sostenibles, de origen natural, todo con la meta de reducir la huella de CO2 en su fabricación. Así, para el cuero sintético de los asientos, se usó mezclilla, el mismo tejido de los jeans.

Entre los asientos tenemos una consola flotante, que se alarga o encoge, para dar espacio a dos portavasos y en la parte baja hay un cajón. También para liberar espacio en el tablero, se ha eliminado la instrumentación y el equipo de sonido, llamado Soundbar, va colocado debajo del parabrisas. 

El interior está dominado por una pantalla vertical de 12.3 pulgadas, compatible con Apple CarPlay y Android Auto en forma inalámbrica y con un sistema multimedia de Google. La pantalla ofrece mucha información, opciones de actualización y permite configurar múltiples funciones del auto, incluso las que usualmente encontramos en las puertas, como ajustes de retrovisores y ventanas, que están concentradas en la pantalla, pues en las puertas no hay nada, solo un agarradero para poderlas cerrar.

Atrás el espacio es algo justo para las piernas y tres adultos van a ir apretados, pero cómodos, ya que no hay apoyabrazos central y el piso es plano. Atrás, igual que adelante, hay varios conectores USB. En la consola tenemos un cargador por inducción, para el celular.

Para entrar al auto, acercamos la tarjeta de control al poste central y nos abrirá, luego ponemos esa tarjeta en la base de la consola y al mover la palanca de cambios, tras el timón, ya el auto está listo para avanzar.

El motor en las tres versiones, va montado atrás, tiene 272 HP y un torque instantáneo de 343 Nm, con lo que tenemos un auto que acelera francamente bien. Volvo dice que hace el 0 a 100 en 5.3 segundos.

Es básicamente un auto urbano, pero con capacidad para viajar ya que dependiendo de la versión tenemos entre 350 y 480 kilómetros por carga. Otra ventaja es que acepta carga rápida y en esas condiciones podemos pasar de un 10 a un 80 por ciento de la carga, en poco más de 20 minutos. Además tenemos lo que Volvo llama “One Pedal Drive” que no es más que al toque de un icono en la pantalla, aumentar el nivel de regeneración de la batería, con lo que sacar el pie del acelerador equivale a frenar. Al punto de que pudimos circular, mucho en ese modo, sin tener que usar los frenos, solo en contadas ocasiones, maximizando la autonomía.

Un Volvo no es un Volvo, sin tener lo último en seguridad y el EX30 cuenta con sistema de protección Whips contra choques traseros, asistente de pendiente y bajada, aviso de presión de llantas, sistema electrónico de estabilidad y de tracción, 7 bolsas de aire, control de alerta del conductor, asistente de salida de carril con auto corrección, asistente de salida de carretera, reconocimiento de señales de trafico, alerta de trafico cruzado trasero, aviso de choque trasero y frenado autónomo con detección de peatones, ciclistas y animales grandes. Adicionalmente tenemos frenos de disco en las 4 ruedas con todas las ayudas electrónicas.

Es un vehículo muy cómodo, con una suspensión que no es blanda, sino firme, con lo que el auto no cabecea en frenadas y al tener todo el peso concentrado abajo y al centro, tiene muy buena estabilidad y da una sensación de seguridad muy alta ya que la carrocería no se inclina, ni siquiera entrando rápido en curva. Otro punto a destacar es la dirección, rápida, precisa y con un radio de giro muy corto, con lo que pasar por lugares estrechos, hacer giros en U y estacionarse es muy fácil.

Quisimos comprobar que tan ciertas son las cifras de autonomía que da la fábrica, en un recorrido mayormente urbano y en el área de Cerro Azul, recorriendo 105 kilómetros y consumiendo un 23 por ciento de batería, con lo que nuestra autonomía nos permitiría un rango de 456 kilómetros, lo que es muy eficiente, teniendo en cuenta, que disfrutamos mucho, por no decir abusamos, de las aceleraciones de este auto y eso aumenta el consumo de energía.

Volvo apuesta a que este será su modelo más vendido y a nosotros no nos queda ninguna duda, pues creemos que incluso será uno de los eléctricos mas vendidos a nivel global. Así de bueno es este auto.